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SARM

(MRSA)

Lo más probable es que haya oído hablar sobre las infecciones cutáneas por SARM (provocadas por una bacteria del género de los estafilococos). La buena noticia es que las infecciones graves por SARM son muy poco frecuentes y que la mayoría de ellas son fáciles de tratar.

Sobre el SARM

SARM son las siglas de la bacteria Staphylococcus aureus resistente a la meticilina. Muchas cepas del estafilococos son bastante frecuentes y la mayoría de nosotros tenemos estafilococos inofensivos sobre la piel y/o dentro de la nariz.

Las bacterias estafilocócicas que entran en el cuerpo de una persona, a través de un corte, una rozadura o una erupción, pueden provocar infecciones cutáneas sin importancia. La mayoría de ellas se curan solas si la herida se mantiene limpia y cubierta, pero a veces es necesario administrar antibióticos.

De todos modos, lo que distingue el SARM de las demás bacterias del mismo género es que esta especie ha desarrollado una resistencia a los antibióticos que se suelen utilizar para tratar las infecciones por estafilococo. (La meticilina es un tipo de antibiótico; por eso, esta cepa recibe el nombre de "resistente a la meticilina".) Una bacteria es resistente a los antibióticos cuando resulta más difícil de eliminar con esta medicación. Las bacterias se vuelven resistentes cambiando de una forma que afecta la capacidad de los antibióticos para desempeñar su función.

Los cambios que se producen en las bacterias que hacen que se vuelvan resistentes a los antibióticos se pueden deber al uso indebido de esta medicación, como:

  • tomar antibióticos para problemas de salud que no se curan con antibióticos, como las infecciones provocadas por virus
  • no tomar adecuadamente los antibióticos cuando se deben tomar (por ejemplo, no completar todas las tomas, tal y como ha indicado el pediatra, o bien tomar el medicamento de otra persona sin que lo haya recetado el pediatra)

La buena noticia es que las infecciones por SARM son muy poco frecuentes en la población infantil y que, si un niño sano contrae una, su pediatra se la podrá tratar.

Cómo se propaga esta infección

El SARM no es una infección nueva. El primer caso se documentó en 1968. Antes, el SARM afectaba a personas con el sistema inmunitario debilitado, como quienes vivían durante largo tiempo en centros hospitalarios u otras instalaciones sanitarias, como las residencias de ancianos.

Pero ahora hay personas sanas que no presentan factores de riesgo para contraer una infección por SARM que, sin embargo, la contraen. Este tipo de infección se llama "SARM comunitario" porque afecta a personas ajenas al mundo hospitalario y a las residencias de ancianos.

Los grupos de niños que pasan mucho tiempo en lugares cerrados (como los colegios, los campamentos o las residencias de estudiantes) son quienes más se exponen a contraer este tipo de infección. El SARM se puede contagiar mediante el contacto directo con la piel infectada o al compartir artículos de uso personal (como toallas, máquinas de afeitar, etc.) que han entrado en contacto con piel infectada.

Algunas personas pueden ser "portadoras" del SARM, lo que significa que la bacteria permanece en su organismo durante días, semanas o incluso años. Por lo tanto, pueden seguir contagiando a otras personas incluso aunque su piel se vea normal. Por eso es tan importante lavarse bien las manos.

Signos y síntomas

Las infecciones cutáneas por SARM se suelen desarrollar alrededor de llagas, úlceras o heridas abiertas, como cortes, rozaduras o picaduras; pero también pueden aparecer en zonas de piel intacta. Se forman bultitos o protuberancias que se hinchan y duelen y que a veces supuran líquido o pus. Algunos niños también presentan fiebre.

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En los casos más graves, la infección se puede extender a la sangre, los pulmones, los huesos, las articulaciones u otras partes del cuerpo. El SARM también puede desencadenar infecciones como la neumonía. Afortunadamente, este tipo de complicaciones son muy poco frecuentes en la población infantil sana.

Tratamiento

Las infecciones por SARM pueden requerir medicamentos diferentes y enfoques de tratamiento también diferentes que las demás infecciones por estafilococo. Por ejemplo, si el SARM provoca un absceso en la piel, es más probable que el médico tenga que drenar el pus a fin de eliminar la infección.

Los pediatras pueden recetar antibióticos para ayudar a tratar una infección por SARM; asimismo las infecciones más graves por SARM pueden requerir antibióticos por vía intravenosa (IV), que se deben administrar en un hospital.

Prevención

El SARM puede parecer alarmante porque se trata de una bacteria resistente a algunos antibióticos. Pero estas sencillas medidas pueden ayudar a prevenir las infeccione por SARM:

  • Los adultos y los niños deben lavarse las manos a menudo con agua y jabón durante por lo menos 20 segundos. Las toallitas limpiadoras o los geles desinfectantes elaborados con alcohol son adecuados cuando no se dispone de agua ni jabón.
  • Mantenga los cortes, rozaduras u otras lesiones de la piel limpios y cubiertos con una venda o tirita.
  • No compartan máquinas ni hojas de afeitar, toallas, uniformes u otros artículos que entran en contacto directo con la piel.
  • Cuando utilice un equipo deportivo que también usan otras personas, coloque algún tipo de barrera (ropa o toalla) entre la piel y el equipo para evitar el contacto directo con la piel. Asimismo, el equipo deportivo a compartir se debe lavar con una solución antiséptica contra el SARM antes de cada uso.

Para ayudar a evitar que otras bacterias se vuelvan resistentes a los antibióticos, es importante que los niños y adultos tomen los antibióticos siguiendo las indicaciones de sus médicos. Esto significa no dar nunca a su hijo un medicamento que hayan recetado a otra persona ni guardar sus antibióticos "para la próxima vez".

Administre siempre la dosis completa del antibiótico hasta finalizar el tratamiento (a menos que el médico le indique que puede interrumpirlo antes). Los gérmenes que logran permanecer en el cuerpo del paciente después de un tratamiento incompleto son más propensos a volverse resistentes a los antibióticos.

Cuándo llamar al pediatra

Llame al pediatra de su hijo si:

  • Tiene un área de la piel de color rojo, dolorida, hinchada y/o llena de pus
  • Tiene un área de la piel hinchada, dolorida y se encuentra mal o tiene fiebre
  • Parece que las infecciones cutáneas se están contagiando entre los miembros de su familia (o entre los alumnos de la clase de su hijo) o dos o más miembros de su familia padecen infecciones cutáneas al mismo tiempo

Revisado por: Rupal Christine Gupta, MD
Fecha de revisión: junio de 2014