SSM Cardinal Glennon Children's Medical Center
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Comadronas

(Midwives)

¡Felicitaciones, está embarazada!

Ahora comienza su proceso de toma de decisiones. Elegir a un profesional de la salud para que cuide de usted y de su bebé durante el embarazo es una de las decisiones más importantes que usted deberá tomar.

Antes, las mujeres embarazadas que vivían en EE.UU. solo podían optar entre un ginecólogo-obstetra y un médico de familia con experiencia en embarazos. Pero ahora las comadronas son otra alternativa para los embarazos de bajo riesgo y sin complicaciones.

¿Es una comadrona una opción adecuada para usted?

La historia de las comadronas

El término "comadrona" proviene del latín commater, compuesto por cum, que significa "conjuntamente", y mater, que significa "madre". Las comadronas han ayudado a las mujeres a dar a luz desde el principio de la historia. Hay referencias a las comadronas en los antiguos escritos hindúes, en manuscritos de la Grecia y la Roma clásicas y en la misma Biblia.

Ya en el año 1560, las comadronas parisienses tenían que pasar un examen oficial para obtener el título y debían seguir unas prácticas normativas. De todos modos, no todas las mujeres que ejercían de comadronas disponían de esta formación. En el Reino Unido, las comadronas disponían de escasa preparación formal y no tuvieron que pasar exámenes para obtener un título oficial hasta el año 1902. EE.UU. heredó el modelo inglés.

Las primeras mujeres que ejercieron como comadronas en EE.UU. solían aprender su oficio trabajando como aprendices y siguiendo los usos tradicionales. No estaban formadas en los avances científicos que permiten luchar contra las infecciones con medidas higiénicas y mediante la administración de medicamentos, como la penicilina.

Alrededor de esa época, los médicos norteamericanos iniciaron una campaña contra las comadronas en la prensa, los tribunales y el Congreso. Culparon a las comadronas de la elevada mortalidad materna e infantil en los partos que asistían. También es posible que los médicos vieran a las comadronas como sus competidoras.

Independientemente de cuáles fueran las motivaciones de los médicos, el índice de partos atendidos por comadronas descendió considerablemente durante y después de la campaña. Pero, como respuesta a las críticas de la clase médica, en 1932 se fundó la primera escuela oficial para enfermeras comadronas de EE.UU. Su objetivo consistía en incorporar la formación médica necesaria al enfoque tradicional del embarazo y el parto propio de las antiguas comadronas.

¿Qué tipo de preparación tiene una comadrona?

Actualmente, las comadronas norteamericanas pueden tener distintos tipos de formación. El título en concreto de la comadrona indicará su nivel de estudios y de preparación.

Muchas comadronas norteamericanas son enfermeras comadronas tituladas, conocidas en EE.UU. por las siglas CNM (certified nurse-midwive), y además:

  • tienen por lo menos el título de diplomadas y pueden tener el de licenciadas o doctoras
  • han completado su formación como enfermeras y como comadronas
  • han pasado un examen oficial para obtener su título y disponen de autorización estatal para ejercer su profesión
  • pueden trabajar junto con un médico

La mayoría de los partos asistidos por enfermeras comadronas tituladas tienen lugar en los hospitales.

Una comadrona titulada, conocida en EE.UU. por las siglas CM (certified midwife), a pesar de no estar registrada legalmente como enfermera, también ha pasado un examen para obtener un título oficial. En la actualidad, sólo algunos estados reconocen este título como suficiente para poder ejercer como comadronas.

Una comadrona "de entrada directa", o partera, puede o no disponer de un título universitario o diploma. Se trata de comadronas que se pueden haber formado a través del sistema clásico de aprendices, seminarios y talleres, instrucción formal o una combinación de varios de estos sistemas. No siempre trabajan junto con un médico, y suelen asistir partos a domicilio o en centros de maternidad no hospitalarios. Pero no todos los estados regulan ni permiten su ejercicio profesional.

Una comadrona profesional titulada, conocida en EE.UU. por las siglas CPM (certified professional midwife), es una comadrona que posee un título otorgado por la North American Registry of Midwives por haber aprobado exámenes escritos y ejercicios de carácter práctico. Se les exige poseer experiencia en partos extra-hospitalarios y generalmente asistencia en partos a domicilio o en centros de maternidad. Su estatus legal varía entre los distintos estados.

¿Cuál es la filosofía de una comadrona?

La formación de las comadronas hace hincapié en que el embarazo y el parto son procesos normales y saludables hasta que no se demuestre lo contrario. Las comadronas conciben su función como la de apoyar a la mujer embarazada mientras dejan que la naturaleza siga su curso.

Las comadronas también se centran en los aspectos psicológicos, es decir, en cómo se siente la madre en relación a su embarazo y la experiencia del parto. Animan a las mujeres a confiar en sus propios instintos y a buscar la información que necesitan para tomar sus propias decisiones sobre el embarazo, el parto y la maternidad.

Por supuesto, los médicos también comparten estos valores. Pero suelen utilizar pruebas preventivas y tecnología médica (como ecografías, monitorización fetal continua) y contemplan la administración de medicamentos para aliviar el dolor durante el parto en mucha mayor medida que las comadronas. Aunque es indudable que los embarazos de alto riesgo requieren de este enfoque, muchas comadronas consideran que la mayoría de los embarazos sin complicaciones no requieren de tantas intervenciones.

¿Qué hace una comadrona?

Generalmente las comadronas pasan mucho tiempo con la mujer durante las visitas prenatales, abordando temas como sus preocupaciones y necesidades individuales, y las acompañan al máximo durante el parto. A veces favorecen determinadas posturas y prácticas durante las fases iniciales del parto, como pasear, darse una ducha, mecerse o estirarse sobre las denominadas "pelotas de maternidad". Las comadronas también suelen permitir que la mujer coma y beba durante el período de dilatación.

Las enfermeras comadronas tituladas, al igual que los médicos, pueden realizar algunas intervenciones médicas, como la monitorización electrónica fetal, administrar fármacos para provocar el parto o para aliviar el dolor (como la anestesia epidural) y practicar episiotomías, en caso necesario. Sin embargo, no está legalmente permitido que una comadrona titulada, una comadrona profesional titulada o una comadrona de entrada directa utilice esas técnicas sin la supervisión de un médico. Y los centros de maternidad no hospitalarios pueden o no estar equipados para practicar los anteriores procedimientos.

Partos por cesárea, cirugía y anestesia

Una diferencia importante entre un médico y una comadrona es la capacidad del médico para intervenir quirúrgicamente cuando sea necesario y para afrontar cualquier complicación que pudiera surgir.

Algunas comadronas no pueden administrar medicamentos ni anestesia. E, independientemente de su titulación, las comadronas no pueden practicar cesáreas. Si es necesario practicar una cesárea, solo la podría practicar un ginecólogo-obstetra. Si usted se siente más cómoda pudiendo disponer de ambas opciones (parto vaginal y parto por cesárea) cuando dé a luz, tal vez le convenga escoger a un médico para que la asista durante el parto.

Las comadronas tituladas poseen formación en técnicas básicas de soporte vital para recién nacidos y, en el caso de que su bebé presentara complicaciones repentinas tras el parto, podrían cuidar de él hasta la llegada del pediatra o neonatólogo (un especialista en cuidados intensivos neonatales).

¿Le conviene a usted una comadrona?

Varios estudios han mostrado que los partos supervisados por comadronas se asocian a resultados excelentes con menos intervenciones médicas que los partos promedios. Los partos asistidos por comadronas requieren en menor medida del uso de la monitorización electrónica fetal, la anestesia epidural, la episiotomía y las cesáreas. En parte, esto obedece a que las comadronas solo asisten partos de bajo riesgo en embarazos sin complicaciones.

Pero algunos investigadores atribuyen esta escasez de intervenciones médicas en los partos asistidos por comadronas al enfoque natural del parto y el alumbramiento propio de su filosofía, que es posible que permita reducir el miedo, el dolor y la ansiedad de las mujeres.

Contratar a una comadrona en ausencia de un ginecólogo-obstetra no es nada aconsejable en los embarazos de alto riesgo. Las mujeres con embarazos múltiples, complicaciones en embarazos previos, diabetes gestacional, hipertensión arterial o problemas de salud crónicos antes del embarazo deberían hablar sobre las opciones disponibles con su médico de familia o su ginecólogo-obstetra. Así mismo, si surgiera cualquier complicación grave durante el parto, la comadrona debería solicitar la participación de un obstetra.

Las enfermeras comadronas tituladas que ejercen en centros médicos con grandes prestaciones y que trabajan codo con codo con obstetras y perinatólogos (especialistas en embarazos de alto riesgo) pueden asistir a pacientes con factores de riesgo. Pero las comadronas que trabajan sin el asesoramiento de un médico o en centros médicos de prestaciones limitados generalmente no están capacitadas para asistir este tipo de partos.

¿Y si algo va mal?

Las comadronas tienen la preparación necesaria para reconocer los signos propios de los problemas que pueden surgir durante el embarazo y el parto. Si surgiera una complicación en cualquier momento, la comadrona debería acudir a un médico. Si su comadrona no tiene un acuerdo explícito de práctica profesional con un médico, asegúrese de averiguar cómo actuaría si surgiera alguna complicación.

Si usted tiene pensado dar a luz en un centro de maternidad no hospitalario o en su casa, es fundamental que disponga de un plan alternativo para situaciones de emergencia. Si tuviera que acudir a un hospital, su comadrona la acompañaría y le seguiría apoyando durante todo el parto.

Es una buena idea que usted conozca las respuestas a las siguientes preguntas:

  • ¿Quién respaldaría a su comadrona en el caso de que surgiera algún problema?
  • ¿De qué preparación y de qué equipo dispone su comadrona para responder a situaciones de emergencia?
  • ¿A qué distancia se encontrará del hospital más cercano cuando dé a luz?
  • ¿Disponen de medios de transporte seguros si la tuvieran que trasportar a un hospital?

Cómo encontrar una comadrona

Usted puede considerar la posibilidad de contratar los servicios de una comadrona en cualquier momento de su embarazo. Las mujeres suelen pensar en buscar una comadrona pocos meses antes de la fecha prevista para el parto, cuando empiezan a pensar en la llegada del bebé y a tomar decisiones sobre cómo quieren dar a luz.

Para evaluar sus necesidades médicas específicas, la mayoría de las comadronas le pedirán que, en la primera visita, les lleve los resultados de las pruebas prenatales que le hayan practicado. Pocas comadronas aceptan a pacientes con embarazos muy avanzados a no ser que tengan constancia de que han recibido unos cuidados prenatales adecuados.

Entreviste con atención a la persona que vaya a contratar como comadrona. Investigue sus antecedentes, sus títulos, su experiencia, los profesionales que la respaldaran si surgieran problemas y su capacidad para poner en práctica procedimientos de emergencia. Puesto que va a mantener con ella una relación muy estrecha, asegúrese de que congenian sus personalidades. ¿Se siente a gusto con ella? ¿Fluye fácilmente la conversación cuando están juntas?

Para localizar a una comadrona, pida referencias a su ginecólogo-obstetra, su médico de familia y sus amigos.

Revisado por: Larissa Hirsch, MD
Fecha de la revisión: julio de 2014