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¿Por qué existe gente que sufre de depresión?

(Why Do People Get Depressed?)

La depresión es muy común en adolescentes. Afecta a personas de todas las edades, situaciones económicas y razas.

¿Cuáles son las causas? ¿Por qué se deprimen algunas personas pero otras no?

No hay una razón única para la depresión

Existen muchos factores que contribuyen a que una persona se deprima o no. Éstos incluyen nuestros genes, química cerebral y condiciones médicas.

Además de las causas físicas, hay otras causas más sorprendentes que pueden resultar en depresión. Éstas pueden incluir la luz del día y las estaciones del año, el entorno social y los eventos de la vida. ¿Por qué contribuyen estos factores a la depresión? Pueden afectar los neurotransmisores del cerebro (las sustancias químicas en el cerebro que regulan los estados de ánimo).

La actitud de una persona también puede afectar la depresión. ¿Eres usted una persona de actitud positiva o negativa? ¿Te molesta con facilidad? ¿O no te alteras fácilmente? La manera de pensar acerca de los eventos de la vida también puede afectar la depresión.

Y por si eso no fuera lo suficientemente confuso, algunas veces no hay una explicación obvia de por qué algunas personas sufren de depresión. Pero aún así, la depresión puede ser muy real y molesta. La depresión es una condición de salud que requiere de tratamiento tanto como el asma o la diabetes.

Genes

Las investigaciones demuestran que la depresión es hereditaria. Algunas personas heredan genes que aumentan la posibilidad de sufrir de depresión.

Sin embargo, no todas las personas que tienen el gene de la depresión la padecen. Así como con otros problemas de salud, como la diabetes, el hecho de solo tener los genes no significa que la persona automáticamente se vaya a enfermar. Sólo significa que hay una posibilidad de que esto suceda.

Muchas personas que no tienen antecedentes de depresión en la familia de todas maneras se deprimen. Por lo tanto, aunque los genes son un factor, no son la única causa de la depresión.

Química cerebral

La depresión afecta la delicada composición química del cerebro. Lo hace de esta manera: Los neurotransmisores son sustancias químicas que ayudan a transmitir mensajes entre las células nerviosas del cerebro.

Algunos neurotransmisores regulan el estado de ánimo. Cuando una persona sufre de depresión, éstos neurotransmisores pueden estar a niveles bajos o desequilibrados.

Puede haber una conexión entre los genes y la química cerebral: Las personas que poseen una tendencia genética a la depresión pueden tener más probabilidades de desarrollar un desequilibrio en la actividad neurotransmisora que forma parte de la depresión.

Muchos factores pueden afectar la producción y el equilibrio de neurotransmisores, incluyendo de manera sorprendente el estrés y la exposición a la luz del día. El uso de alcohol y drogas también puede ocasionar cambios químicos en el cerebro que afectan el estado de ánimo.

Los medicamentos que usan los médicos para tratar la depresión funcionan al ayudando a restablecer el equilibrio apropiado de los neurotransmisores.

Estaciones del año y la luz del día

La luz del día puede afectar cómo el cerebro produce algunos neurotransmisores como melatonina y serotonina. El cerebro produce más melatonina cuando hay menos luz del día. Y produce más serotonina cuando hay más luz del día.

La melatonina y la serotonina ayudan a regular los ciclos de dormir-despertar, la energía y el estado de ánimo en las personas. Los días más cortos y los periodos más prolongados de oscuridad en el otoño y en el invierno elevan los niveles de melatonina y bajan los niveles de serotonina. El cambio en el equilibrio puede crear las condiciones biológicas para la depresión en algunas personas sensibles a los cambios en la luz de día debido a las estaciones del año. A ésto se le llama trastorno afectivo estacional (SAD, por sus siglas en inglés). La exposición a la luz puede mejorar el estado de ánimo de personas afectadas por SAD.

Eventos de la vida

La muerte de un miembro de la familia, amigo o mascota puede causar más pena de lo normal y algunas veces causa depresión. Otros eventos difíciles de la vida, como cuando los padres se divorcian, se separan o se vuelven a casar, pueden desatar la depresión. Aún eventos como mudarse o cambiar de escuela pueden ser tan emocionalmente desafiantes que pueden hacer que una persona sufra de depresión.

Sin embargo, algunas veces una persona puede sufrir de depresión sin poder señalar un evento triste o estresante en especial. Por otro lado, muchas personas pasan por eventos difíciles en la vida sin sufrir de depresión.

El entorno social y familiar

Para algunas personas, un entorno familiar negativo, estresante o triste puede afectar su autoestima y causar depresión. Otras situaciones de la vida muy estresantes, como la pobreza, no tener hogar o violencia (en la familia, las relaciones o la comunidad de una persona), también pueden contribuir.

Tener que enfrentar intimidación, acoso o presión de los pares puede hacer que una persona se sienta aislada, como víctima o insegura. Situaciones como éstas no siempre causan depresión, pero enfrentarlas sin alivio o apoyo puede causar depresión con más facilidad.

Condiciones de salud y cambios hormonales

Ciertas condiciones de salud cambian el equilibrio hormonal en el cuerpo, lo que afecta el estado de ánimo. Algunas condiciones como hipotiroidismo pueden causar un estado de ánimo deprimido en algunas personas. La depresión generalmente desaparece cuando un médico diagnostica y trata estas condiciones de salud.

Los cambios hormonales normales que acompañan la pubertad pueden hacer que algunas personas sean más susceptibles a la depresión, puesto que las hormonas afectan el estado de ánimo.

En algunas personas, las condiciones de salud pueden causar depresión a pesar de que la condición en sí no cambia las hormonas del cuerpo. Por ejemplo, problemas de aprendizaje sin diagnosticar pueden impedir el éxito escolar y causar que una persona sufra de depresión. O una enfermedad puede presentar desafíos o retrasos que causan depresión.

Éstas situaciones resultarán en depresión o no dependiendo mucho de lo bien que una persona las enfrente, se mantenga positiva y reciba apoyo.

Reacción a los eventos de la vida

La vida está llena de altibajos. El estrés, los líos y los contratiempos suceden (pero con suerte, no muy a menudo). Cómo reaccionamos a las dificultades de la vida es muy importante. La manera de pensar de una persona puede contribuir a la depresión, o puede ayudar a protegerla de ella.

Las investigaciones demuestran que una actitud positiva funciona como una protección ante la depresión, aún para las personas quienes corren el riesgo de desarrollarla por tener los genes, la química cerebral o situaciones de la vida. Lo contrario también es cierto: Las persona que tienden a pensar de manera más negativa corren más riesgo de desarrollar depresión.

No podemos controlar nuestros genes, la química cerebral o algunos de los otros factores que contribuyen a la depresión. Pero sí tenemos control sobre cómo interpretamos las situaciones y cómo las enfrentamos.

Esforzarse para pensar de manera positiva, como el creer que hay una solución para todos los problemas, puede ayudar evitar la depresión. También pueden ayudar las habilidades de afrontamiento y un sistema de apoyo de relaciones positivas. Estos factores ayudan a desarrollar fortaleza (la cualidad que ayuda a las personas a recuperarse y a salir adelante, aún en situaciones difíciles).

A continuación se encuentran tres maneras de desarrollar fortaleza.

  1. Intenta pensar en el cambio como una parte de la vida desafiante y normal. Al surgir un problema, toma medidas para resolverlo.
  2. Repítete a tí mismo que los contratiempos y los problemas son provisionales y tienen solución. Nada dura para siempre.
  3. Crea un sistema de apoyo. Pídele ayuda a amigos y a miembros de la familia (o alguien con quién llorar) cuando sea necesario. Ofrece su ayuda cuando ellos la necesiten. Esta clase de dar y recibir crea relaciones fuertes que ayudan a enfrentar los momentos difíciles de la vida.

Tener una actitud positiva y fortaleza no es un escudo mágico que nos protege automáticamente de la depresión. Pero éstas cualidades pueden ayudar a contrarrestar los otros factores que pueden ocasionar problemas.

Revisado por: D'Arcy Lyness, PhD
Fecha de la revisión: julio de 2014