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Manchas de vino de oporto

(Port-Wine Stains)

Sobre las manchas de vino de oporto

Aproximadamente tres de cada 1.000 niños nacen con una mancha de vino de oporto, una mancha o marca de nacimiento que se ve literalmente como si se hubiera derramado o salpicado vino tinto sobre la piel. Aunque a menudo empiezan siendo de color rosa al nacer, las manchas de vino de oporto tienden a oscurecerse (habitualmente adquiriendo un color rojo-morado o rojo oscuro) conforme el niño se va haciendo mayor.

Las manchas de vino de oporto (conocidas también como "nevo flamígero") pueden encontrarse en cualquier parte del cuerpo pero es más común encontrarlas en la cara, el cuello, el cuero cabelludo, los brazos o las piernas. Pueden ser de cualquier tamaño y suelen crecer de forma proporcional al niño. A menudo cambian de textura a lo largo del tiempo: al principio, son suaves y planas pero se pueden engrosar y se pueden notar como si hubiera piedrecitas bajo la piel durante la etapa adulta.

Para la mayoría de los niños, las manchas de vino de oporto no representan ningún problema: solo son una parte de cómo son. Y algunas manchas de vino de oporto son prácticamente imperceptibles, sobre todo las que no se encuentran en la cara.

Pero las manchas de vino de oporto a menudo se oscurecen y a veces pueden convertirse en un rasgo que afea y avergüenza a los niños. Las manchas de vino de oporto (sobre todo las que afectan a la cara) pueden hacer que los niños se sientan cohibidos y acomplejados, especialmente durante los complicados años de la pre-adolescencia y de la adolescencia, cuando los niños están mucho más interesados en integrarse en su grupo de pertenencia que en destacar.

A pesar de que las manchas de vino de oporto no desaparecen por sí solas, que se pueden tratar. De hecho, el tratamiento con láser puede hacer que las manchas de vino de oporto resulten mucho menos perceptibles, lo que permite afianzar la autoestima en algunos niños con tanto lo necesitan.

Causa

Las manchas de vino de oporto ocurren cuando un área de la piel no tiene ninguna fibra nerviosa o tiene una cantidad insuficiente de este tipo de fibras, que normalmente impiden que los vasos sanguíneos que la irrigan se dilaten. Cuando hay una cantidad insuficiente de fibras nerviosas, los pequeños vasos sanguíneos (llamados capilares) se siguen expandiendo, lo que permite que una mayor cantidad de sangre fluya a su través y esto determina que se forme una mancha bajo la piel. Las manchas de nacimiento que se forman de esta manera reciben el nombre de manchas de nacimiento vasculares.

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Diagnóstico

Algunas veces los pediatras pueden saber si un niño tiene una mancha de vino de oporto u otro tipo diferente de mancha de nacimiento vascular simplemente observando su piel.

Las manchas de nacimiento vasculares denominadas manchas maculares (conocidas también como manchas salmón, besos de ángel o picotazos de cigüeña) pueden parecerse a las manchas de vino de oporto. Son manchas de color rojo claro que se encuentran con frecuencia en la frente o los párpados, la parte posterior del cuello o en la nariz, el labio superior o la parte posterior de la cabeza. Estas muchas suelen desparecer por si solas cuando el niño tiene de 1 a 2 años de edad.

Las manchas de vino de oporto también se pueden confundir con los hemangiomas. Los hemangiomas superficiales (clásicamente denominados "hemangiomas en fresa") son manchas de nacimiento de un rojo intenso y que sobresalen sobre la piel. Los hemangiomas profundos (también llamados "hemangiomas cavernosos") son manchas de nacimiento de color rojo-azulado y sobresalen todavía más sobre la piel, como si estuvieran hinchados. Los hemangiomas, que también se encuentran en la cabeza o el cuello, crecen rápidamente durante los primeros seis meses de la vida del niño, pero normalmente se reducen hasta acabar desapareciendo cuando el niño tiene entre 5 y 9 años.

Las manchas de vino de oporto generalmente no son más que unas manchas de nacimiento completamente inofensivas, que no generan problemas ni dolor. Sin embargo, en contadas ocasiones pueden ser un signo de otras afecciones médicas.

Por ejemplo, las manchas de vino de oporto que aparecen sobre o cerca de los ojos o en la frente se deben ir supervisando a lo largo del tiempo. Esto es debido a que se podrían asociar a una lesión cerebral, en concreto a un trastorno neurológico muy poco frecuente llamado Síndrome de Sturge-Weber, que cursa con problemas como las convulsiones, los retrasos del desarrollo y los trastornos del aprendizaje. Las manchas en los párpados podrían también desembocar en un glaucoma: un incremento de la presión intraocular, que puede afectar a la vista y desembocar en ceguera si no se trata.

Si existe algún aspecto que es preocupante sobre la ubicación de una mancha de vino de oporto o sobre los síntomas que la acompañan, lo más probable es que el pediatra de su hijo le mande algunas pruebas [pruebas oculares o pruebas de diagnóstico por la imagen, como radiografía (rayos X), tomografía computada (TC) o resonancia magnética (RM)], para saber qué es lo que ocurre y descartar posibles problemas subyacentes. Si su hijo tiene una mancha de nacimiento en cualquier parte del cuerpo, es importante que su pediatra la examine para ver de qué tipo es y qué tipo de vigilancia y de tratamiento requiere, en el caso de que los requiera.

Tratamiento

Aunque algunas manchas de vino de oporto son pequeñas y difíciles de ver, algunas de ellas pueden ser muy angustiantes para los niños, sobre todo si son grandes, oscuras o se encuentran en la cara. Y cualquier mancha de nacimiento puede afectar a la autoestima de un niño, independientemente de su tamaño.

La buena noticia es que el láser (energía luminosa altamente concentrada) puede hacer que se aclaren las manchas de vino de oporto de muchos niños, sobre todo cuando la mancha de nacimiento afecta a la cabeza o al cuello. Los dermatólogos o los cirujanos plásticos suelen ofrecer varios tipos de tratamientos con láser para las manchas de vino de oporto y en todos ellos se emplea el láser de colorante pulsado.

Los tratamientos de láser se suelen iniciar durante la primera infancia, cuando la mancha y los vasos sanguíneos son más pequeños y la marca de nacimiento es más fácil de tratar. Pero esto no significa que el tratamiento con láser no pueda ayudar a niños mayores ni a adolescentes, solo significa que cuanto mayor sea el tiempo durante el cual se tiene la mancha, más costará tratarla de forma satisfactoria.

El tratamiento con láser no es muy doloroso, pero puede ser molesto. Durante el tratamiento, a los niños se les suele aplicar un anestésico (sea en forma de inyección, de espray o de pomada) para adormecer el área a fin de que no les duela tanto. A los niños pequeños se les puede administrar anestesia general para ayudarlos a dormir y a relajarse durante el procedimiento. Después del tratamiento, el área se puede hinchar y amoratar al principio, pero volverá a la normalidad al cabo de 7 a 10 días.

Con aquellas manchas de vino de oporto que se han engrosado, se han vuelto rugosas y/o sobresalen sobre la piel, es posible que los médicos necesiten utilizar otro tipo de láser quirúrgico. Las manchas de vino de oporto pueden desarrollar crecimientos capilares parecidos a las uvas, que reciben el nombre de vesículas vasculares; no suelen ser motivo de preocupación pero sangran a menudo y puede ser necesario extirparlos.

En épocas pasadas algunas personas optaban por otros tratamientos (como la congelación, el tatuaje e incluso la radiación). Pero estos tratamientos no son tan eficaces ni tan seguros, como el tratamiento con láser. La cirugía con láser es el único atamiento que funciona con las manchas de vino de oporto y el que se asocia a menores riesgos de dañar la piel o de dejar cicatrices. De todos modos, algunas veces los tratamientos con láser pueden hacer que el área tratada se vea más clara o más oscura que el resto de la piel, aunque este efecto solo suele ser de carácter temporal.

Los tratamientos con láser pueden no eliminar completamente la mancha de nacimiento (aunque unas pocas manchas de nacimiento desaparecen por completo si se tratan pronto). Además, es posible que, con el paso del tiempo, la mancha de nacimiento reaparezca y deba volverse a tratar.

En una cantidad reducida de niños, el tratamiento con láser no funciona. Cada mancha de vino de oporto es distinta y la medida en que funcione este tratamiento dependerá de cada caso en concreto.

Cuidado de las manchas de vino de oporto

Las manchas de vino de oporto pueden resecarse mucho algunas veces; por lo tanto, es importante utilizar lociones hidratantes. Asimismo, asegúrese de llamar al pediatra de su hijo si su mancha de vino de oporto sangrara, le doliera, le picara o se les infectara. Como con cualquier herida que sangra, si a su hijo le sangrara la mancha, asegúrese de lavársela bien con agua y jabón y de utilizar un vendaje o gasa para aplicar una presión firme sobre el área hasta que deje de sangrar. Si la hemorragia no se detiene, llame al pediatra.

Si la mancha de vino de oporto de su hijo se ha tratado con cirugía láser, evite frotar o rascar el área y lávela delicadamente con agua tibia. Es posible que el pediatra le recete una pomada para contribuir al proceso de curación y para prevenir posibles infecciones.

Cómo ayudar a su hijo a afrontar la situación

Como con cualquier mancha de nacimiento, las manchas de vino de oporto (sobre todo las que se encuentran en la cara) pueden hacer que los niños se sientan diferentes e inseguros sobre su aspecto físico. Si la macha es claramente visible, la gente puede hacer preguntas o mirarla fijamente, lo que puede ser molesto o hiriente, tanto para usted como para su hijo. Incluso cuando son muy pequeños, los niños observan cómo responden sus padres a estas situaciones y toman puntos de referencia sobre cómo afrontar las reacciones de los demás.

Practique con su hijo posibles respuestas para que se sienta más preparado cuando le hagan preguntas sobre su mancha. Le puede ayudar el hecho de tener preparada una explicación sencilla y expresada con calma y naturalidad, como la siguiente: "No es más que una mancha de nacimiento. La tengo desde que nací"'.

Hablar abiertamente y con naturalidad con los niños sobre sus manchas de nacimiento facilita que las acepten como otra parte de ellos mismos, como su estatura o su color de ojos. También es importante, desde el punto de vista emocional, que los niños estén rodeados de familiares y amigos que los apoyan y que los tratan igual que a todo el mundo.

Por descontado, es normal que los niños quieran hacer todo lo posible por minimizar sus manchas de nacimiento. Aparte del tratamiento con láser, el uso de un maquillaje especial permite camuflar las manchas, lo que ayuda a que sean más fáciles de sobrellevar.

De todos modos, los niños con manchas de vino de oporto (o con cualquier otro tipo de mancha de nacimiento) necesitan saber que no son diferentes al resto de la gente. En cualquier caso, les puede ayudar escuchar que los niños que nacen con una mancha de vino de oporto son únicos en un buen sentido: sus manchas son una parte especial de sí mismos, llena de color y que tienen muy pocas personas.

Revisado por: Patrice Hyde, MD
Fecha de revisión: septiembre de 2013