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Abusar de los medicamentos de venta bajo receta

(Prescription Drug Abuse)

Angie oyó por casualidad a sus padres cuando comentaban que el medicamento para tratar el TDAH (trastorno por déficit de atención con hiperactividad) de su hermano le estaba haciendo perder el apetito. Como a Angie le preocupada su peso, empezó a tomar a escondidas una de las pastillas de su hermano cada pocos días. Para evitar que sus padres lo descubrieran, también le pidió a un amigo que le diera algunas de sus pastillas para el TDAH.

Todd encontró un viejo frasco de analgésicos que habían sobrado después de la operación de su padre. Decidió probarlos. Como las pastillas se las había recetado un médico, Todd supuso que sería adecuado probarlas.

No obstante, tanto Angie como Todd están asumiendo importantes riesgos. Los analgésicos y otros medicamentos que se venden con receta médica ayudan a muchas personas a llevar una vida más productiva porque los liberan de los síntomas de afecciones como la depresión o el TDAH. Pero esto solo ocurre cuando se recetan a una persona en particular para tratarle una dolencia específica.

Tomar fármacos de venta bajo receta de una manera distinta a la recomendada por un médico puede ser más peligroso de lo que cree la gente. De hecho, se trata de un abuso farmacológico. Y es tan ilegal como consumir drogas ilícitas.

¿Por qué algunas personas abusan de los medicamentos de venta bajo receta?

Intoxicacion por drogasAlgunas personas experimentan con los medicamentos de venta bajo receta porque creen que las ayudarán a divertirse más, a perder peso, a encajar en determinado grupo e, incluso, a estudiar con más eficacia. Los medicamentos de venta con receta son más fáciles de conseguir que las drogas ilícitas: es posible que un pariente o amigo disponga de recetas para adquirirlos. Pero a veces los medicamentos de venta con receta también se venden en la calle, al igual que las drogas. Una encuesta sobre salud y uso de medicamentos realizada en EE.UU. en el año 2006 mostró que el 6% de los jóvenes de 12 a 17 años había probado medicamentos de venta bajo receta con fines recreativos durante el último mes.

¿Por qué? Algunas personas creen que los medicamentos de venta con receta son más seguros y menos adictivos que las drogas ilegales. Después de todo, se trata de medicamentos que utilizan sus madres, padres e incluso sus hermanos pequeños. A Angie, tomar el medicamento para el TDAH de su hermano le parecía una buena forma de controlar su apetito. Había escuchado lo malas que podían ser las pastillas para adelgazar y creyó equivocadamente que el medicamento para el TDAH resultaría más seguro.

Pero los medicamentos de venta con receta solo son seguros para las personas a quienes se los han recetado. Esto se debe a que un médico ha evaluado a esas personas y les ha recetado la dosis adecuada para tratar una afección médica específica. El médico también les habrá dicho exactamente cómo deben tomar el medicamento, incluyendo qué cosas deberán evitar cuando lo tomen, como el alcohol, el tabaco u otros medicamentos. Los médicos también son conscientes de los efectos secundarios potencialmente peligrosos de algunos medicamentos, de ahí que hagan un atento seguimiento de sus pacientes por si presentaran alguno de esos efectos.

Otras personas que prueban los medicamentos de venta exclusiva con receta son como Todd. No creen que estén haciendo nada ilegal porque se trata de medicamentos recetados por médicos. Pero que una persona tome medicamentos que no le fueron recetados (o que comparta un medicamento de venta con receta con amigos), en el fondo, es faltar a la ley.

¿De qué medicamentos se abusa más?

Los medicamentos de venta con receta de los que se abusa con más frecuencia se clasifican en tres categorías:

1. Opioides
  • Ejemplos: oxicodona (OxyContin), hidrocodona (Vicodin) y meperidina (Demerol).
  • Usos médicos: los opioides se utilizan como analgésicos (para tratar el dolor) o para aliviar la tos o la diarrea.
  • Cómo funcionan: los opioides se unen a los receptores opiáceos del sistema nervioso central (el cerebro y la médula espinal), naciendo que el cerebro no reciba mensajes de dolor.
2. Depresores del sistema nervioso central (SNC)
  • Ejemplos: pentobarbital sódico (Nembutal), diazepam (Valium) y alprazolam (Xanax).
  • Usos médicos: los depresores del SNC se utilizan para tratar la ansiedad, la tensión, los ataques de pánico y los trastornos del sueño.
  • Cómo funcionan: los depresores del SNC enlentecen la actividad cerebral al incrementar la actividad de un neurotransmisor denominado GABA. Consecuentemente, se logra un efecto calmante o de somnolencia.
3. Estimulantes
  • Ejemplos: metilfenidato (Ritalin), anfetamina/dextroanfetamina (Adderall).
  • Usos médicos: los estimulantes se pueden utilizar para tratar la narcolepsia y el TDAH.
  • Cómo funcionan: los estimulantes incrementan la actividad cerebral, lo que provoca un mayor estado de alerta y mayores niveles de atención y de energía.

Medicamentos de venta sin recete médica

Donde esta el medicamento para el catarro?Algunas personas creen erróneamente que los medicamentos de venta bajo receta son más potentes porque es necesario disponer de una receta médica para adquirirlos. Pero también es posible abusar o volverse adicto a medicamentos que se venden libremente, es decir, sin receta médica.

Por ejemplo, el dextrometorfano (DXM) está presente en algunos medicamentos para la tos de venta sin receta. Cuando una persona toma la cantidad de cucharadas o comprimidos recomendada, no hay ningún problema. Pero la dosis elevadas puede provocar problemas en los sentidos (sobre todo en la vista y el oído) confusión, dolor de estómago, entumecimiento e, incluso, alucinaciones.

¿Cuáles son los peligros de abusar de los medicamentos?

Independientemente de que se consuman drogas ilegales o medicamentos, quienes abusan de estas sustancias suelen tener problemas en su escuela, en casa, con sus amistades o con la ley. Las probabilidades de que una persona cometa un delito, sea víctima de un delito o tenga un accidente son mayores cuando se abusa de esas sustancias, sin importar que se trate de medicamentos o de drogas.

Al igual que el consumo de drogas ilegales, el uso de medicamentos de venta bajo receta para fines diferentas de los que han sido recetados se asocia a graves riesgos para la salud. El abuso de opioides puede provocar vómitos, cambios de humor, reducción de la capacidad de pensar (función cognitiva) e incluso disminución de la función respiratoria, coma o muerte. Este riesgo es mayor cuando los fármacos de venta con receta como los opioides se mezclan con otras sustancias como el alcohol, los antihistamínicos y los depresores del SNC.

Los depresores del SNC también tienen sus riesgos. Si se reduce o interrumpe su uso demasiado deprisa, pueden aparecer convulsiones. Tomar depresores del SNC con otros medicamentos, como los analgésicos de venta bajo receta, algunos medicamentos de venta sin receta para la alergia y para el catarro, o el alcohol, puede enlentecer el ritmo cardíaco y la respiración de una persona, pudiendo llegar a provocarle la muerte.

El abuso de los estimulantes (como algunos medicamentos para el TDAH) puede provocar insuficiencia cardíaca o convulsiones. Estos riesgos se incrementan cuando los estimulantes se mezclan con otros medicamentos, incluso con los que se vende libremente, como ciertos fármacos anticatarrales. Tomar un estimulante en cantidades excesivas puede llevar a una persona a desarrollar una temperatura corporal peligrosamente elevada o ritmo cardíaco irregular. Tomar varias dosis elevadas de estimulantes durante un período de tiempo breve puede hacer que la persona se vuelva agresiva o paranoica. Aunque el abuso de los estimulantes no suele provocar dependencia física ni síndrome de abstinencia, las sensaciones que estas sustancias provocan en las personas que las consumen pueden llevarlas a usarlas cada vez con mayor frecuencia, transformándose su consumo en un hábito difícil de abandonar.

Los peligros de abusar de medicamentos de venta bajo receta pueden ser aún peores si las personas toman esos fármacos de un modo distinto al que deben ser utilizados. El Ritalín puede parecer inocuo porque se receta incluso a niños pequeños con TDAH. Pero, si una persona lo toma innecesariamente o de una manera incorrecta, esnifándolo o inyectándoselo, la toxicidad del Ritalín puede ser muy severa. Y, puesto que existen muchas variedades de un mismo medicamento, la dosis del medicamento y el tiempo que permanece en el organismo pueden variar. Si una persona no dispone de receta médica, tal vez no sepa qué tipo especifico del medicamento está tomando.

Probablemente, el resultado más habitual del abuso de medicamentos de venta bajo receta sea la adicción. Quienes abusan de los medicamentos pueden volverse adictos con la misma facilidad que quienes consumen drogas ilícitas. El motivo por el muchos medicamentos deban ser recetados por un médico es que algunos de ellos son adictivos. Por eso la mayoría de los médicos no renuevan las recetas a menos de que puedan ver al paciente: desean examinarlo para asegurarse de que no está desarrollando adicción.

¿Cómo sé si soy adicto?

Hay muchos indicadores que pueden apuntar a una adicción a medicamentos. El más obvio es sentir la necesidad de consumir una sustancia o fármaco en particular. Los cambios de humor, de peso o de intereses son otros indicadores de adicción.

Si crees que tú, o un amigo, podéis ser adictos a medicamentos de venta bajo receta, habla con tu médico o bien con el orientador o el enfermero de tu escuela. Ellos podrán ayudarte a obtener la ayuda que necesitas. Es especialmente importante que las personas que están dejando de tomar depresores del SNC hablen con un médico o busquen tratamiento médico. El síndrome de abstinencia puede ser peligroso si no se supervisa adecuadamente.

Si una persona se ha vuelto adicta a los medicamentos de venta bajo receta, existen varios tipos de tratamiento, dependiendo de sus necesidades personales y del tipo de medicamento que consuma. Las dos principales categorías de tratamiento de la adicción a las drogas o medicamentos son la conductual y farmacológica.

Los tratamientos conductuales enseñan a la gente a funcionar sin drogas o medicamentos: a controlar el "mono" o intenso deseo de drogarse o medicarse, a evitar las situaciones que podrían conducir al consumo de drogas o medicamentos y a prevenir y sobrellevar las recaídas. En los tratamientos farmacológicos, el paciente recibe un tipo especial de medicación que lo ayuda a superar los síntomas de abstinencia y el "mono".

Consejos para tomar medicamentos de venta bajo receta

¿Y si un médico te receta un medicamento y tú temes desarrollar una adicción a ese medicamento? Si te estás tomando el medicamento tal y como tu médico te indicó, puedes estar tranquilo: los médicos saben qué cantidad de medicamento recetarte para que sea suficiente para ti. En la dosis adecuada, el medicamento aliviará tus síntomas sin que desarrolles ninguna adicción.

Si un médico te receta un analgésico, un estimulante o un depresor del SNC, sigue sus indicaciones al pie de la letra. He aquí algunos consejos más para protegerte:

  • Acude a todas las visitas con tu médico. Tu médico querrá verte con frecuencia para poder controlar los efectos de la medicación y ajustar las dosis o cambiar de medicamento, en caso necesario. Algunas veces se deben hacer interrupciones en ciertos medicamentos o cambiar de medicamento después de cierto tiempo para que la persona no desarrolle una adicción.
  • Anota los efectos del medicamento sobre tu cuerpo y tus emociones, especialmente durante los primeros días, cuando tu organismo se esté adaptando a él. Explícaselos a tu médico.
  • Conserva la información que te facilite el farmacéutico sobre cualquier medicamento, sustancia y/o actividad que deberías evitar mientras tomes el medicamento recetado. Relee a menudo esas instrucciones para recordar qué debes evitar. Si la información es demasiado extensa o complicada, pídele a alguno de tus padres o al farmacéutico que te indique lo más importante.
  • No aumentes ni disminuyas la dosis de tu medicamento sin consultar primero a tu médico, independientemente de cómo te encuentres.

Por último, nunca utilices los medicamentos que le recetaron a otra persona. Y no permitas que un amigo utilice tus medicamentos. No solo estarás exponiéndole a riesgos importantes, sino que también tú podrías sufrir las consecuencias: los farmacéuticos no vuelven a despachar un medicamento de venta con receta despachado previamente si se termina antes de tiempo. Y si la policía te encontrara entregando medicamentos a otra persona, puesto que se considera delito, podrías acabar en los tribunales.

Revisado por: Steven Dowshen, MD
Fecha de revisión: abril de 2014