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Cómo organizar los trabajos y las tareas de la escuela

(Organizing Schoolwork & Assignments)

Aprender a concentrarse y lograr terminar una tarea no sólo significa obtener buenas calificaciones: es la base para tener éxito en la vida. Dominar las habilidades para organizarte, mantenerte concentrado y terminar el trabajo, hasta el final, te ayudará en casi todo lo que hagas.

Es probable que ya conozcas lo básico, pero lo que sigue te servirá para ponerte al día.

Organízate

La organización es el primer paso. Hace que todo lo demás resulte un poco más fácil.

Guarda tus tareas y la información que recibas en clase toda junta en cuadernos o carpetas que estén organizados por materia. Tal vez quieras organizar un cajón de tu casa como archivero para llevar un registro de las investigaciones que has realizado, las tareas que te han devuelto y otros materiales que desees conservar.

Si te das cuenta de que estás metiendo papeles sueltos en tu bolso o llevando distintos cuadernos para la misma clase sólo porque están a mano, es tiempo de detenerte y reorganizarte. Tómate una tarde para volver a organizarte.

Quizá no puedas llevar distintos cuadernos con espiral para cada clase. Una solución es llevar una carpeta que tenga varias divisiones. Otra idea es hacer anotaciones en un solo cuaderno y reescribirlas luego en la carpeta que corresponda. Esto lleva más tiempo, pero es una excelente técnica de estudio porque te permite leer, escribir y, con suerte, resumir todo lo importante de esa día de clases. Cuanto más repases el material, más probable es que lo recuerdes.

Más allá de lo que elijas, lo importante es que el sistema funcione para ti. Si no funciona, cámbialo hasta que encuentres el adecuado. Ésta es una excelente manera de aprender sobre ti mismo y sobre lo que funciona para tus necesidades específicas.

Planifica con anticipación

Lo más probable es que no cuentes con ayuda cuando tengas que avanzar y trabajar en tus tareas. Puede ser fabuloso ser tu propio jefe, en especial si eres bueno en eso. Sin embargo, no dejes las tareas para último momento; sólo terminarás trabajando el doble para obtener la mitad de los resultados. Los nervios y la ansiedad hacen que resulte difícil mantenerse concentrado y hacer un buen trabajo.

Establece fechas límites. Al principio de cada semestre, confecciona un calendario con las fechas límites. Asegúrate de saber cuáles son las tareas principales (si el profesor no las menciona al principio del semestre, pregúntale) y qué formato van a tener (un informe, una presentación, un proyecto grupal, etc.). Establece metas claras.

Toma en cuenta estas preguntas cuando estés organizando tu calendario: ¿Cuál es el producto final? ¿Cuándo deben terminarse ciertos componentes? Responder a estas preguntas te permitirá priorizar las tareas en función de las fechas límites, el nivel de dificultad y el tiempo que lleva terminarlas.

Incluye compromisos no académicos en tu calendario, como entrenamientos deportivos, ensayos de teatro y demás. Esto te ayudará a ver cuándo estarás corto de tiempo más tarde en el semestre.

Ponte fechas límites intermedias para las etapas de cada proyecto: planificación, investigación, revisión y creación del producto final.

Cumple las fechas límite. Decide cómo vas a lograr cumplir tus plazos. Por ejemplo, ¿vas a recompensarte por haberlos cumplido? Pídeles a tus amigos o tus padres que controlen contigo tus fechas límites intermedias para que no las pospongas. (Sin embargo, si les pides a tus padres que te ayuden, ten cuidado. Cuando te ayuden, recuerda que no te están fastidiando: ¡tú les pediste que controlaran las fechas contigo!

Si tienes dificultad para cumplir los plazos, pero estás intentando mejorar tus hábitos de estudio y organización, habla con tus maestros. Ellos podrán ayudarte a crear metas de corto plazo razonables para un proyecto o exámen determinado.

¡Oh, no! ¡Debo entregar en dos días! Si algo sucede y te sorprende la cercanía de una fecha límite o estás atascado y con muy poco tiempo para una entrega, intenta no enloquecer. Realiza un ejercicio de respiración para poder tranquilizarte y concentrarte. Luego delinea una manera de abordar el trabajo. Puedes hacer un calendario de fechas límites por hora o por día si eso te ayuda a estructurar tu tiempo.

Si eres perfeccionista, es bueno que recuerdes que todo el mundo puede perder la noción del tiempo alguna vez. Si te sucede muy a menudo, debes organizarte mejor.

Consigue un lugar propio

Necesitas un buen lugar de trabajo: un lugar limpio, ordenado y lo suficientemente silencioso como para concentrarte. (Si puedes, evita estudiar en lugares que son el centro de alguna actividad, como la cocina). Resulta útil tener un lugar específico, reservado para hacer la tarea, de modo que cuando te sientes, tu mente sepa que estás allí para trabajar. Eso puede ayudarte a concentrarte más rápido.

Tu dormitorio, un escritorio o cualquier otra habitación donde puedas alejarte del ruido y las distracciones es un sitio ideal para concentrarte. Lo mejor es estudiar sentado detrás de un escritorio o una mesa donde puedas desplegar tu material de trabajo. También necesitas una silla que sea cómoda. Debería sostener la parte baja de la espalda y permitirte apoyar ambos pies en el piso delante de ti. Para que el estudio no te canse tanto la vista, asegúrate de tener suficiente luz.

Tu cama quizá parezca un buen lugar para estudiar, pero es probable que sea demasiado confortable; eso puede hacer que tengas ganas de dormir una siesta en lugar de estudiar. Esto es especialmente cierto si tú eres como la mayoría de los estudiantes y no estás durmiendo lo necesario.

Por último, asegúrate de que la habitación donde estés sea cómoda. Esto parece obvio, pero si sientes demasiado calor, demasiado frío o te distrae tu hámster que gira en su rueda, no podrás lograr una concentración tan eficaz.

Ten los recursos a mano. ¿Qué necesitas tener en tu lugar de trabajo para evitar las interrupciones? ¿Libros, materiales, notas, fuentes de investigación? Guarda todo esto en el mismo sitio, de modo que no tengas que salir en busca de papel para la impresora, una abrochadora o un libro que sabes que acabas de ver en algún lugar cerca de donde estás.

Asegúrate de contar con lo que necesitas antes de ir a la biblioteca o algún otro lugar para trabajar en tus proyectos y tus escritos. Y cada noche, verifica que has guardado todo lo que necesitas para las clases del día siguiente, incluso las tareas que debes entregar.

Concéntrate

¿Piensas que hacer varias cosas a la vez es un hábito útil? ¡Vuelve a pensarlo! Un estudio llevado a cabo por la Kaiser Family Foundation en marzo de 2005 demostró que cerca de un tercio de los estudiantes de 8 a 18 años no se concentran solo en su tarea. En cambio, realizan "varias tareas", como hablar por teléfono, escuchar música, mirar televisión y enviar mensajes instantáneos a sus amigos.

Las investigaciones demuestran que cuando las personas hacen muchas cosas a la vez suelen hacerlas peor que cuando se concentran en una sola cosa por vez. Por eso, cuando realizas varias tareas mientras estudias, es menos probable que puedas absorber y retener la información que necesitas para obtener un buen resultado en ese examen.

Esto no significa que debas estudiar en absoluto silencio. La televisión, por ejemplo, es una mala distracción que te convendría evitar. Pero, de hecho, escuchar música puede ayudar a algunas personas a concentrarse; en especial, si tienen que estudiar en un entorno ruidoso.

Solo asegúrate de sintonizar una buena música para estudiar, que no te distraerá, es decir, no empezarás a cantar las canciones o a bailar por toda la habitación cuando se supone que debes concentrarte en la Revolución francesa. Si descubres que estás leyendo la misma página una y otra vez o corrigiendo errores que cometiste mientras trabajabas, esa es una señal de que la música no te está ayudando.

Lo más probable es que uses la computadora para los trabajos y la Internet para investigar mientras estás haciendo la tarea. Esto hace que sea difícil evitar la tentación de intercambiar mensajes instantáneos y de navegar por la Internet. Reserva cierto tiempo solo para intercambiar mensajes y enviar correos electrónicos, de modo que cuando sea el momento de trabajar, puedas cerrar los programas de correo y mensajería, y concentrarte. (Es difícil; pero no hay nada como el sonido de un nuevo mensaje entrante para que dejes de concentrarte en lo que estabas intentando hacer; ¡en especial, si no se trata de tu materia favorita!)

Mantente concentrado. Una manera de mantener la concentración es tomarse recreos; pero asegúrate de que estén programados. Incorporar un recreo de 15 minutos después de 45 minutos de estudio puede ayudar a que tu mente se mantenga despierta y concentrada.

Cambia de lugar y deja la habitación donde has estado estudiando. El ejercicio es una excelente manera de despejarte la cabeza y permitir que tu mente absorba lo que acabas de estudiar. Entonces, ¡ahora es el momento de poner esa canción que te hace bailar y cantar! Estírate, saca a pasear al perro, juega a la pelota en el jardín o llama a un amigo. Solo asegúrate de volver a estudiar cuando hayan pasado 15 minutos.

Es normal que la mente divague de tanto en tanto. Si te descubres distrayéndote o pensando en otras cosas, trata de llevar tu atención otra vez a la rutina de estudio, tan pronto como sea posible. Si soñar despierto y fantasear ocupan demasiado de tu tiempo de estudio, reserva un momento específico para escribir en tu diario o escribir ficción. Eso te dará otro incentivo para terminar tu tarea.

Dormir lo necesario es una de las mejores maneras de ayudar a tu mente a mantenerse concentrada. Un modo de derrotar el cansancio es levantarse a la misma hora todas las mañanas, incluso los fines de semana. Por lo tanto, debes resistir la tentación de quedarte despierto toda la noche intercambiando mensajes instantáneos y debes fijar tus horas de sueño con un criterio realista.

¡Trabaja!

En resumen, esta es una rápida lista de verificación de lo que puede ayudarte a concentrarte:

  • CONOCE tus fechas límite.
  • CONFECCIONA un calendario de fechas límite intermedias y finales.
  • INCLUYE acontecimientos sociales en este calendario para administrar tu tiempo.
  • COMPRENDE la tarea y las expectativas.
  • ENCUENTRA un lugar tranquilo para estudiar, con todos los materiales que necesitas.
  • INCORPORA breves recreos.
  • NO POSPONGAS el trabajo para último momento; estarás demasiado frenético como para poder concentrarte.
  • NO HAGAS tu tarea a altas horas de la noche o en la cama.
  • NO te permitas aburrirte; busca lo que te interesa del proyecto o el escrito; si estás muerto de aburrimiento, algo no está funcionando.

Si necesitas más consejos para mantenerte concentrado, pídeles a un maestro, un consejero escolar o a uno de tus padres que te ayuden. Su trabajo es ayudarte en tu aprendizaje.

Revisado por: Chris Cortellessa, M.Ed, NCC
Fecha de revisión: enero de 2012