SSM Cardinal Glennon Children's Medical Center
(314) 577-5600
www.cardinalglennon.com
 

Inhalación de sustancias

(Inhalants)

La mayoría de la gente cree que las drogas nocivas solo se encuentran en los callejones o en las farmacias, no en los armarios que contienen productos de limpieza ni en los garajes.

Pero a veces, artículos que se encuentran en grandes cantidades en los domicilios domésticos se utilizan con finalidades distintas a aquellas para las que se han fabricado. Algunas personas inhalan los vapores químicos y los gases emitidos por sustancias de uso doméstico, para "colocarse". Lo que ellas no saben es lo peligroso que puede ser esta forma de proceder.

Por qué la gente inhala sustancias nocivas?

Estas sustancias pueden parecer una buena alternativa a otras drogas que alteran el estado de ánimo porque son baratas, se pueden comprar de forma legal y son fáciles de obtener. Pero ésto no las hace más seguras. Cuando se utilizan correctamente, para limpiar, para pintar o con otra finalidad indicada en sus envases, los productos de uso doméstico son seguros. Pero, cuando se utilizan para inhalarlos, pueden ser más mortales que las drogas de la calle.

Distintos tipos de sustancias que se inhalan

Hay cuatro tipos principales de sustancias químicas que se inhalan (o "inhalantes"): los disolventes volátiles, los gases, los aerosoles y los nitritos. Los disolventes volátiles, los gases y los aerosoles pueden alterar el estado de ánimo, permitiendo que sus consumidores se "coloquen". Se cree que los nitritos generan activación y excitación sexual en sus consumidores.

He aquí otras cosas que necesitas saber sobre los distintos tipos de "inhalantes":

  • Los disolventes volátiles son líquidos que se convierten en gases a temperatura ambiente. Engloban los disolventes de pintura, los quitapinturas, la gasolina, las colas y los marcadores líquidos.
  • Los gases engloban los gases que se utilizan con finalidades médicas (como el éter, el óxido nitrosos o gas de la risa) y productos de uso doméstico o comercial (los encendedores de butano, los tanques de propano, los dispensadores de crema batida que contienen óxido nitroso y los refrigerantes).
  • Los aerosoles (o espráis) son unas de las sustancias más habituales en el medio doméstico e incluyen la pintura en espray, los desodorantes y las lacas, los espráis de aceite vegetal para cocinar y los espráis de electricidad estática.
  • Los nitritos incluyen el nitrito de ciclohexilo, el nitrito de amilo y el nitrito de butilo. En la calle, se conocen con el término inglés "poppers" o como "drogas del amor", unas cápsulas de efectos afrodisíacos. Se encuentran en algunos ambientadores y cápsulas desodorantes que desprenden vapores cuando se abren.

Aunque pueda parecer que solo se trata de aire, el hecho de inlahar aire comprimido de los limpiadores de teclados (algo que en inglés se conoce como "dusting") es sumamante peligroso. No lo ponen en las etiquetas, pero el aire comprimido también contiene un gas que es el que ayuda a expeler el aire hacia el exterior de la lata que lo contiene. Si este gas entra en los pulmones, puede matar de forma instantánea. Y, en el caso de que la persona no muera, se expone a desarrollar congelaciones en los labios, a lengua y la garganta.

Efectos sobre el cuerpo

La gente inhala gases y vapores químicos de varias formas diferentes, por ejemplo, oliendolos, rociando directamente la sustancia en la nariz o la boca, colocándola dentro de una bolsa u otro recipiente para inhalarla, impregnando un trapo de la sustancia a inhalar o inhalando óxido nitroso desde un globo.

Puesto que el efecto euforizante o "colocón" que provocan estas sustancias tras su inhalación solo dura unos pocos minutos, hay gente que los inhala una y otra vez durante largos períodos de tiempo para mantenerse colocada, lo que incrementa la cantidad de sustancias químicas nocivas que entran en su cuerpo y lo perjudican.

La inhalación de sustancias nocivas puede provocar muchos cambios en el organismo. Una vez los vapores o gases entran en el organismo, algunos de ellos son absorbidos por el cerebro y el sistema nervioso. Todas las sustancias que se inhalan (exceptuando los nitritos) enlentecen las funciones corporales, efecto similar al de beber alcohol. Al principio, la persona se activa pero después le entra el "bajón" y se siente cansada, tiene problemas para hablar con claridad o para andar bien, se marea, se desinhibe y puede entrar en un estado de agitación. A veces, la sustancia química inhalada puede tardar hasta dos semanas en eliminarse completamente del organismo.

Otros efectos a largo plazo de la inhalación de sustancias nocivas son los siguientes:

  • aumento de la frecuencia cardiaca (o taquicardia)
  • alucinaciones o delirios
  • pérdida de la sensibilidad o de la consciencia
  • náuseas y vómitos
  • pérdida de la coordinación
  • hablar arrastrando las palabras

Puesto que las sustancias que se suelen inhalar se encuentran en la mayoría de los domicilios, la gente no es consciente de que son increíblemente adictivas. Las personas que se hacen adictas a la inhalación de sustancias químicas tienen muchas probabilidades de convertirse en usuarios de larga duración. Ésto los expone al riesgo de desarrollar los siguientes problemas de salud:

  • daño cerebral (las sustancias químicas tóxicas pueden hacer que la gente sea lenta y torpe, tenga problemas para resolver problemas o para planificar las cosas con anticipación, presente pérdidas de memoria o sea incapaz de aprender cosas nuevas)
  • debilidad muscular
  • depresión
  • dolores de cabeza y hemorragias nasales
  • pérdida del sentido del olfato y/o de la audición

Los nitritos actúan de una forma diferente. En vez de enlentecer el funcionamiento cerebral y de la médula espinal, lo que hacen es aumentar el tamaño de los vasos sanguíneos y relajar los músculos.

Cómo puede matar la inhalación de sustancias

Al igual que el consumo de la mayoría de drogas de la calle, la inhalación de sustancias puede ser mortal. Una persona puede morir por abusar de este tipo de sustancias después de haberlo probado solo en una ocasión. Entre las posibles causas de muerte, se incluyen las siguientes:

  • "Muerte súbita al aspirar". Se trata de la causa más frecuente de muerte por inhalación de sustancias nocivas. El corazón late muy deprisa y de una forma irregular y luego deja de latir de repente (paro cardiaco). Ésto puede ocurrir incluso la primera vez que una persona prueba la inhalación de sustancias solo para experimentar.
  • Asfixia por gases tóxicos. Los gases tóxicos sustituyen al oxígeno dentro de los pulmones, de modo que la persona deja de respirar.
  • Atragantamiento y ahogo. La persona se puede atragantar con su propio vómito y acabar ahogándose en él.
  • Asfixia por falta de aire. Cuando se inhalan los vapores procedentes de una bolsa de plástico previamente colocada sobre la cabeza, la bolsa puede impedir que el aire llegue a los pulmones.
  • Lesiones. Dado que la gente que se ha "colocado" por inhalar sustancias suele tomar decisiones poco inteligentes, como intentar conducir bajo sus efectos o hacer cosas tan irracionales como saltar desde un tejado. También se puede quemar o iniciar una explosión en el caso de que una chispa encienda una sustancia a inhalar que sea inflamable.
  • Suicidio. Algunas personas entran en un estado depresivo cuando desaparece el efecto del "colocón" inmediatamente posterior a la inhalación.

Signos de abuso de la inhalación de sustancias

La inhalación de sustancias, como el uso de cualquier otra droga, tiene efectos claramente perceptibles. La salud de una persona que inhala sustancias químicas puede presentar algunos de los siguientes efectos:

  • cambios de humor
  • enfado, agitación e irritabilidad de carácter extremo
  • agotamiento
  • pérdida del apetito
  • vómitos frecuentes
  • alucinaciones y delirios
  • erupciones y ampollas en la cara
  • tos y moqueo nasal frecuentes
  • pupilas dilatadas
  • ojos vidriosos o llorosos
  • aliento sumamente desagradable

Por descontado, algunos de los síntomas anteriores son signos de otros problemas de salud, no necesariamente de la inhalación de sustancias nocivas. Si te preocupa que alguien que conoces, como un amigo tuyo o tu propia pareja, esté inhalando sustancias nocivas, habla con uno de tus padres, tu orientador escolar, tu médico o el personal de enfermería de tu centro de estudios.

En caso de emergencia

Si encuentras a un amigo inhalando sustancias, mantén la calma. Una reacción súbita o excesiva podría asustarlo lo suficiente como para provocarle la muerte por paro cardíaco (muerte súbita al aspirar). Llama al teléfono de emergencias (911 en EE.UU, 999 en el Reino Unido y 112 en el resto de la U.E.) y coloca a tu amigo estirado sobre un costado. Así él podrá respirar y, en caso de que llegue a vomitar, impedirás que se ahogue en su propio vómito.

Conseguir ayuda

Si crees que tú puedes (o que un amigo tuyo puede) ser adicto a la inhalación de sustancias, habla con tu médico, tu orientador escolar o el personal de enfermería de tu centro de estudios. Ellos te pueden ayudar a recibir la ayuda que necesitas.

Existen varios tipos de tratamientos disponibles para la drogadicción; los dos tipos principales son el conductual (ayudar a la persona a modificar su comportamiento) y el farmacológico (tratar a la persona con medicamentos).

El tratamiento de la adicción a la inhalación de sustancias es básicamente conductual. Un experto en este tipo de tratamiento enseña a la gente a funcionar sin consumir drogas, afrontando el síndrome de abstinencia, evitando las situaciones que favorecen la conducta de inhalar sustancias y adoptando una serie de pautas para prevenir posibles recaídas.

Como ocurre con cualquier adicción, puede ser difícil romper con la inhalación de sustancias sin contar con apoyo profesional. Superar una adicción no es algo que pueda hacer uno solo; todo el mundo necesita ayuda. Los expertos que trabajan con personas adictas están formados para ayudar a sus pacientes, no para juzgarlos. Para encontrar un centro de tratamiento contra la drogadicción en tu área, búscalo en Internet, en las páginas amarillas o bien pide consejo a un psicólogo o terapeuta.

Revisado por: Yamini Durani, MD
Fecha de revisión: enero de 2012