SSM Cardinal Glennon Children's Medical Center
(314) 577-5600
www.cardinalglennon.com
 

Coloradillas

(Chiggers)

Las coloradillas (unas garrapatas diminutas de color rojo propias del continente americano) son unos ácaros de tamaño muy reducido cuyas picaduras no son dolorosas pero provocan un intensa picazón al cabo de poco tiempo.

Las coloradillas son más pequeñas que el punto que escribimos al final de las oraciones (la mayoría solo se pueden ver utilizando una lupa). Estos miembros de la familia de los arácnidos se encuentran por todas partes, como los prados y las zonas verdes, las orillas de lagos y arroyos y los bosques. Lo que pica, tanto a los hombres como a los animales, son las larvas de coloradilla.

Sobre las picaduras de coloradilla

Las coloradillas tienen unas pinzas diminutas que les permiten adherirse firmemente a la piel de personas y animales. Una vez adheridas, perforan la piel e inyectan su saliva, la cual contiene jugos digestivos que disuelven las células cutáneas. Luego ingieren las células disueltas y se desprenden de la piel, dejando un bultito o verdugón rojo sobre la misma.

Estas protuberancias rojas (que parecen granos, ampollas o una pequeña urticaria) se encuentran típicamente alrededor de la cintura, en los tobillos o en los pliegues de piel que están a mayor temperatura. Crecen y pican cada vez más a lo largo de varios días y suelen aparecer en grupos.

chiggers illustration

La picazón mas fuerte empieza durante las horas inmediatamente posteriores a la picadura. La picazón desaparece al cabo de pocos días y las protuberancias rojas remiten al cabo de una o dos semanas.

Diagnóstico y tratamiento

Los médicos pueden diagnosticar una picadura de coloradilla simplemente observándola y obteniendo información sobre las actividades que el niño ha realizado al aire libre recientemente.

No existen medicamentos específicos para tratar las picaduras de coloradilla, pero la loción de calamina, las cremas contra el picor y las compresas frías pueden contribuir a aliviar el picor. Si las coloradillas siguen adheridas a la piel, el hecho de lavarlas enérgicamente con agua y jabón suele ayudar a eliminarlas.

Disuada a su hijo de que se rasque las picaduras ya que esta conducta podría conllevar las siguientes afecciones:

  • impétigo, una infección bacteriana de la piel, que cursa con supuración y formación de costras alrededor de las picaduras
  • celulitis, un área de mayor tamaño de enrojecimiento, hinchazón, dolor y calor incrementados

Si mantiene las uñas de su hijo lo bastante cortas le puede ayudar a resistirse a la tentación de rascarse las picaduras. En el caso de que se produzca una infección cutánea, puede ser necesario administrar antibióticos.

Cuándo llamar al pediatra

Llame al pediatra de su hijo si el picor no mejora con remedios de venta sin receta médica o si el rascado ha provocado una infección en la zona de las picaduras (esté pendiente de signos como el calor, el enrojecimiento, la hinchazón o la aparición de pus).

Algunos niños a quienes les pican las coloradillas en el pene desarrollan una reacción de hipersensibilidad aguda conocida como "síndrome veraniego del pene", que cursa con hinchazón del pene, picazón y dolor al orinar. Los médicos pueden recetar antihistamínicos y recomendar compresas frías para tratar este problema.

Proteja a su hijo de las coloradillas

Los repelentes de insectos que contienen del 10 al 30% DEET (N, N-Dietil-meta-toluamida) son los más eficaces para prevenir las picaduras de coloradilla. Siempre que sea posible, vista a su hijo con camisa de manga larga y pantalones largos que le ajusten bien en la pantorrilla o se le puedan meter por dentro de los calcetines cuando juegue al aire libre, sobre todo si va de excursión o pasa tiempo en el campo. Pídale que se dé una ducha caliente cuando vuelva a casa y lávele la ropa con agua caliente. La ropa también se puede tratar con un insecticida específico para ayudar a prevenir las picaduras de coloradilla.

Las picaduras de coloradilla no son contagiosas, de modo que los niños no necesitan privarse de sus actividades habituales a menos que la picazón les moleste hasta el punto de impedirles participar en ellas.

Revisado por: Elana Pearl Ben-Joseph, MD
Fecha de revisión: octubre de 2014