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Refrigerios para niños de edad preescolar

(Snacks for Preschoolers)

Cubrir las necesidades nutricionales

No hay nadie que esté más ocupado que un niño de edad preescolar. Son tan activos e imaginativos que no es de extrañar que tengan hambre entre las comidas y necesiten un refrigerio.

Si bien el crecimiento durante los años previos a la escuela es más lento si se lo compara con los primeros 2 años de vida, los niños de edad preescolar necesitan entre 1.200 y 1.600 calorías por día. Estas calorías deben provenir de una dieta equilibrada que incluya granos enteros, carne magra, frijoles, leche descremada, frutas y verduras.

Pero es más fácil decirlo que hacerlo. Algunos niños de edad preescolar no comen bien durante las comidas. Otros pueden desear comer, pero sólo determinados alimentos. Ésto puede provocar deficiencias nutricionales en la dieta de un niño. Los refrigerios saludables y en el momento adecuado pueden ayudar a cubrir estas deficiencias. También pueden evitar que el niño tenga demasiado hambre y esté malhumorado.

Consejos para programar los refrigerios de manera inteligente

Entonces, ¿cómo puede hacer para que un niño de edad preescolar escoja refrigerios de manera inteligente?

  1. Tenga siempre refrigerios saludables en el refrigerador o la alacena. Deje que los niños escojan sus propios refrigerios entre algunas opciones nutritivas.
  2. Ofrézcales una variedad de refrigerios, no únicamente los que ya les gustan. Ofrezca nuevas opciones, pero no se dé por vencido con alimentos que hayan rechazado en el pasado. Pueden ser necesarios varios intentos para que un niño acepte un nuevo alimento.
  3. Establezca un horario para las comidas y los refrigerios. Ésto permite que los niños manejen su hambre y aprendan que no está mal saltear una comida o un refrigerio, porque tendrán oportunidad de comer en el próximo horario programado. Evite dejar que los niños picoteen durante todo el día; esto puede entorpecer las señales internas del hambre y hacer que coman por demás.
  4. No permita que los niños coman frente al televisor. Sirva los refrigerios y las comidas en la mesa.
  5. Conserve principalmente alimentos saludables en la casa, y reduzca al mínimo los alimentos con alto contenido calórico, de grasa y azúcar agregado. Esto no significa que los niños nunca puedan comer estos alimentos, pero se los debe ofrecer de vez en cuando.
  6. Sirva leche descremada o desgrasada, o agua con los refrigerios, en lugar de bebidas con azúcar o gaseosas. Reduzca el jugo 100% natural a una porción por día.
  7. ¡Convierta a su niño en parte de la acción! Los niños de esta edad se sienten importantes cuando los adultos les permiten ayudar. Permítales hacer todas las actividades que puedan realizar de manera segura para preparar sus propios refrigerios, ya sea que mezclen la ensalada de frutas o coloquen los utensilios y las servilletas en la mesa.
  8. Observe de qué manera el humor de su hijo afecta sus patrones de alimentación. Con frecuencia, los niños de edad preescolar confunden el aburrimiento o el cansancio con el hambre. Si su hijo acaba de comer y se queja porque tiene hambre nuevamente, vea si un cambio de lugar o un juego activo lo hacen cambiar de opinión.
  9. Comparta un refrigerio saludable con sus hijos, que seguirán su ejemplo y comprenderán el mensaje de que usted está sirviendo algo bueno.

Sea creativo

Los niños de edad preescolar jamás son aburridos. Entonces, ¿por qué sus refrigerios deberían serlo? Ser creativo para expandir el menú de refrigerios no tiene por qué ser complicado ni llevar mucho tiempo.

Aquí encontrará unas cuantas sugerencias de refrigerios para comenzar:

Formas. Utilice un cortador de galletas para cortar el queso, las verduras o los emparedados y darles formas divertidas e irresistibles.

Salsas. Corte trozos de frutas, verduras o galletas de trigo integral y acompáñelos con una salsa para untar. Puede ser mantequilla de maní, aderezo tipo ranch con bajo contenido de grasa, salsa, puré de manzana o yogur.

Creatividad. Convierta los alimentos en arte. Intente crear pétalos con trozos de manzana alrededor de una rebanada de kiwi. O puede hacer caras divertidas con ojos de frambuesas y boca de banana.

Bebidas. ¿Quién dice que hay que comer un refrigerio saludable? Los batidos de frutas con yogur o leche descremados y frutas frescas son una excelente manera para que los niños beban los nutrientes que necesitan.

Crujidos. La granola con bajo contenido de grasa y los cereales con poco contenido de azúcar son una buena elección. Pruebe también trozos de pan pita integral tostado para satisfacer la necesidad de comer algo crujiente sin recurrir a la sal y la grasa de las papas fritas.

Juegos. Convierta los refrigerios saludables en un juego. Por ejemplo, intente hacer un arco iris de alimentos en el plato y permita que su hijo decida qué colores comerá primero. La próxima vez, puede hacer lo mismo con distintas formas. ¿Qué comerá? ¿Cuadrados o triángulos?

Revisado por: Mary L. Gavin, MD
Fecha de revisión: abril de 2012