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Los cigarrillos electrónicos

(E-Cigarettes)

Sobre los cigarrillos electrónicos

Los cigarrillos electrónicos se están comercializando como una alternativa segura al tabaco. Pero no lo son porque los cigarrillos electrónicos siguen introduciendo nicotina, una sustancia sumamente adictiva, en el organismo.

Los cigarrillos electrónicos son unos dispositivos para fumar que funcionan con pilas y que suelen estar diseñados para tener el aspecto e imitar las sensaciones que se tienen al fumar un cigarrillo ordinario. Utilizan cartuchos llenos de un líquido que contiene nicotina, aromatizantes y otras sustancias químicas. Un dispositivo incorporando en el cigarrillo calienta estas sustancias y las convierte en vapor, que es lo que inhala el usuario. Por eso, utilizar cigarrillos electrónicos se conoce como "vapear" (de vapor).

Puesto que los cigarrillos electrónicos no queman tabaco, la gente no inhala las mismas cantidades de alquitrán ni de monóxido de carbono que con los cigarrillos ordinarios. Pero cualquiera que utilice un cigarrillo electrónico sigue recibiendo dosis dañinas de nicotina y de otras sustancias químicas.

Los cigarrillos electrónicos se empezaron a vender a la gente que fumaba tabaco como una forma de dejar de fumar. Ahora que el uso de este tipo de cigarrillos se ha extendido, las autoridades legislativas y los científicos les están prestando mucha atención. Esté preparado para recibir más información sobre los cigarrillos electrónicos y sus efectos sobre la salud en poco tiempo.

Los riesgos

Los cigarrillos electrónicos no llenan los pulmones de humo nocivo para la salud, pero esto no los convierte en una alterativa saludable a los cigarrillos ordinarios.

Cualquier persona que utilice ("vapee") cigarrillos electrónicos sigue introduciendo nicotina (que se absorbe a través de los pulmones) en su organismo. Además de ser una droga adictiva, la nicotina también es tóxica a dosis altas. Incluso se llegó a utilizar como insecticida en el pasado.

La nicotina afecta al cerebro, al sistema nervioso y al corazón. Eleva la tensión arterial y la frecuencia cardíaca. Cuanto mayor sea la dosis de nicotina consumida, en mayor medida elevará la tensión arterial y la frecuencia cardíaca del consumidor. Y esto puede provocar anomalías en la frecuencia cardíaca (o arritmias). En casos excepcionales, sobre todo cuando se consumen dosis importantes de nicotina, las arritmias pueden evolucionar a una insuficiencia cardíaca e incluso a la muerte.

Cuando los efectos iniciales de la nicotina desaparecen, el organismo empieza a ansiarla de nuevo. El usuario del cigarrillo electrónico se puede sentir deprimido, cansado, nervioso o malhumorado (síndrome de abstinencia de la nicotina), y ansiar más nicotina para volverse a animar de nuevo. Con el tiempo, el consumo de nicotina puede evolucionar a graves problemas médicos, como las cardiopatías, las embolias y las ulceras de estómago.

Evitar que los niños los utilicen

Puesto que la nicotina es tan adictiva, la mejor forma de evitar los problemas de salud que esta sustancia puede provocar es no empezar nunca a fumar ni a "vapear". Puesto que ni los niños ni los adolecentes suelen tener en cuenta cómo pueden afectar sus comportamientos actuales a la salud que tendrán en el futuro, es importante que usted los comente con sus hijos. Céntrese también en los inconvenientes inmediatos, como tener menos dinero para gastarse en otras actividades.

Si su hijo en edad adolescente fuma y quiere dejarlo, los cigarrillos electrónicos no son la forma de conseguirlo. El hecho de usar un cigarrillo electrónico se parece mucho más a la experiencia de fumar cigarrillos ordinarios que otras formas de dejar de fumar. En lugar de ello, anime a su hijo a probar chicles o parches de nicotina, que le ayudarán a evitar los síntomas del síndrome de abstinencia.

Independientemente de que su hijo fume cigarrillos de la vieja escuela o los cigarrillos electrónicos que ahora están tan de moda, los consejos para abandonar el hábito de fumar o de "vapear" son los mismos:

  • Es importante disponer de un plan. Su hijo debería fijarse una fecha para iniciar el proceso de dejar de fumar o de "vapear". Entonces, hasta el objetivo más modesto, como utilizar un cigarrillo ordinario o electrónico menos al día durante una semana servirá.
  • Mantenerse ocupado. Las distracciones, como hacer ejercicio o hacer otras cosas que impliquen utilizar las manos (plástica, música, hacer media, etc.) pueden ayudar a superar la necesidad de fumar o de "vapear".
  • Superar el ansia de fumar o de "vapear". Cuando su hijo tenga fuertes ansias de fumar un cigarrillo ordinario o de "vapear" uno electrónico, anímele a pensar en "esperar" en vez de en un darse un "no" tajante y dígale que haga algo que lo distraiga. Lo más probable es que se le pasen las ganas, lo que significará que fumará o "vapeará" un cigarrillo menos.
  • Conseguir apoyo. Su apoyo y el de otros miembros de su familia cuando a su hijo desee mucho un cigarrillo son fundamentales. Unirse a un grupo de apoyo, sea de forma presencial u online, también le puede ayudar.

Si usted fuma

Los niños son rápidos en detectar cualquier contradicción entre lo que sus padres dicen y lo que hacen. Y le sorprendería saber que la mayoría de los niños dicen que los adultos a quienes más les gustaría parecerse cuando crezcan son sus propios padres.

Por lo tanto, si usted fuma (o "vapea"), déjelo. No es sencillo; es posible que lo tenga que intentar varias veces y que necesite la ayuda de un programa o de un grupo de apoyo. Pero sus hijos se sentirán estimulados cuando le vean superar su adicción.

Revisado por: Elana Pearl Ben-Joseph, MD
Fecha de revisión: octubre de 2013