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Las vacunas de su hijo: vacunas antineumocócicas (PCV y PPSV)

(Your Child's Immunizations: Pneumococcal Vaccines (PCV, PPSV))

La vacuna antineumocócica conjugada (PCV, por sus siglas en inglés) y la vacuna antineumocócica polisacárida (PPSV, por sus siglas en inglés) protegen contra las infecciones por neumococo. La bacteria neumococo es una de las principales causas de las infecciones graves, como la neumonía, las infecciones de sangre y la meningitis bacteriana.

Esta bacteria se contagia mediante el contacto entre personas. Por lo tanto, la vacuna no sólo previene este tipo de infecciones en los niños que la reciben sino que también contribuye a detener su propagación.

Calendario de vacunación

La vacuna antineumocócica conjugada (PCV) se administra en una serie de cuatro dosis inyectables:

  • la primera a los 2 meses de edad
  • y luego a los 4, 6 y 12-15 meses de edad

Los niños que se salteen la primera dosis o que puedan haberse salteado dosis posteriores de esta vacuna por falta de suministros deberían seguir recibiendo la vacuna.

Los niños de edades comprendidas entre los 2 y los 6 años (y algo mayores) es posible que necesiten recibir una o varias dosis adicionales de PCV si padecen afecciones inmunodepresoras, como la asplenia (ausencia de bazo), una infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (IVH) u otras afecciones médicas, como llevar implantes cocleares. El pediatra de su hijo le indicará cuándo y con qué frecuencia necesita vacunarse su hijo.

Los niños de edades comprendidas entre los 2 y los 18 años también deberían recibir la vacuna antineumocócica polisacárida (PPSV) si padecen afecciones médicas de carácter crónico, como las siguientes:

  • enfermedades cardíacas, pulmonares o hepáticas
  • diabetes
  • insuficiencia renal
  • sistema inmunitario debilitado (como debido a un cáncer o a una infección por VIH)
  • llevar implantes cocleares

Por qué es recomendable

Los niños que todavía no han cumplido los 2 años, los adultos que superan los 65 y las personas afectadas por ciertas afecciones médicas son más proclives a desarrollar infecciones neumocócicas graves. La vacuna antineumocócica es muy eficaz para prevenir enfermedades graves desencadenadas por este tipo de infecciones, la hospitalización y la muerte.

Posibles riesgos asociados

Los niños que reciben una vacuna antineumocócica pueden presentar sensibilidad, enrojecimiento o inflamación en el área del pinchazo. También pueden tener fiebre tras la vacunación. Existe un riesgo muy reducido de desarrollar reacciones alérgicas tras la recepción de cualquier vacuna.

Cuándo posponer o evitar la vacunación

La vacuna antineumocócica no es recomendable si su hijo:

  • está enfermo en el momento de la vacunación, aunque un simple resfriado u otras enfermedades de carácter leve no deben impedir la vacunación
  • ha presentado una reacción alérgica a una dosis anterior de misma vacuna o de la vacuna DTaP

Cuidar de su hijo después de administrarle la vacuna

Esta vacuna puede provocar febrícula y molestias musculares o enrojecimiento en el área del pinchazo. En función de la edad que tenga su hijo, es posible que el dolor y la fiebre se puedan tratar con paracetamol o ibuprofeno. Consulte al pediatra de su hijo para saber si puede administrarle alguno de estos medicamentos y cuál sería la dosis apropiada.

Cuándo llamar al pediatra

  • Llame al pediatra si su hijo se salteó alguna dosis de la serie.
  • Llame al pediatra si su hijo presenta una reacción alérgica grave o fiebre alta tras la vacunación.

Revisado por: Elana Pearl Ben-Joseph, MD
Fecha de revisión: octubre de 2012