SSM Cardinal Glennon Children's Medical Center
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Tomografía computada: abdomen

(CAT Scan: Abdomen)

Qué es

La tomografía computada de abdomen es una prueba indolora, donde se utiliza una máquina especializada de emisión de rayos X para tomar imágenes de los órganos, los vasos sanguíneos y los ganglios linfáticos del paciente.

La máquina, de forma de anillo, rodea el cuerpo del paciente y se encarga de tomar imágenes de cortes trasversales de sus órganos internos desde distintos ángulos. Estas imágenes se envían a una computadora que se encarga de registrarlas. También las puede agrupar para formar una imagen tridimensional (o en 3D). Las tomografías computadas (o TAC), también denominadas "tomografías axiales computarizadas" o simplemente "tomografías", las llevan a cabo técnicos especializados en radiología.

Por qué se realiza

Las TAC abdominales permiten detectar signos de inflamación, infección, lesión o enfermedad en el hígado, el bazo, los riñones, la vejiga, el estómago, los intestinos, el páncreas y las glándulas suprarrenales. También se utilizan para observar los vasos sanguíneos y los ganglios linfáticos de la zona abdominal. Un médico o pediatra puede solicitar una tomografía computada para averiguar la causa de un dolor abdominal, diagnosticar una enfermedad o evaluar las repercusiones de una lesión traumática.

Ultrasonido abdomen

Tomografia computada: adomen

Preparación

A su hijo le pedirán que se quite la ropa, junto con cualquier accesorio que lleve encima, y que se ponga una bata de hospital, debido a que los botones, las cremalleras, los broches o cualquier tipo de joya o bisutería pueden crear interferencias en las imágenes.

Es posible que a su hijo se le pida no comer ni beber durante unas pocas horas antes de la tomografía para asegurarse de que su estómago esté vacío. El ayuno es obligatorio si van a sedar a su hijo o si va a recibir una solución de contraste, que permite resaltar algunas partes del cuerpo para que los médicos puedan ver en mayor detalle áreas específicas de la tomografía.

Si su hija estuviera embarazada, sería importante que se lo hiciera saber al técnico o a su pediatra, ya que existe una reducida probabilidad de que la radiación que emite la máquina dañe al bebé en proceso de desarrollo. De todos modos, si la tomografía fuera necesaria, sería posible adoptar precauciones para proteger al bebé.

Procedimiento

La duración de la prueba es variable, pudiendo durar solo varios minutos o hasta 45. La duración dependerá de la edad del niño y de si es necesario administrarle una solución de contraste y/o sedarlo. El tiempo de exposición real a la radiación es mucho menor.

Su hijo entrará en una sala especial y se acostará sobre una mesa estrecha. Las tomografías abdominales se realizan con el paciente acostado sobre la espalda, el costado o el estómago.

Si es necesario utilizar una solución de contraste, se puede administrar a través de una vía intravenosa (IV), que se practica en el brazo o en la mano del paciente. Cuando le coloquen la vía intravenosa, el paciente notará un breve pinchazo, pero la solución no le provocará ningún dolor mientras le vaya entrando por la vena. También es posible que a su hijo le administren el contraste por vía oral; en tal caso, deberá beber un líquido especial antes del procedimiento. A algunos niños no les gusta el sabor del líquido, pero es posible añadirle aromatizantes que hacen que tenga un sabor más agradable.

El técnico colocará a su hijo en la posición adecuada, después se desplazará detrás de una pared o bien a una sala contigua para hacer funcionar la máquina mientras observa a su hijo a través de una ventana. El técnico hablará con su hijo a través de un intercomunicador. Usted podrá permanecer en la sala de la tomografía hasta que empiece la prueba, momento en que se deberá retirar a la sala externa, junto al técnico, o bien a la sala de espera. Si permanece con el técnico, tendrá que usar un delantal de plomo para protegerse algunas partes del cuerpo.

Si su hijo no es capaz de estarse quieto para que le puedan hacer una tomografía, algo muy común en los bebés y los niños pequeños, será necesario sedarlo. Los sedantes se administran por vía intravenosa y ayudan a que los niños estén quietos y cómodos durante el procedimiento.

En cuanto empieza la prueba, la mesa se mueve a través del orificio central de la máquina. A los niños mayores se les pide que aguanten la respiración y que se queden bien quietos durante unos segundos para evitar que las imágenes salgan borrosas.

Qué esperar

Su hijo no notará ninguna sensación en el cuerpo mientras le hagan una tomografía computada, aunque es posible que escuche zumbidos y ruidos metálicos mientras la máquina esté funcionando. Es posible que la sala de la tomografía esté algo fría debido al aire acondicionado que se utiliza para mantener el equipo en buen estado. A algunos niños les resulta incómodo quedarse quietos durante períodos de tiempo prolongados.

Una vez completada la tomografía, su hijo tendrá que esperar unos minutos para que el técnico pueda revisar la calidad de las imágenes. Si estuvieran borrosas, sería necesario repetir algunas partes de la tomografía. Si a su hijo se lo ha sedado, deberán esperar hasta que desaparezca el efecto de la medicación.

Obtención de los resultados

Las imágenes de la TAC serán examinadas por un radiólogo (un médico especialmente formado para leer e interpretar imágenes radiológicas). El radiólogo enviará un informe al pediatra de su hijo, quien hablará con usted sobre los resultados y le explicará qué significan.

Los resultados suelen estar listos en 1 ó 2 días. Si la tomografía se realiza en una urgencia médica, el resultado se obtendrá mucho antes. En la mayoría de los casos, los resultados no se pueden entregar directamente al paciente ni a la familia en el momento de la prueba.

Riesgos

Por lo general, las tomografías computadas son muy seguras, aunque requieren más radiación que las radiografías ordinarias. Cualquier exposición a las radiaciones implica algunos riesgos para el cuerpo, pero la cantidad de radiación que se utiliza en una tomografía no se considera peligrosa. Es importante saber que el radiólogo utilizará la cantidad mínima de radiación necesaria para obtener los mejores resultados.

Si su hija estuviera embarazada, existiría un riesgo de dañar al bebé en proceso de desarrollo; por lo tanto, sería necesario adoptar las precauciones necesarias para proteger al bebé.

Las soluciones de contraste suelen ser seguras y tienen una probabilidad muy baja de desencadenar reacciones alérgicas. Es posible que contengan yodo y, por lo tanto, puedan provocar problemas en niños que padecen una alergia al yodo o al marisco u otras enfermedades. Asegúrese de informar al pediatra de su hijo sobre cualquier alergia a medicamentos, tintes o alimentos que pueda tener. Es posible que algunos de los pacientes que podrían presentar una reacción alérgica a la solución del contraste deban medicarse, con antihistamínicos o esteroides, antes de la prueba para minimizar ese riesgo.

Si a su hijo lo tienen que sedar, existe un riesgo muy reducido de enlentecimiento de la respiración a consecuencia de la medicación sedante. Si surgiera algún problema con la sedación, el personal que le haga la TAC estaría preparado para controlarlo.

Ayudar a su hijo

Puede ayudar a su hijo a prepararse para una tomografía computada explicándole en qué consiste la prueba en palabras sencillas antes del procedimiento. Puede describirle la sala y el equipo que se utilizará, y tranquilizarlo explicándole que usted estará muy cerca. Si su hijo ya es mayor, asegúrese de explicarle la importancia de que se quede bien quieto para que la tomografía se pueda completar deprisa y no haga falta repetir ninguna parte.

Si tiene alguna pregunta

Si tiene preguntas sobre por qué es necesario hacerle una tomografía abdominal su hijo, hable con su pediatra. También puede hablar con el técnico encargado de hacerle la prueba antes del procedimiento.

Revisado por: Yamini Durani, MD
Fecha de revisión: abril de 2014