SSM Cardinal Glennon Children's Medical Center
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Controlar la diabetes de su hijo cuando está enfermo

(Managing Your Child's Diabetes on Sick Days)

Cómo afecta la enfermedad a las concentraciones sanguíneas de azúcar

Los niños con diabetes se enferman de vez en cuando, igual que otros niños. Sin embargo, como las enfermedades pueden producir una elevación o un descenso de las concentraciones de azúcar en la sangre en las personas con diabetes, es necesario tomar ciertas precauciones extra para mantener bajo control el azúcar.

Con una cierta planificación y siguiendo los consejos de su médico, sabrá como afrontar con confianza los días en que su hijo esté enfermo.

Cuando su hijo se enferma —ya sea por una enfermedad leve, como una faringitis o un resfriado, o por un problema importante, como una deshidratación o una intervención quirúrgica— el cuerpo percibe la enfermedad como un estrés. Para aliviar este estrés, lucha contra la enfermedad. Este proceso requiere una cantidad mayor de energía que la que utiliza el cuerpo normalmente.

Por un lado, esto está bien, porque sirve para que el cuerpo aporte el combustible extra que necesita. Por otro lado, en una persona con diabetes, esto puede conducir a una elevación de las concentraciones sanguíneas de azúcar, o hiperglucemia. Mientras que el estrés tiende a provocar un aumento del azúcar en sangre en las personas con diabetes, algunas enfermedades provocan pérdida de apetito, náuseas o vómitos. En tales casos, el aporte deficiente de comida da lugar a una disminución de la concentración sanguínea de azúcar, o hipoglucemia, en una persona que esté recibiendo las dosis habituales de insulina.

En resumen: las concentraciones sanguíneas de azúcar pueden ser muy imprevisibles cuando se está enfermo. Como usted no puede saber exactamente de qué manera la enfermedad afectará al control de la diabetes de su hijo, en esos días es importante comprobar las concentraciones sanguíneas de azúcar a menudo y ajustar la dosis de insulina según sea necesario.

Prepararse de antemano

El equipo de asistencia médica para la diabetes de su hijo incluirá instrucciones para el control de la diabetes en los días en que esté enfermo, como éstas:

  • cómo controlar las concentraciones sanguíneas de azúcar y las cetonas cuando su hijo está enfermo
  • qué medicamentos de venta sin receta o con receta son adecuados para su hijo
  • qué ajustes debe hacer en las comidas, bebidas y medicamentos de su hijo
  • cuándo llamar a su pediatra o a otro miembro del equipo de asistencia médica para la diabetes

Además, los niños con diabetes deben ponerse la vacuna antineumocócica conjugada (VNC), que protege de infecciones serias, como ciertos tipos de neumonía, infecciones de la sangre y meningitis bacteriana. Los niños con diabetes también deben vacunarse de la gripe cada año. Estas vacunas pueden ayudar a reducir la duración de la enfermedad.

Cuando su hijo está enfermo

Aunque su médico le dará instrucciones específicas sobre qué hacer cuando su hijo se enferme, aquí tiene algunas recomendaciones generales:

  • Mantenga el tratamiento habitual. A menos que el médico le indique que haga algún cambio, asegúrese de que su hijo sigue recibiendo los mismos medicamentos para la diabetes. Es importante que su hijo se siga administrando insulina cuando esté enfermo, aunque reduzca la ingestión de alimentos. El hígado produce glucosa y libera la glucosa almacenada a la sangre, así que aunque su hijo no coma demasiado, su cuerpo aún necesita la insulina para metabolizar la glucosa. De hecho, algunas personas necesitan más insulina que la habitual cuando están enfermas; y algunas con diabetes tipo 2 que no toman insulina pueden necesitarla cuando se enferman. Sin insulina, el cuerpo comienza a quemar grasas, las cetonas se acumulan en la sangre y se puede producir una cetoacidosis diabética.

Otras recomendaciones importantes

  • Controle bien las concentraciones sanguíneas de azúcar y las cetonas. Las concentraciones sanguíneas de azúcar deben controlarse a menudo; su médico le aconsejará con qué frecuencia. Cuando se produce alguna enfermedad, los análisis urinarios suelen dar resultados positivos para las cetonas (incluso en niños sin diabetes) cuando el consumo de alimentos es escaso y el cuerpo empieza a usar la grasa del cuerpo para obtener energía. Pero para los niños con diabetes, los controles pueden alertar sobre signos iniciales de que las concentraciones en sangre pueden estar aumentando lo suficiente como para causar una cetoacidosis diabética. Las pautas de tratamiento de la diabetes debería orientarle para que sepa cuándo y con qué frecuencia se deben controlar las cetonas.
  • Esté especialmente atento si su hijo tiene nauseas y vómitos. Los niños con diabetes a veces contraen infecciones que pueden provocar náuseas, vómitos y dolor abdominal. Pero cómo éstos también pueden ser síntomas de una cetoacidosis diabética, es importante controlar bien las concentraciones de cetona y de glucosa en sangre y solicitar ayuda médica para seguir las recomendaciones de las pautas de tratamiento de la diabetes.
  • Prevenga la deshidratación. Procure que su hijo beba muchos líquidos. Ofrézcale bebidas que le gusten y que no empeoren síntomas como las náuseas. Su pediatra puede aconsejarle sobre lo que debe darle para tratar la enfermedad y para mantener el control de la diabetes.
  • Utilice los medicamentos con prudencia. Aunque las opiniones de los médicos respecto a los medicamentos de venta sin receta varían, es habitual que éstos se den a los niños para controlar síntomas de enfermedades como, por ejemplo, un resfriado o la gripe. Estos medicamentos pueden contener ingredientes que eleven o desciendan las concentraciones de azúcar en sangre o que provoquen síntomas semejantes a los de una hipoglucemia o una hiperglucemia. Antes de dar a su hijo medicamentos de venta sin receta, consúltelo con su médico. Las pautas de tratamiento de la diabetes suelen incluir recomendaciones sobre el uso de los medicamentos comunes, que incluyen lo que debe comprobar en la información del envase. Si los medicamento de venta sin receta se administran a las dosis adecuadas, generalmente no tienen un efecto significativo sobre el control de la diabetes. Pero prescribir fármacos como los glucocorticoides (por ejemplo, para una crisis asmática) puede elevar de manera significativa el azúcar en la sangre. Asegúrese de informarse sobre los posibles efectos sobre la diabetes de cualquier fármaco que pueda tomar su hijo. Póngase en contacto con su médico si cree que es necesario hacer algún ajuste en las pautas de tratamiento de la diabetes.

Más recomendaciones

  • Anote la información. Cuando hable con su médico, tenga a mano cierta información. Durante la enfermedad de su hijo, mantenga un registro de los síntomas, los medicamentos y dosis que tome, la comida y la bebida que consuma y si la vomita o no. También registre cualquier pérdida de peso o fiebre y los resultados de los análisis para medir las concentraciones sanguíneas de azúcar y las centonas.
  • Ayude a su hijo a descansar. Los niños necesitan descansar cuando están enfermos, así que intente que su hijo duerma y descanse lo máximo posible. Si su hijo suele controlar él mismo su diabetes, asuma usted esta tarea durante uno o dos días.

Cuándo llamar al médico

Las pautas de tratamiento de la diabetes de su hijo incluirán recomendaciones específicas para ayudarle reconocer cuándo su hijo puede necesitar ayuda médica. Por ellas sabrá qué medidas debe tomar y a quién debe llamar.

Aquí tiene algunas razones generales para llamar al médico si su hijo se pone enfermo:

  • las mismas razones por las que lo llamaría normalmente para el control de la diabetes, así como para preguntarle sobre las dudas que tenga respecto a la enfermedad
  • si su hijo no tiene apetito o es incapaz de comer o beber
  • si su hijo tiene vómitos o diarreas persistentes
  • si la concentración de azúcar en sangre de su hijo es baja por el consumo escaso de alimentos; pero acuérdese de intentar que el azúcar aumente (inyectándole glucagón, si es necesario) antes de llamar al médico o de ir corriendo a urgencias
  • si su hijo tiene las concentraciones sanguíneas elevadas en varios controles o si éstas no descienden cuando se le administra una cantidad extra de insulina
  • si su hijo presenta una cantidad entre moderada y elevada de cetonas en la orina
  • si cree que su hijo tiene síntomas de cetoacidosis diabética
  • si su hijo ha tenido que restringir el consumo de bebida o comida por la realización de pruebas diagnósticas, intervenciones quirúrgicas o procedimientos dentales

Siempre que tenga preguntas o algo le preocupe, consulte a su médico. Actuando en colaboración podrán estar seguros de que su hijo se recuperará pronto.

Revisado por: Steven Dowshen, MD
Fecha de renovación: agosto de 2010