
(Talking to Your Child About Puberty)
Hoy en día los niños están expuestos a tanta información acerca del sexo y las relaciones a través de la TV y la Internet que cuando llegan a la pubertad ya están familiarizados con algunas ideas avanzadas. Sin embargo, hablar sobre los temas relacionados con la pubertad sigue siendo una tarea importante para los padres, ya que no toda la información que recibe el niño procede de fuentes fiables.
No espere a que su hijo(a) acuda a usted con preguntas sobre los cambios en su cuerpo- ya que puede ser que ese día nunca llegue, especialmente si su hijo(a) no sabe que puede hablarle sobre este tema delicado. Siga leyendo para aprender cómo puede hablar con su hijo sobre la pubertad.
Lo más importante es encontrar el momento oportuno
Lo ideal es que los padres hubieran comenzado a hablar con su hijo(a) sobre los cambios por los que pasa el cuerpo a medida que crece. Desde sus primeros años, su hijo(a) le ha estado haciendo preguntas. Y la mayoría de sus conversaciones probablemente han surgido a raíz de estas preguntas.
Es importante responder a las preguntas de sus hijos sobre la pubertad siendo honestos y abiertos, pero no debería esperar a que sea su hijo quien necesariamente inicie una conversación. Cuando el niño tenga 8 años, ya debería saber cuáles son los cambios físicos y emocionales asociados con la pubertad. Podría parecer que es una edad temprana para saber sobre temas "adultos", pero tenga en cuenta lo siguiente: algunas chicas ya llevan sostén para deportes a los 8 años y algunos chicos empiezan a tener vello facial tan sólo unos pocos años después.
Con las chicas es imperativo que los padres hablen sobre la menstruación antes de que tengan el período. Si no saben lo que les sucede, puede que se asusten al ver la sangre y el lugar de donde proviene. La mayoría de las chicas tienen su primer período a los 12 ó 13 años, aunque a algunas les viene a los 8 y otras no lo tienen hasta los 17.
En general, los chicos empiezan a entrar en la pubertad un poco más tarde que las chicas, usualmente a los 10 ó 11 años. Pero podrían empezar a desarrollarse sexualmente o a tener su primera eyaculación sin parecer mayores o sin antes desarrollar vello facial.
De la misma manera que es útil para los adultos anticipar cambios como, por ejemplo, mudanza o cambio de trabajo antes de que ocurra, su hijo(a) debería saber acerca de la pubertad con antelación.
Muchos niños reciben educación sexual en la escuela. Sin embargo, a menudo se dividen las clases y las chicas aprenden sobre todo lo relacionado con la menstruación y el sostén para deportes, mientras que los chicos aprenden sobre erecciones y los cambios en la voz. Es importante que las chicas también se informen sobre los cambios por los que pasan los chicos y que los chicos aprendan sobre los cambios que afectan a las chicas. Por lo tanto, hable con el maestro de su hijo(a) acerca de su plan de enseñanza para saber qué huecos hay que llenar. Puede ayudarle a iniciar la conversación si coordina sus charlas con estas lecciones de la escuela.
Qué decir
Cuando hable con su hijo(a) sobre la pubertad, es importante que le asegure que estos cambios son normales. La pubertad conlleva tantos cambios que es fácil que su hijo(a) se sienta inseguro(a). En muchas ocasiones, los adolescentes mostrarán inseguridad sobre su aspecto durante la pubertad, pero puede ser útil saber que todo el mundo ha pasado por lo mismo y que existe una gran variación normal con respecto a cuándo ocurren estos cambios. El acné, los cambios de humor, las olas de crecimiento y los cambios hormonales -todo ello forma parte del crecimiento y todos pasan por ello, aunque no al mismo ritmo.
Las chicas pueden empezar la pubertad tan temprano como en el segundo o tercer grado y puede ser algo molesto si su hija es la primera que tiene que ponerse un sostén para deportes. Puede que se sienta sola o rara, o como si todas las miradas estuviesen puestas en ella en el vestuario de la escuela.
En los chicos, algunos cambios visibles son el cambio de la voz y la aparición del vello facial. Y como con las chicas, si su hijo es de los primeros en pasar por estos cambios, podría sentirse incómodo o el blanco de las miradas de sus compañeros de clase.
Su hijo debería saber lo siguiente sobre la pubertad:
- Las chicas adquieren una forma más redondeada, especialmente en las caderas y piernas.
- Los senos de las chicas se hinchan y luego aumentan de tamaño.
- Las chicas y los chicos empiezan a tener vello púbico y vello en las axilas, y el de las piernas es más grueso y oscuro.
- En el chico el pene y los testículos aumentan de tamaño.
- Los chicos tienen a veces poluciones nocturnas, es decir, eyaculan mientras duermen.
- Una vez al mes, el revestimiento uterino de las chicas se llena de sangre para prepararse para un óvulo fecundado. Si no se produce la fecundación, se producirá el período. Si se produce la fecundación, la chica quedará embarazada.
- El período puede durar de 3 días a una semana y las chicas pueden utilizar compresas (paños) o tampones para absorber la sangre.