SSM Cardinal Glennon Children's Medical Center
(314) 577-5600
www.cardinalglennon.com
 

Sobre las emociones estresantes

(About Stressful Feelings)

Emociones positivas y negativas

Las emociones (también llamadas "sentimientos") son una parte normal e importante de nuestras vidas.

Algunas emociones son positivas. Piensa en la felicidad, la alegría, el interés, la curiosidad, la gratitud, el amor y la satisfacción. Si tú eres como la mayoría de la gente, seguramente busques estas emociones. Y, como la mayoría de la gente, probablemente seas cauto de las emociones negativas: Los sentimientos como la tristeza, el enojo, la soledad, los celos, el autocriticismo, el miedo o el rechazo, pueden ser difíciles y dolorosos por momentos.

De la misma manera que las emociones positivas pueden crear un estado de bienestar, las emociones negativas suelen ser estresantes. Esto es particularmente cierto cuando este sentimiento negativo es muy fuerte, muy frecuente o preocupa por mucho tiempo.

Sin embargo, las emociones negativas no se pueden evitar. Todos las sentimos en algún momento. Suelen ser difíciles, pero no tienen por qué provocar estrés.

Ser conscientes de nuestras emociones y aprender a controlarlas nos ayuda a tener éxito en nuestra vida diaria y en nuestras relaciones personales. Las emociones nos permiten entender a la gente y las experiencias en nuestras vidas, y la manera en la cual reaccionamos (o queremos reaccionar).

A continuación encontrarás tres pasos que te pueden ayudar a controlar o evitar el estrés que pueden provocar las emociones negativas.

Primer paso: Identifica la emoción

Saber notar e identificar tus emociones lleva tiempo y práctica. Además de concentrarte en tus sentimientos, ten en cuenta tu cuerpo. Es posible que con ciertas emociones sientas ciertas sensaciones corporales -quizás te pongas colorado, o se te tensen los músculos.

  • Está atento a lo que sientes. Cuando sientas una emoción negativa, como el enojo, trata de identificar lo que sientes.
    Por ejemplo:
    Ese muchacho, Ian, en mi grupo de estudio, ¡me pone furiosa!
    Me dan tantos celos cuando veo a esa muchacha/muchacho con mi ex.
    Me da mucho miedo cuando tengo que pasar frente a esos peleones.
  • No reprimas tus sentimientos. No es deseable que publiques tus sentimientos a otra gente (como por ejemplo tu ex, o ese muchacho en tu grupo de estudio que te pone furiosa). Pero no reprimas tus sentimientos completamente. Nombrar el sentimiento es mucho mejor que pretender que no lo tienes -o explotar sin pensar.
  • Sabe por qué te sientes de esa manera. Trata de darte cuenta qué te hizo sentir de esa manera.
    Por ejemplo:
    Siempre que hacemos proyectos en grupo, Ian encuentra la manera de acreditarse el trabajo de los demás.
    Nuestra maestra piensa que es la estrella del equipo, si bien nunca tiene ideas propias.
    Cuando veo a mi ex coqueteando con otra persona, me hace dar cuenta que todavía siento algo por él/ella.
    Si bien los peleones no me molestan, veo lo que le hacen a otra gente y me preocupo.
  • No culpes a nadie. Ser capaz de reconocer y explicar tus emociones es diferente a culpar a una persona o algo por la manera en la que te sientes. Tu ex probablemente no esté saliendo con alguien para darte celos a propósito, y el estudiante que se acredita todo el trabajo de los demás posiblemente no se dé cuenta de lo que está haciendo. Lo que sientes cuando suceden estas cosas proviene de tu interior. Tus sentimientos aparecen por una razón: para ayudarte a darle sentido a lo que sucede.
  • Acepta todas tus emociones como algo natural y entendible. No te juzgues por las emociones que tienes. Es normal sentirlas. Reconocer la manera en que te sientes te puede ayudar a superar los sentimientos. Por lo tanto, no seas tan exigente contigo mismo.

Segundo paso: Entra en acción

Una vez que hayas procesado lo que sientes, puedes decidir si necesitas expresar tus emociones. A veces, sólo necesitas darte cuenta de cómo te sientes, pero otras veces querrás hacer algo para sentirte mejor.

  • Piensa sobre cuál sería la mejor manera de expresar tus emociones. ¿Es este el momento donde deberías confrontarte de manera civilizada con alguien? ¿Hablar de lo que sientes con un amigo? ¿Descargar las frustraciones gritando sobre una almohada, de manera que sólo tú puedas escuchar? ¿O tratar de controlar lo que sientes yendo a correr?
    Por ejemplo:
    No soluciono nada mostrando mi enojo hacia Ian; ¡hasta podría hacerlo sentir superior! Pero mis sentimientos me dicen que tengo que evitar involucrarme en otra situación donde él controla el proyecto.
    Mantendré bien alta mi cabeza frente a mi ex. Después pondré una canción triste y lloraré sola en mi cuarto con el fin de descargar mis sentimientos para que finalmente desaparezcan.
    Mi temor de estar rodeada de peleadores es un síntoma de que han ido demasiado lejos. Quizás debería hablar de lo que está pasando con el consejero de la escuela.
  • Aprende a saber cómo cambiar de humor. En cierto momento, querrás cambiar de una actitud negativa a una positiva. De lo contrario tu mente se queda varada en cuán mal están las cosas y te llevará a sentirte peor. Trata de hacer cosas que te pongan contento, aún si no te sientes de esa manera. Por ejemplo, es posible que no tengas ganas de salir después de una pelea con tu novio, pero ir al centro comercial o ver una película cómica con amigos puede ayudarte a sacarte de este espacio negativo.
  • Construye emociones positivas. Los sentimientos positivos crean un sentido de felicidad y bienestar. Acostúmbrate a notar y concentrarte en las cosas buenas de la vida; aún las más simples, como los halagos que te hizo tu padre por limpiar la biblioteca y lo rica que estaba la ensalada que hiciste para el almuerzo. Nota las cosas buenas, aun cuando te sientas mal pueden ayudarte a cambiar el equilibrio emocional de negativo a positivo.
  • Pide ayuda. Habla de cómo te sientes con un padre, un adulto en que confíes, o con un amigo. Ellos te pueden ayudar a analizar tus emociones y mostrarte una nueva manera de ver las cosas. Y nada mejor que el apoyo de alguien que te quiere por lo que eres para hacerte sentir mejor.
  • Haz ejercicio. La actividad física ayuda a tu cerebro a producir sustancias químicas que promueven sentimientos positivos. El ejercicio puede eliminar el estrés y ayudarte a alejarte de los sentimientos negativos.

Tercer paso: Pide ayuda con las emociones que sean difíciles

A veces, sin importar lo que hagas, te resulta difícil deshacerte de una emoción fuerte. Si te encuentras paralizado en un estado de tristeza o estás preocupado por más de un par de semanas, o si te sientes tan triste que crees que te vas a hacer daño o que vas a hacer daño a otros, necesitas más ayuda.

Habla con un consejero escolar, un padre, un adulto en el que confíes, o un terapeuta. Los consejeros y los terapeutas están entrenados para enseñarle a la gente a escaparse de estas emociones negativas. Pueden proporcionar muchos consejos e ideas que te harán sentir mejor.

Revisado por: D'Arcy Lyness, PhD
Fecha de revisión: mayo de 2013