(Rabies)
Acerca de la rabia
Las infecciones por rabia son poco comunes en los Estados Unidos. Sin embargo, en el mundo, cerca de 50 000 personas mueren por rabia cada año, sobre todo en países en desarrollo en los que no se llevan a cabo campañas de vacunación antirrábica para los perros. Pero la buena noticia es que se pueden prevenir mayores problemas si la persona expuesta recibe tratamiento antes de que se desarrollen los síntomas de la infección.
La rabia es un virus que en los EE. UU., por lo general, se transmite a través de la mordedura de un animal salvaje infectado; por ejemplo, un murciélago, un mapache, un zorrillo o un zorro. Pero si la mordedura no se trata y la rabia se desarrolla, casi siempre es fatal.
Si sospecha que su hijo pudo haber sido mordido por un animal con rabia, diríjase al departamento de emergencias de inmediato. Cualquier mordedura de un animal, incluso de aquellos que no tienen rabia, puede tener como resultado infecciones y otras afecciones médicas. Como precaución, llame a su médico si un animal muerde a su hijo.
Transmisión
Cada año, se informan cerca de 7000 casos de rabia en animales e los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention, CDC). Los mapaches son los portadores más comunes del virus de la rabia en los Estados Unidos; sin embargo, los murciélagos son los animales que más suelen infectar a las personas. Casi tres cuartos de los casos de rabia entre 1990 y 2001 se produjeron por el contacto con murciélagos.
Los zorrillos y zorros también pueden contraer la rabia, y se han informado algunos casos en lobos, coyotes, linces y hurones. Es muy poco común que los pequeños roedores como los hámsters, las ardillas, las ardillas listadas, los ratones y los conejos se infecten con el virus.
Gracias a los programas de vacunación generalizada en los Estado Unidos, la trasmisión de perros a personas es poco común. Fuera de los Estados Unidos, la exposición a perros con rabia es la causa más común de transmisión a humanos.
Un animal infectado porta el virus de la rabia en su saliva y puede transmitirlo a una persona a través de la mordida. En casos menos frecuentes, un animal puede propagar el virus cuando su saliva entra en contacto con las membranas mucosas de una persona (capa de piel húmeda, como la boca y los párpados internos) o con la piel lastimada por un corte, rasguño, moretón o herida abierta.
Después de una mordida, el virus de la rabia puede propagarse por la masa muscular que rodea el área afectada y luego expandirse por los nervios adyacentes hasta el cerebro. Una vez que el virus llega al cerebro, la infección es fatal en la mayor parte de los casos.