SSM Cardinal Glennon Children's Medical Center
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La atención médica y el bebé recién nacido

(Medical Care and Your Newborn)

Cuando llegue el momento de sostener a su bebé en sus brazos por primera vez, es probable que usted ya haya escogido a una de las personas más importantes en la primera etapa de la vida de su pequeño: el médico. Durante el primer año de vida, usted y su bebé seguramente visiten al médico más seguido que nunca.

Es posible que haya tenido una visita prenatal con el futuro médico de su bebé a fin de hablar sobre temas específicos, tales como la fecha de la primera visita al médico del recién nacido, los horarios del consultorio y de la guardia, el reemplazante del médico cuando éste no está en el consultorio y la manera en que el consultorio maneja las emergencias que ocurren fuera del horario de atención. Quizás también haya escuchado la opinión del médico sobre algunos asuntos.

De esta manera, ha comenzado a entablar una relación con el médico de su bebé que debe perdurar en medio de los futuros chichones, moretones y fiebres de la medianoche.

Lo que sucede justo después del nacimiento

Según sus deseos y las normas del hospital o maternidad donde dé a luz a su bebé, el primer examen se llevará a cabo en la sala para recién nacidos o junto a usted:

  • Se medirán el peso, la talla y la circunferencia de la cabeza.
  • Se medirá la respiración y la frecuencia cardíaca del bebé, y se le tomará la temperatura.
  • El médico o enfermero supervisará el color de la piel y la actividad del recién nacido.
  • Se le administrarán medicamentos especiales para protegerlo contra infecciones.
  • Recibirá una inyección de vitamina K para prevenir la posibilidad de sangrado.

Se bañará por primera vez a su bebé y se le limpiará el muñón del cordón umbilical. La mayoría de los hospitales y las maternidades proporcionan a los nuevos padres instrucciones personales (y, a veces, videos) que abarcan la alimentación, el baño y otros aspectos importantes de los cuidados del recién nacido.

La visita del médico

El hospital o la maternidad donde dé a luz notificará al médico de su hijo sobre el nacimiento. Si ha tenido algún problema médico durante el embarazo, si se prevé que su bebé tenga algún problema médico o si tendrá un parto por cesárea, se notificará a un pediatra o al médico de su bebé que el nacimiento está por ocurrir para que esté presente a fin de cuidar del bebé.

Es probable que el médico que ha escogido para su recién nacido le realice un examen físico completo al bebé dentro de las 24 horas posteriores al nacimiento. Esta ocasión es una buena oportunidad para hacerle preguntas sobre los cuidados del bebé.

Se tomará una muestra de sangre del bebé (en general, esto se realiza mediante un pinchazo en el talón) para detectar enfermedades cuyo diagnóstico al momento del nacimiento es importante a fin de iniciar un tratamiento efectivo lo antes posible. En algunos casos, el médico del bebé toma una muestra adicional poco tiempo después de que el bebé llega al hogar a fin de confirmar los resultados.

Averigüe en qué fecha el médico desea ver nuevamente a su bebé recién nacido. La mayoría de los recién nacidos reciben exámenes de rutina en el consultorio médico cuando tienen aproximadamente 1 o 2 semanas de vida. Sin embargo, si a su bebé le dan el alta antes de que pasen las 48 horas posteriores al parto, su médico querrá ver al bebé en el consultorio dentro de las 48 horas posteriores al alta para realizarle un chequeo.

La primera visita al consultorio

Durante la primera visita al consultorio, su médico evaluará al bebé de varias maneras. La primera visita al consultorio será diferente según el médico, pero probablemente se caracterice por lo siguiente:

  • medición del peso, la talla y la circunferencia de la cabeza a fin de evaluar la evolución del bebé desde el nacimiento
  • observación de la vista, la audición y los reflejos del recién nacido
  • examen físico completo para detectar anomalías en el cuerpo y el funcionamiento de los órganos
  • preguntas sobre cómo está llevando la vida con el nuevo bebé y cómo se alimenta y duerme el bebé
  • consejos sobre lo que va a suceder el próximo mes
  • una conversación sobre el ambiente en su casa y cómo puede afectar la salud de su bebé (por ejemplo, fumar en el hogar puede perjudicar la salud de su bebé de muchas maneras)

Además, si se encuentran disponibles los resultados de las pruebas de detección que le realizaron al recién nacido, es posible que se le hable sobre eso. En esta ocasión, hable con el médico sobre cualquier pregunta o inquietud que tenga. Tome nota de cualquier instrucción específica que le dé sobre los cuidados especiales del bebé. Lleve un registro médico permanente de su bebé que incluya información sobre el crecimiento, las inmunizaciones, los medicamentos y cualquier problema o enfermedad.

Las inmunizaciones que recibirá su bebé

Los bebés nacen con cierta inmunidad natural contra las enfermedades infecciosas porque recibieron, a través del cordón umbilical, los anticuerpos de la madre para la prevención de infecciones. Esta inmunidad es solo temporaria, pero los bebés desarrollan su propia inmunidad contra las enfermedades infecciosas.

Los bebés alimentados con leche materna reciben anticuerpos y enzimas en la leche que contribuyen con su protección contra algunas infecciones e incluso algunas enfermedades alérgicas.

En el momento del nacimiento o poco tiempo después, los lactantes reciben su primera inmunización artificial, una vacuna contra la hepatitis B (VHB) que se administra en tres dosis. Sin embargo, existen vacunas combinadas que incluyen la VHB y se administran en la visita de los 2 meses. Por eso, otros bebés no reciben inmunizaciones hasta que tienen 2 meses de vida.

En cualquier caso, es recomendable familiarizarse con el cronograma de inmunizaciones estándar.

Cuándo llamar al médico

Ya que algunos problemas menores pueden indicar la presencia de problemas serios en los recién nacidos, no dude en llamar a su médico si tiene inquietudes. Algunas dificultades a las que debe prestar atención durante el primer mes:

  • La somnolencia excesiva puede ser difícil de notar en un recién nacido, ya que la mayoría duerme muchas horas. Sin embargo, si sospecha que su bebé tiene más sueño que lo normal, llame al médico. En ocasiones, esto puede ser una señal de infección.
  • Los problemas en los ojos pueden ser causados por la obstrucción de un lagrimal o ambos. En general, los lagrimales se abren solos después de poco tiempo pero, a veces, permanecen obstruidos, lo que puede causar lagrimeo mucoso de los ojos. La secreción blanca puede formar costras en los ojos y hacer que al bebé le cueste abrirlos, y la obstrucción puede generar infecciones. Si sospecha que el bebé presenta una infección grave, por ejemplo, conjuntivitis, llame al médico de inmediato. Si tiene una infección, el médico deberá realizarle un examen y es posible que le recete gotas con antibiótico.
  • Si el recién nacido tiene fiebre (temperatura rectal superior a los 38 °C o 100.4 °F), debe informárselo al médico de inmediato.
  • La somnolencia y los movimientos involuntarios extremos en un bebé pueden ser señales de problemas subyacentes. Infórmeselos a su médico de inmediato.
  • El goteo de la nariz puede hacer que al bebé le cueste respirar, en especial, durante las comidas. Puede aliviar el malestar usando una bomba aspiradora de goma para succionar suavemente la mucosidad de la nariz. Asegúrese de llamar al médico. Incluso un resfriado común puede ser peligroso para un recién nacido.
  • Mientras que los recién nacidos alimentados con leche materna pueden tener heces blandas y color mostaza, las heces muy blandas y líquidas pueden ser indicios de una enfermedad. Esto representa peligros de deshidratación para el bebé, la cual puede manifestarse mediante sequedad en la boca y disminución notable en la salida de orina (menos de seis pañales húmedos en 24 horas). Llame al médico si las heces de su bebé recién nacido parecen líquidas o blandas o si suelen ocurrir en otros momentos además de después de las comidas.

Revisado por: Steven Dowshen, MD
Fecha de la revisión: febrero de 2012