SSM Cardinal Glennon Children's Medical Center
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Si tengo asma, ¿puedo conservar mi mascota?

(If I Have Asthma, Can I Keep My Pet?)

A Laura no hay nada que le guste más que estirarse sobre la peluda alfombrilla de su habitación y acariciar a su gato, Boris. Boris duerme con ella en la cama y se pasa horas limpiándose mientras reposa sobre el alféizar de la ventana.

Puesto que los síntomas asmáticos de Laura estaban empeorando, su médico le recomendó que visitara a un alergólogo (alergista). Éste le practicó una prueba de punción dérmica y averiguó que Laura es alérgica a los animales domésticos. En otras palabras, es alérgica a Boris.

Cuando una persona es alérgica a los animales, significa que es alérgica a las proteínas que se encuentran en los siguientes productos animales:

  • caspa animal, o escamas de piel
  • saliva animal
  • orina animal

Si tienes un animal doméstico en casa y padeces asma, tienes entre el doble y el triple de probabilidades de ser alérgico a tu mascota que una persona que no padece asma. Contrariamente a la creencia popular, el principal problema no es el pelo del animal. (De hecho, también puedes ser alérgico a animales que tienen plumas, en vez de pelo.) El pelo acumula fácilmente caspa, saliva, y orina, ácaros del polvo, polen y otros alergenos. Y cualquier animal que vive en una jaula -como un pájaro o un hámster- produce excrementos que pueden atraer a los ácaros del polvo y favorecer la proliferación de moho.

Aunque hay gente que dice que ciertas razas de perros y gatos no desencadenan reacciones alérgicas, eso no es cierto. Todos los animales de sangre caliente pueden provocar este tipo de reacciones.

Si el animal que tienes en casa te desencadena síntomas asmáticos, sobre todo si se trata de un asma grave, lo mejor que puedes hacer es buscarle otra casa. De todos modos, es posible que esto te resulte muy duro. Por lo tanto, si tu médico lo aprueba, antes de tomar una solución tan drástica, puedes probar lo siguiente:

  • Empieza a medicarte para la alergia (sea mediante inyecciones o comprimidos), además de hacerlo para el asma, según las indicaciones de tu médico.
  • No permitas que tu mascota entre en tu dormitorio.
  • Si es posible, tu mascota debería vivir fuera de casa, por ejemplo, en el jardín.
  • No abraces ni beses a tu mascota.
  • Limpia a fondo tu habitación y deshazte de cualquier alfombra, alfombrilla o moqueta.
  • Saca a menudo el polvo de tu dormitorio.
  • Pide a alguien que cepille o bañe a la mascota cada semana (se trate de un gato o de un perro).
  • Asegúrate de que todos los miembros de tu familia se lavan las manos después de tocar a la mascota.
  • Consigue un purificador de aire con filtro HEPA.

Si tienes un pájaro, hámster u otro animal pequeño en una jaula, coloca esta última en una habitación que no sea la tuya. Asegúrate de que el animal no sale de su jaula, y pide a alguien que limpie la jaula diariamente. Ten en cuenta que, si la jaula está cerca de un calefactor o un ventilador, podría diseminar los alergenos por toda la habitación.

Si, después de probar todas estas cosas, sigues teniendo muchas crisis asmáticas, deberás buscarle otra casa a tu mascota. Probablemente tener que tomar esta decisión será bastante duro para ti y para otros miembros de tu familia. Es posible que experimentes muchas emociones diferentes -desde tristeza hasta enfado. Tal vez esas emociones sean tan intensas que pierdas el apetito y te cueste conciliar el sueño o concentrarte. Eso forma parte de la reacción de duelo ante la pérdida de un ser querido.

La forma en que afrontes esos sentimientos dependerá de tu personalidad - tal vez prefieras estar muy ocupado para no tener que estar en casa, donde será más fácil que eches de menos a tu mascota, o quizás prefieras pasar mucho rato mirando sus fotografías. No hay una forma buena o mala de afrontar los sentimientos de pérdida, aunque tal vez te ayude hablar con tus amigos, familiares o el psicólogo escolar. Si te gustaría tener otra mascota, considera la posibilidad de adquirir una tortuga, un lagarto, una serpiente o varios peces.

Cuando un animal abandona una casa, los niveles de alergenos pueden tardar meses en reducirse, de modo que es posible que tardes un tiempo en encontrar una mejoría apreciable en tus síntomas. Además, aunque ya no tengas ningún animal doméstico en casa, de vez en cuando deberás relacionarte con animales. Cuando te inviten a una casa donde haya un animal doméstico, tómate el medicamento que te ha recetado el médico para la alergia antes de ir y (como siempre) lleva encima el medicamento "de rescate" o alivio inmediato por si tuvieras una crisis.

Revisado por: Elana Pearl Ben-Joseph, MD
Fecha de la revisión: octubre de 2010