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La sarna

(Scabies)

¿Qué es la sarna?

La sarna es una infestación que afecta a la piel. La infestación está provocada por unos ácaros diminutos denominados Sarcoptes scabiei. Estos ácaros excavan túneles en la capa superior de la piel del ser humano donde depositan sus huevos.

Las marcas de sus túneles pueden tener el aspecto de líneas cortas, onduladas, rojizas u oscuras sobre la superficie de la piel, y aparecen sobre todo alrededor de las muñecas y entre los dedos. Una persona que ha contraído sarna también puede desarrollar una erupción roja y que sobresale de forma desigual sobre la superficie de la piel.

¿Cómo se contrae la sarna?

La sarna es contagiosa. Se suele trasmitir a través del contacto prolongado piel con piel (sobre todo entre los miembros de una familia) y también en las relaciones sexuales. Los ácaros pueden vivir aproximadamente de dos a tres días en las prendas de vestir, la ropa de cama, los manteles, las toallas o el polvo, lo que también permite contraer la sarna al compartir este tipo ropa con personas infestadas.

La sarna se propaga con más facilidad en condiciones de abarrotamiento, como casas de familia, guarderías, centros escolares y residencias universitarias, donde la gente tiende a mantener mucho contacto entre sí.

Los síntomas pueden tardar en aparecer de cuatro a seis semanas en una persona que nunca ha tenido sarna. Pero, a las personas que ya han padecido esta infestación, los síntomas les pueden aparecer al cabo de pocos días.

¿Cuáles son los signos y los síntomas?

El síntoma más frecuente de la sarna es un intenso picor, que puede empeorar por la noche o después de un baño caliente. Una infestación por sarna empieza como una serie de pequeñas protuberancias, ampollas o granitos llenos pus, asociados a picor y que se rompen al rascarlos. La parte de la piel que pica se puede engrosar y/o llenarse de escamas, costras o rasguños entrecruzados. El picor se debe a una reacción del cuerpo ante los ácaros y/o a sus heces y huevos.

Las partes del cuerpo más frecuentemente afectadas por la sarna son las manos y los pies (sobre todos los pliegues de piel que hay entre los dedos de manos y pies), la parte interna de la muñeca y los pliegues de piel que se forman debajo de los brazos. La sarna también puede aparecer en otras partes del cuerpo, como los codos y las áreas que hay alrededor del pecho, los genitales, el ombligo y las nalgas.

Si una persona con sarna se rasca las partes de la piel que le pican, incrementa las probabilidades de que la piel lesionada acabe desarrollando una bacteriana. El impétigo, una infección cutánea de origen bacteriano, puede aparecer en piel afectada previamente por sarna.

¿Cómo tratan la sarna los médicos?

Las infecciones por sarna deben ser tratadas por un médico. Llama a tu médico o a un dermatólogo cada vez que tengas picores en la piel que no se van, especialmente si el picor empeora por la noche y parece centrarse en las áreas de las muñecas y/o los pliegues de piel que hay entre los dedos.

Si el médico sospecha que puede tratarse de sarna, lo más probable es que te raspe una parte reducida de la piel afectada y examine la muestra extraída con un microscopio para detectar posibles signos de los ácaros de la sarna.

Los médicos tratan la sarna recetando cremas o lociones medicinales. La crema debe aplicarse sobre la piel de todo el cuerpo (exceptuando la cara, los ojos y la boca) y generalmente debe permanecer sobre la piel de ocho a 12 horas antes de lavarla. Después de aplicarte la crema, no te laves las manos; ¡a los ácaros de las sarna les encantan los pliegues de piel que hay entre los dedos de las manos! Lo más habitual es que el tratamiento deba repetirse al cabo de una semana.

Puesto que la sarna se puede trasmitir a través de las relaciones sexuales, a los adolescentes que mantengan relaciones sexuales y que padezcan sarna también se les deben evaluar otras enfermedades de trasmisión sexual (ETS). Y las personas con quienes mantengan relaciones sexuales también deberían seguir un tratamiento contra la sarna.

Puesto que la sarna es muy contagiosa y puede provocar re-infestaciones, los demás miembros de la familia que viven en tu domicilio también deberían recibir tratamiento, incluso aunque no presenten ningún síntoma.

Si desarrollas una infección cutánea bacteriano, como el impétigo, ademas de la sarna, lo más probable es que tu médico te recete antibióticos y, para aliviarte el picor, un antihistamínico. De todos modos, el picor puede durar varias semanas a pesar de que se haya ido la sarna.

Si el picor sigue siendo intenso tras la remisión de la infestación, es posible que el médico te recete una crema que contenga esteroides, como la hidrocortisona. Las cremas de esteroides solo se pueden utilizar bajo la recomendación de un médico, ya que hay ciertas infecciones que empeoran tras recibir este tipo de tratamiento. Podrás volver a tu centro de estudios o a trabajar al día siguiente de completar el tratamiento.

¿Cómo puedo evitar contagiarme?

La práctica de buenos hábitos higiénicos es la mejor forma de evitar el contagio de la sarna. Báñate o dúchate cada día, lávate las manos a menudo, sobre todo antes de las comidas, y lleva ropa limpia.

El contacto físico piel con piel es la forma más habitual en que se trasmite la sarna. Pero, puesto que los ácaros de la sarna pueden vivir de dos a tres días en las prendas de vestir, la ropa de cama, los manteles y las toallas, también es posible contraer la sarna al compartir este tipo de ropa. Por tentador que parezca, intenta no compartir prendas de ropa con tus amigos.

Si un miembro de tu familia está recibiendo tratamiento contra la sarna, los demás miembros de la familia que convivís con él también deberíais recibirlo. Las prendas de vestir, la ropa de cama y las toallas se deben lavar con agua caliente y secarse también en caliente. Los animales de peluche y otros artículos que no se puedan lavar, se deben introducir en bolsas de plástico y cerrarse herméticamente durante un mínimo de tres días. Se debe pasar la aspiradora por todas las habitaciones de la casa y tirar después la bolsa de la aspiradora a la basura.

Revisado por: Yamini Durani, MD
Fecha de revisión: mayo de 2011