Problemas relacionados con los préstamos para vivienda y la gasolina
Dos cosas importantes han ocurrido en los últimos 2 años: El precio de la gasolina ha aumentado notablemente y se ha generado un gran problema relacionado con los préstamos que los adultos obtienen para comprar sus casas. El aumento de los precios de la gasolina encarece los viajes, y es posiblemente por esta razón que tu familia no está haciendo muchos paseos largos. Algunos adultos que solían ir al trabajo en automóvil, ahora toman el autobús, el tren o van en bicicleta.
Los precios de la gasolina también encarecen el resto de las cosas. Esto ocurre porque muchos productos (alimentos, juguetes, ropa, etc.) son llevados a las tiendas en camiones o trenes que también usan gasolina.
El problema con los préstamos es más complicado. La consecuencia es que los pagos mensuales que las personas hacen a los bancos por los préstamos para vivienda, llamados hipotecas, se han vuelto más costosos que lo que algunas personas pueden afrontar. Y debido a esto, algunos bancos dejan de operar o son vendidos a otros bancos.
Los bancos prestan dinero a las personas para comprar casas. Si los adultos no pueden afrontar el pago de estas cuotas mensuales, el banco debe vender esa casa y la familia deberá encontrar otro lugar donde vivir. Para los niños, cambiarse de casa puede resultar duro, pero es aun más difícil si a la familia se la obliga a mudarse.
Los problemas de los adultos afectan a los niños
Los problemas de dinero son problemas de adultos, pero pueden afectar a los niños. Es natural que un niño se preocupe si su familia tiene problemas de dinero, pero no son los niños quienes deben resolver estas cuestiones.
Sin embargo, esto no significa que no puedas colaborar. A veces ayuda intentar adoptar un comportamiento maduro y no quejarse o enojarse demasiado cuando no puedes tener algo que realmente deseas. Si sientes la necesidad de expresar tu enojo, podrías explicarlo por escrito o hablar con alguien que te comprenda, como una hermana mayor, tus abuelos o el consejero de la escuela.
También podrías hacer una "lista de deseos" con las cosas que te gustaría obtener cuando la situación mejore, o en tu cumpleaños o las vacaciones. Cuando quieras algo, escríbelo. Al lado de la anotación, indica cuánto lo deseas usando una escala de 1 a 10.