SSM Cardinal Glennon Children's Medical Center
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Conmoción cerebral

(Concussions)

Quizás le parezca que el término "conmoción cerebral" se refiera a alguien que fue golpeado y dejado inconsciente al jugar un deporte. Pero las conmociones cerebrales (interrupciones temporales de las funciones cerebrales) pueden suceder como consecuencia de cualquier tipo de lesión, y por lo general, sin la pérdida del conocimiento. Y si bien por lo general nos enteramos de las lesiones de la cabeza de los atletas, la mayoría de las conmociones cerebrales no ocurren en lugares de entretenimiento o deportes sino en accidentes de automóviles o bicicletas, en peleas, o hasta en caídas leves.

Acerca de las conmociones cerebrales

La conmoción cerebral también se describe como una lesión traumática leve del cerebro. El cerebro está formado por tejido blando y protegido por líquido de la médula espinal. Está dentro de la protección de cráneo. El cerebro puede moverse dentro del cráneo y hasta golpear sus paredes. Si el cerebro se golpea contra la pared del cráneo, por ejemplo a causa de una caída en los juegos del parque o una lesión por latigazo cervical, puede producirse un moretón, romperse los vasos sanguíneos, y lesionarse los nervios dentro del cerebro. Estas lesiones pueden ocasionar una conmoción cerebral.

Toda persona que ha tenido una lesión en la cabeza, debe controlarse, aún si se siente bien, con el fin de identificar si existen síntomas de conmoción cerebral. Una persona con una conmoción cerebral que no se diagnostica, puede correr el riesgo de sufrir un daño cerebral o algún tipo de discapacidad. Por lo tanto, todo síntoma relacionado con una conmoción cerebral debe ser examinado por un médico inmediatamente.

Los niños que tienen una conmoción cerebral por lo general se recuperan en una o dos semanas sin problemas de salud permanentes, si siguen ciertas precauciones e interrumpen temporalmente los deportes u otras actividades que pueden empeorar los síntomas.

Señales y síntomas

Los síntomas que indican una conmoción cerebral pueden ser físicos, cognitivos (la manera en la que el cerebro procesa información), emocionales, o estar relacionados con el sueño. Toda persona que presente estos síntomas de conmoción cerebral debe consultar a un médico.

Síntomas físicos

  • dolor de cabeza
  • mareos
  • náuseas y vómitos
  • problemas de equilibrio o coordinación (no poder atajar una pelota o llevar a cabo otras tareas simples, etc.)
  • visión borrosa

Síntomas cognitivos

  • sentirse confundido o aturdido
  • dificultad para concentrarse, pensar o tomar decisiones
  • dificultad para recordar cosas, como por ejemplo lo que sucedió antes o después de la lesión
  • dificultad para hablar, o decir cosas sin sentido

Síntomas emocionales

  • sentirse ansioso o irritable sin causa aparente
  • sentirse triste o más sensible que lo habitual emocionalmente

Síntomas relacionados con el sueño

  • dificultad para dormir o para dormirse
  • dormir más o menos de lo habitual

Es posible que la persona con conmoción cerebral haya quedado inconsciente, pero ésto no sucede en todos los casos. De hecho, estar inconsciente por un lapso de tiempo breve, no significa que la conmoción cerebral sea más o menos seria que la de una persona que no quedó inconsciente.

Los síntomas de una conmoción cerebral no siempre aparecen repentinamente, sino que pueden iniciarse entre 24 y 72 horas después de la lesión. Por lo general, los niños más pequeños tienen los mismos síntomas físicos que los niños mayores o los adultos, pero los síntomas cognitivos y emocionales (como estar irritable o frustrado) pueden aparecer más tarde, ser más difíciles de detectar, y durar más tiempo. En el caso de los adolescentes es muy común que haya problemas relacionados con el sueño.

Después de una lesión en la cabeza, llame al 911 o vaya a la sala de emergencias inmediatamente si su hijo:

  • No se despierta
  • Tiene convulsiones o ataques de epilepsia
  • Arrastra las palabras al hablar
  • Parece estar más confundido, inquieto, somnoliento o agitado
  • Ha vomitado más de una vez
  • Tiene dolores de cabeza que empeoran o no desaparecen

Si bien la mayoría de los niños se recuperan rápidamente de las conmociones cerebrales, algunos síntomas, como la pérdida de la memoria, los dolores de cabeza y los problemas de concentración, pueden durar varias semanas o meses. Si el niño continúa con estos síntomas, debe ponerse en contacto con el médico. Por lo general, en estos casos, los niños necesitan ser evaluados y recibir un tratamiento.

Diagnóstico

Para hacer un diagnóstico de una conmoción cerebral, el médico le preguntará cómo y cuándo sucedió la lesión en la cabeza, y qué síntomas tiene. El médico también le hará preguntas básicas para analizar el nivel de consciencia, memoria y concentración de su hijo ("¿Quién eres?"/"¿Dónde estás?"/"¿Qué día es hoy?").

El doctor también hará un examen médico y se concentrará en el sistema nervioso, controlando el equilibrio, la coordinación, las funciones nerviosas y los reflejos. En ciertos casos se hará una tomografía computada o una resonancia magnética del cerebro para descartar la existencia de sangrado interno u otros problemas que puedan ser consecuencia de la lesión.

Algunos niños que han tenido lesiones por hacer deportes son examinados por el entrenador inmediatamente después de haberse lesionado. Este tipo de examen es cada vez más común en las escuelas y las ligas deportivas. Al observar la conducta del niño y hacer unas pruebas simples, una persona que tenga algo de entrenamiento puede determinar si el niño necesita atención médica inmediatamente. Por lo general, estos exámenes hechos por los entrenadores se comparan con pruebas similares que se hacen al comienzo de la temporada deportiva para ver si hay cambios en la función cerebral. Estos exámenes también suelen ayudar a los médicos a hacer un diagnóstico.

Tratamiento

Dado que cada conmoción cerebral es diferente, los síntomas también lo son. Por esta razón, el tratamiento depende de la situación y la condición del niño.

Si la conmoción cerebral no es lo suficientemente grave como para hospitalizar al niño, el médico le dará indicaciones para atenderlo en su casa. Entre estas indicaciones se encontrará controlar al niño de cerca durante las primeras 24-48 horas posteriores a la lesión. No es necesario despertar al niño, si se queda dormido, para controlar los síntomas.

Si el niño tiene un dolor de cabeza que empeora, está cada vez más confundido, o presenta otros síntomas (como vómitos continuos), puede significar que existe un problema más serio. Llame al médico si su hijo presenta alguno de estos síntomas.

La atención en el hogar consistirá en hacer lo siguiente:

  • Descanso físico. Esto significa no hacer nada de deportes o actividades físicas hasta que la conmoción cerebral se haya curado completamente. Mientras haya síntomas, los niños sólo deben llevar a cabo las actividades básicas de la vida diaria. Esto reduce el estrés en el cerebro y disminuye las posibilidades de volverse a lesionar la cabeza en una caída u otro accidente. Cuando hayan desaparecido todos los síntomas, los niños podrán retomar sus actividades de a poco, hasta llegar al nivel de actividad anterior a la conmoción cerebral.
  • Descanso mental. Esto significa evitar todo tipo de actividad cognitiva (pensamiento) que pudiera agravar los síntomas, como por ejemplo usar una computadora, teléfono celular u otros dispositivos; hacer tareas escolares; leer; mirar TV o jugar a videojuegos. Si estas actividades "cerebrales" no empeoran los síntomas, los niños podrán retomarlas de forma gradual, pero tendrán que interrumpirlas si los síntomas regresan.
  • Comer bien y beber una buena cantidad de líquido que no contenga cafeína.

Para evitar que los síntomas empeoren, los niños que sufren una conmoción cerebral también deben evitar las luces potentes y los ruidos fuertes. Mientras tienen síntomas, los adolescentes deben dejar de trabajar, conducir, u operar máquinas pesadas, o hacer cualquier otra actividad que requiera tomar decisiones rápidas o reaccionar rápidamente.

Generalmente, un niño sano puede retomar sus actividades normales en unas pocas semanas, pero cada caso es diferente. El médico controlará al niño de cerca para asegurarse de que se está recuperando bien, y es posible que recomiende tomar acetaminofeno, ibuprofeno u otra medicina que no contenga aspirina, para el dolor de cabeza. Las medicinas para aliviar el dolor, suelen ocultar los síntomas. Por lo tanto, los niños sólo podrán retomar sus actividades normales una vez que no necesiten tomar estas medicinas.

Regreso a las actividades normales

Obtenga autorización de su médico antes de que su hijo retome los deportes u otras actividades físicas. A veces los niños se sienten mejor, aunque el razonamiento, comportamiento y/o equilibrio no hayan vuelto a la normalidad.

Aún en el caso que su hijo insista en que se siente bien, o que el entrenador le pida no seguir las indicaciones del médico, es imperativo esperar hasta que el médico indique que está bien retomar las actividades normales. Con el fin de proteger a los niños y evitar que los entrenadores tomen decisiones, prácticamente cada estado cuenta con reglas sobre cuándo un niño con conmoción cerebral puede retomar los deportes.

Es muy importante que toda persona que sufre una conmoción cerebral sane completamente antes de hacer algo que pueda llevarla a sufrir otra conmoción. Regresar muy pronto a los deportes o a otras actividades físicas aumenta el riesgo de sufrir del síndrome de un segundo impacto, el cual sucede al tener un segundo golpe en la cabeza. Si bien no es muy frecuente, el síndrome del segundo impacto puede provocar daños irreversibles al cerebro o hasta la muerte.

Prevención de las conmociones cerebrales

Todos los niños deben usar protección para la cabeza y equipo de seguridad al practicar un deporte de contacto o al andar en bicicleta, patinar, andar en patineta, practicar snowboard o esquiar. Es imposible evitar todo tipo de conmoción cerebral, pero usar un equipo de seguridad suele reducir el número de traumas graves.

Tomar las medidas adecuadas para que su casa esté a prueba de niños mantendrá a los bebés y niños pequeños a salvo y evitará las conmociones cerebrales y otras lesiones. Los bebés agarran cosas, se sientan, gatean y se agarran de los muebles para desplazarse. Los niños pequeños suelen buscar la ayuda de las patas de una mesa para incorporarse; usan armarios o escritorios como juegos; agarran todo lo que está a su alcance. Todas estas actividades pueden resultar en una lesión de la cabeza y provocar una conmoción cerebral. Asegúrese de que su hijo tenga un lugar para jugar y explorar que no lo ponga en peligro, y nunca deje a un bebé o un niño pequeño sólo.

Los asientos de automóvil para niños, los asientos para elevar su altura, y los cinturones de seguridad pueden ayudar a prevenir lesiones en el caso de estar involucrados en un accidente de automóvil, y deben usarse en todo momento que el niño ande en automóvil.

Las personas que ya han sufrido una conmoción cerebral tienen más posibilidades de sufrir una segunda conmoción. Por lo tanto, una vez que se ha tenido una lesión es importante evitar que ocurra una segunda. Existe evidencia de que las conmociones cerebrales repetidas pueden provocar lesiones cerebrales permanentes en el cerebro, aún cuando las lesiones ocurren con meses o años de diferencia.

Las conmociones cerebrales son lesiones graves que pueden ser aún más graves si no se descansa o se toma el tiempo necesario para recuperarse completamente. Se deben tomar ciertas precauciones de seguridad para evitar las conmociones cerebrales. En caso de ocurrir una lesión, se deben seguir las indicaciones del médico con el fin de minimizar sus efectos.

Revisado por: Elana Pearl Ben-Joseph, MD, y Todd A. Maugans, MD
Fecha de revisión: mayo de 2014