SSM Cardinal Glennon Children's Medical Center
(314) 577-5600
www.cardinalglennon.com
 

Epidurales

(Epidurals)

Los días en los que las mujeres no tenían más opción que soportar los dolores del trabajo de parto y del parto sin medicación son parte del pasado. En la actualidad, las técnicas como las epidurales pueden hacer que una experiencia dolorosa pueda llevarse a cabo con más calma, de una manera más controlada e, incluso, más cómoda.

Desde luego, muchas mujeres tienen la esperanza de poder experimentar el parto sin la necesidad de pedir medicamentos. Pero una vez que comienza el trabajo de parto, es común, y completamente entendible, que una mujer cambie de opinión y solicite algún tipo de alivio para facilitar las cosas o, al menos, hacerlas más tolerables. No importa qué tan preparada esté, tanto física como mentalmente: dar a luz es complicado.

Ya sea que sepa desde el primer día que va a solicitar una epidural o que esté decidida a dar a luz sin medicamentos, aquí encontrará lo que debe saber acerca de las epidurales, y cómo estas pueden aliviar el dolor del trabajo de parto y del parto.

¿Qué es una epidural?

Una epidural (que a veces se denomina bloqueo epidural) es en lo que la mayoría de las mujeres piensan cuando consideran los medicamentos para el dolor durante el trabajo de parto. Las epidurales son una forma de anestesia regional que proporcionan alivio continuo del dolor en todo el cuerpo por debajo del ombligo (incluidas las paredes vaginales) durante el trabajo de parto y el parto. Con una epidural, la mujer se siente cómoda y está completamente consciente.

¿Cómo se hace?

Una epidural incluye medicación administrada por un anestesiólogo a través de un catéter muy delgado, que se introduce en la parte lumbar de la columna de la mujer y luego en la zona justo por fuera de la membrana que cubre la médula espinal (llamada espacio epidural). Deberá sentarse o acostarse de costado con la espalda arqueada mientras el médico le introduce la epidural.

La cantidad de medicación se puede regular según sus necesidades. A medida que avanza el trabajo de parto y usted comienza a dar a luz, el anestesiólogo puede administrarle medicación en la espalda según sea necesario a través del catéter, sin tener que volver a introducir ninguna aguja.

¿Qué sentirá?

La idea de que le introduzcan una aguja larga en la espalda puede ponerla nerviosa. Pero contrariamente a lo que pueden pensar muchas mujeres, la colocación de una epidural no es tan dolorosa. Primero se anestesia la piel, de manera que es probable que solo sienta un pinchazo y algo de presión. Desde luego, es posible que sienta el catéter en la espalda, lo que puede resultar fastidioso para algunas mujeres, pero no es doloroso ni incómodo.

Una vez que la epidural esté en su lugar, es posible que siga sintiendo la presión de las contracciones, pero no sentirá dolor. En realidad, si siente las contracciones, aunque sean pocas, esto resulta útil una vez que comienza a pujar.

A medida que el médico ajusta la dosis, puede sentir debilidad, calor, hormigueo, entumecimiento o pesadez en las piernas. A diferencia de otros medicamentos para el trabajo de parto y el parto, las epidurales no afectan la mente. Seguirá estando alerta y consciente de lo que sucede.

¿Cuánto durará?

La colocación de una epidural lleva solo un par de minutos. Deberá comenzar a sentir los efectos aproximadamente a los 10 a 20 minutos. El catéter de la epidural permanecerá en su lugar durante el trabajo de parto y el parto.

¿Cuáles son los riesgos?

Las epidurales tienen algunas desventajas. Entre ellas se incluyen:

  • dificultad para pujar (aunque el anestesiólogo puede ajustar la cantidad de medicación que se administra, si esto sucede)
  • disminución de la presión arterial de la madre
  • dolor de cabeza
  • dificultad temporal para orinar, lo que presenta la necesidad de un catéter urinario
  • hemorragia, en raras ocasiones

Si bien algunos estudios sugieren que las epidurales pueden aumentar las posibilidades de partos por cesárea o partos vaginales que requieren fórceps o ventosas, otros estudios no muestran ninguna correlación. No está claro si la cirugía o el parto asistido fueron necesarios a causa de la epidural, o si la epidural y la cirugía o el parto asistido fueron necesarios debido a algún problema subyacente.

¿Cómo afectará a mi bebé?

Parte de la medicación epidural llega al bebé, pero mucho menos de lo que llegaría si la madre recibiera medicamentos para aliviar el dolor por vía intravenosa o si recibiera anestesia total. Los riesgos de una epidural para el bebé son mínimos, pero incluyen posibles dificultades (como un ritmo cardíaco lento), ocasionadas por la disminución de la presión arterial de la madre.

¿Cómo me sentiré después del parto?

Si se le coloca una epidural, es posible que tenga un poco de escalofríos después de que el bebé haya nacido (esto es común tanto con la colocación de la epidural como sin ella). Puede sentir adormecimiento en las piernas y un hormigueo a medida que el efecto de la medicación comienza a irse, lo que puede tardar un rato. Esto significa que es posible que no pueda caminar durante al menos unas horas después del parto. Incluso después de ese período, pídale a otra persona que la ayude hasta que sienta que sus piernas han regresado a su estado normal. Si se le ha practicado una cesárea, es posible que el médico continúe con la colocación de la epidural durante un rato después del parto para controlar los dolores.

Es posible que también sienta un poco de dolor en la espalda durante algunos días en el lugar donde se le colocó la epidural. En muy raras ocasiones, las mujeres a las que se les coloca la epidural pueden padecer dolores de cabeza muy fuertes después del parto.

¿Qué otros medicamentos pueden ayudar?

La epidural no es la única forma en que los medicamentos pueden ayudar a aliviar el dolor, y reducir el estrés del trabajo de parto y del parto.

El bloqueo espinal, que también se inyecta en la parte lumbar de la columna a través de un catéter, proporciona un alivio más rápido del dolor con dosis menores de medicación. Sin embargo, el bloqueo espinal solo dura hasta 2 horas, de manera que se puede administrar durante el parto en lugar del trabajo de parto.

A algunas mujeres se les puede colocar un bloqueo espinal-epidural combinado (combined spinal-epidural, CSE) que, como su nombre lo indica, es una combinación de un bloqueo espinal y epidural que puede ofrecer un alivio más rápido del dolor y continuar durante el trabajo de parto. A menudo esto recibe el nombre de "epidural ambulante" porque les permite a algunas mujeres caminar una vez insertado, ya que tiene un efecto menor sobre la fuerza muscular. Existen tambien otras técnicas analgésicas que permiten la deambulación.

Otra opción para aliviar el dolor es un bloqueo nervioso, que se coloca mediante una inyección, y reduce la sensibilidad en zonas específicas y más pequeñas del cuerpo (como la vagina y el perineo, la zona entre la vagina y el ano).

Los analgésicos son medicamentos para aliviar el dolor que se pueden administrar por vía intravenosa o mediante una inyección, según sea necesario. Los tranquilizantes se pueden administrar por vía intravenosa para relajar a las mujeres ansiosas. Sin embargo, los tranquilizantes no alivian el dolor y pueden tener importantes efectos secundarios. Si los medicamentos se administran por vía intravenosa, el bebé también recibirá esos medicamentos.

Hable con su médico acerca de los diversos medicamentos disponibles, y de cómo pueden afectarla a usted y a su bebé. Si tiene interés en que se le coloque una epidural, informe a su médico apenas tome la decisión y averigüe en qué momento del trabajo de parto, ya sea al comienzo o al final, se la pueden colocar.

Si bien muchas mujeres desean dar a luz sin ningún medicamento para aliviar el dolor, si usted decide solicitar algún medicamento para calmar el dolor o la ansiedad, esto no es un signo de debilidad. El parto es a menudo una de las cosas más difíciles y dolorosas que puede atravesar el cuerpo humano. Si solicita un pequeño alivio para el dolor, eso no la hace menos madre o mujer. Usted conoce su cuerpo mejor que nadie; solo usted puede juzgar cuánto dolor puede soportar.

Revisado por: Elana Pearl Ben-Joseph, MD
Fecha de revisión: mayo de 2013