Diagnóstico y tratamiento
Puesto que los dolores de cabeza y sus desencadenantes varían entre pacientes (por ejemplo, en algunos pacientes los desencadenantes son las concentraciones hormonales, en otros el estés y en otros determinados alimentos), su tratamiento médico dependerá del tipo concreto de migraña que uno padezca.
El médico puede pedir al afectado que lleve un diario donde registre los episodios de dolor de cabeza para averiguar qué es lo que desencadena los ataques. Si el médico te ha pedido que lleves este tipo de diario, la información que registres le ayudará a diseñar el mejor tratamiento posible para tu caso concreto. Es posible que el médico también te pida análisis de sangre o pruebas de diagnóstico por imagen, como una tomografía axial computarizada (TAC) o una resonancia magnética (RM) del cerebro, para descartar posibles problemas médicos que pueden provocar migrañas.
Parte del tratamiento puede implicar cambios en tu estilo de vida, como modificar tus pautas de sueño y/o tus hábitos dietéticos o evitar determinados factores estresantes que te desencadenan ataques de migrañas. Es posible que tu médico también te recete medicamentos para aliviar el dolor y/o para tratar las náuseas y los vómitos. Hay personas que necesitan tomar medicamentos de tipo preventivo diariamente para reducir la cantidad y la gravedad de los episodios.
Algunos médicos enseñan a sus pacientes afectados por las migrañas una técnica denominada biorretroalimentación o biofeedback. Esta técnica ayuda a la persona a aprender a relajarse y a utilizar el cerebro a fin de controlar determinadas funciones corporales (como la frecuencia cardíaca y el estrés muscular) que pueden provocar tensión y dolor. Si una migraña empieza despacio, muchos pacientes pueden utilizar la biorretroalimentación para conservar la calma y detener el ataque.
También existen estudios que indican que hay métodos alternativos, como la acupuntura y el uso de ciertas plantas medicinales, que permiten ayudar a algunas personas. De todos modos, es importante que consultes a tu médico sobre cualquier método alternativo antes de probarlo. Esto es especialmente cierto en lo que se refiere a plantas medicinales, ya que pueden interferir en el funcionamiento de los métodos de medicina tradicional.
Cómo prevenir las migrañas
La mejor forma de prevenir las migrañas es aprender qué las desencadena (es decir, cuáles son sus desencadenantes) e intentar evitarlos. Haz periodos de descanso en el curso de aquellas actividades que te provocan migrañas, como usar el ordenador durante mucho tiempo seguido. Si sabes que hay ciertos alimentos que te desencadenan los ataques, intenta evitarlos. Algunas personas descubren que el hecho de dejar de consumir cafeína o de beber mucha agua les ayuda a prevenir las migrañas.
Elabora un programa sobre todo lo que tienes que hacer, especialmente en los momentos más estresantes, como los exámenes de fin de curso, para no agobiarte demasiado cuando se te acumule el trabajo. Hacer ejercicio con regularidad también permite reducir el estrés y ayuda a encontrarse mejor. Si el médico te ha recetado medicamentos, tenlos siempre a mano. Y tómalos en cuanto notes que se avecina un episodio de migraña. También puedes probar a acostarte en una habitación oscura y silenciosa hasta que te empiece a remitir el dolor.
Puesto que las migrañas son considerablemente diferentes en las distintas personas que las padecen, te ayudará mucho llevar un diario sobre ellas para saber qué es lo que las provoca en tu caso en concreto. Cuanto mejor entiendas tus propios dolores de cabeza, más preparado estarás para derrotarlos.
Revisado por: Harry S. Abram, MD
Fecha de revisión: noviembre de 2010