(Cat Scratch Disease)
Sobre la enfermedad por arañazo de gato
La enfermedad por arañazo de gato, una infección bacteriana que cursa con inflamación de los ganglios linfáticos, se suele contraer a consecuencia de un arañazo, lametón o mordedura de gato. Más del 90% de las personas que la contraen han estado previamente en contacto con gatos o cachorros de gato.
La bacteria que provoca esta enfermedad, denominada Bartonella henselae, se encuentra por todo el mundo. En EE.UU., se diagnostican cada año unos 22.000 casos de esta enfermedad, más a menudo durante el otoño y el invierno y en la población infantil, probablemente porque los niños son más proclives a jugar con los gatos y a recibir sus mordeduras y arañazos.
Las pulgas extienden esta bacteria entre los gatos, aunque no existen pruebas de que las pulgas puedan transmitir la enfermedad a los seres humanos. Aunque la bacteria viva en la saliva de un gato infectado, no hace enfermar al animal portador; de hecho, los gatos y sus cachorros pueden ser portadores de esta bacteria durante meses.
Los expertos creen que casi la mitad de los gatos son portadores de la bacteria Bartonella henselae en algún momento de su vida y que los gatos que todavía no han cumplido un año son más proclives a estar infectados por esta bacteria.
Signos y síntomas
La mayoría de las personas que contraen una enfermedad por arañazo de gato recuerdan contacto con gatos, aunque no suelen recordar haber recibido un arañazo o una mordedura de gato. Varios días después de haber recibido el arañazo o la mordedura se desarrolla una ampolla o bultito, que se puede confundir con la picadura de un bicho. Este bultito o ampolla recibe el nombre de lesión de inoculación (una herida en el lugar por donde la bacteria entra en el cuerpo) y suele aparecer en brazos, manos, cabeza o cuero cabelludo. Se trata de lesiones que suelen ser indoloras.
Habitualmente, en un período de un par de semanas tras la recepción del arañazo o de la mordedura, uno o más ganglios linfáticos próximos al área de la lesión de inoculación se inflaman y se vuelven sensibles o dolorosos. (Los ganglios linfáticos son unos órganos pertenecientes al sistema inmunitario de forma redondeada u ovalada.) Por ejemplo, si la lesión de inoculación se encuentra en el brazo, se inflamarán los ganglios linfáticos del codo y/o de la axila.
Los ganglios linfáticos que se inflaman más a menudo son los de la axila y los del cuello, aunque en lo casos en que la lesión de inoculación se encuentra en la pierna, se suelen inflamar los ganglios linfáticos de la ingle. Su diámetro oscila entre poco más de 1 cm (media pulgada) y 5 cm (2 pulgadas) y pueden estar rodeados por un área inflamada bajo la piel. La piel que recubre los ganglios linfáticos inflamados se puede calentar y enrojecer y en algunas ocasiones los ganglios linfáticos segregan pus.
En la mayoría de los niños que padecen una enfermedad por arañazo de gato, la inflamación de los ganglios linfáticos es el síntoma principal y se suele tratar de una enfermedad leve. Otros síntomas generales que también se pueden presentar son: fiebre [generalmente inferior a 38,3ºC (o 101°F)], fatiga, pérdida del apetito, dolor de cabeza, erupciones, dolor de garganta y malestar general.
Pueden ocurrir casos atípicos, aunque no son frecuentes. En estos casos, la enfermedad por arañazo de gato puede cursar con infecciones de hígado, bazo, huesos, articulaciones o pulmones, o con fiebre alta persistente no asociada a otros síntomas. Algunos de los afectados desarrollan una infección ocular (síndrome óculo-glandular de Parinaud), entre cuyos síntomas se incluyen: formación de una úlcera de tamaño reducido en la conjuntiva (la membrana que recubre el interior del párpado), enrojecimiento ocular e inflamación de los ganglios linfáticos de la parte anterior del oído. En otros casos se puede desarrollar inflamación cerebral y/o convulsiones, aunque se trata de algo muy poco frecuente. Todas estas posibles complicaciones de la enfermedad por arañazo de gato suelen remitir si dejar secuelas.