Ten un plan de acción
Si tienes la sensación de que se te está avecinando una crisis asmática, pide ayuda. Informa a las personas que te rodean de lo que te está ocurriendo y después aplica tu plan de acción contra el asma. Este es un programa escrito que habrá elaborado tu médico donde se indica qué medicamento debes tomar y qué debes hacer a continuación. Es tentador intentar ignorar una crisis asmática o esperar a que se te pase sola. No lo hará y tú podrías acabar en Urgencias.
Cuando tengas una crisis, es importante que mantengas la calma y te centres en lo que indica tu plan de acción contra el asma. Probablemente tu médico te habrá enseñado a utilizar la medicación de rescate contra el asma (o de alivio rápido) y, si sabes qué es lo que te ha desencadenado los síntomas, aléjate de ello. A veces eso será lo único que necesitarás hacer para volver a tener el asma bajo control.
En otras ocasiones, si la crisis es más grave, es posible que necesites más ayuda. Lo más importante es que tengas preparado con antelación un plan de acción que habrás elaborado con tu médico para saber qué hacer cuando tengas un ataque, independientemente de que sea leve o fuerte.
Prevé las crisis
Las crisis asmáticas se pueden controlar, pero todavía es mejor evitar que ocurran en primer lugar. Una forma de conseguirlo es manteniéndose alejado de los elementos que te desencadenan los síntomas asmáticos siempre que sea posible.
Muchas personas que padecen asma también tienen alergias, de modo que los desencadenantes habituales de las crisis asmáticas incluyen elementos que también provocan reacciones alérgicas. Algunos de ellos son los animales domésticos, los ácaros del polvo, el moho y las cucarachas. Hay otros desencadenantes que no provocan reacciones alérgicas, pero sencillamente irritan las vías respiratorias. Entre ellos se incluyen el humo del tabaco, el aire frío, el ejercicio físico e infecciones como los catarros. Si logras mantenerte alejado de los desencadenantes, podrás evitar muchas crisis asmáticas.
Si el médico te ha recetado un medicamento de control del asma (o de tipo preventivo), el hecho de tomártelo tal y como él te ha indicado es otra forma de evitar las crisis asmáticas. Los medicamentos preventivos se deben tomar regularmente, incluso los días en que te encuentres bien.
Algunas crisis asmáticas son graves y otras son leves. Las crisis asmáticas pueden ser repentinas, pero también se pueden ir preparando a lo largo del tiempo, sobre todo si no has tomado la medicación contra el asma. No podrás evitar todas las crisis, o sea que lo mejor es estar preparado por si tuvieras una.
Revisado por: Elana Pearl Ben-Joseph, MD
Fecha de la revisión: agosto de 2011