Si no puedes salir deprisa, porque el fuego o el humo están bloqueando una vía de escape, tendrás que gritar para pedir ayuda. Puedes hacer esto desde una ventana abierta o llamar al 911 (si estás en Estados Unidos; o al 112, en España), si tienes un teléfono contigo.
Aunque estés muy asustado, no se te ocurra nunca esconderte debajo de la cama o en un armario. A los bomberos después les iba a costar mucho encontrarte. Debes saber que los bomberos y otras personas mayores estarán buscándote para sacarte sano y salvo. Cuanto antes te encuentren, antes estaréis todos fuera.
Mientras tanto, para impedir que el calor y el humo entren por la puerta, tapa las rendijas que hay alrededor de la puerta utilizando sábanas, mantas o ropa. Si hay una ventana en la habitación por la que no es posible escapar, ábrela y mantente frente a ella. Si puedes, coge un trozo de tela o de toalla, y póntelo sobre la boca para impedir que respires el humo. Esto funciona mejor si mojas antes la ropa.
Simulacros de incendio en casa
Es estupendo que hables sobre los planes de emergencia, pero aún es mucho mejor que puedas practicarlos, como los simulacros de incendios que haces en la escuela. Hacer un simulacro de incendio en casa permite a todo el mundo la oportunidad de ver cómo reaccionaría en una emergencia real. Puedes comprobar de qué madera todo el mundo puede salir de la casa rápidamente y de forma segura. Tu familia debería practicar estos simulacros dos veces al año. Éste sería un buen momento para que los padres se acuerden de cambiar las baterías en las alarmas de incendios.
Una buena norma a seguir durante un simulacro de incendio en una casa es comprobar si tu familia puede salir con seguridad de la casa utilizando las vías de escape y encontrarse fuera en un mismo lugar en 3 minutos. Para ensayar alguna mayor complicación, podéis probar variaciones, como imaginar que la puerta de la calle está bloqueada y no podéis salir por allí.
Si la ropa se prende fuego
Las prendas de una persona pueden prenderse durante un incendio o por accidente, por ejemplo, por pasar muy cerca de una vela. Si esto te ocurre, ¡no corras!. En vez de correr, detente, tírate al suelo, cúbrete la cara con las manos y revuélcate. Esto impedirá que el aire avive el fuego y apagará las llamas. Una manera fácil para recordar qué tienes que hacer es: ¡párate, tírate al suelo y rueda!
Evitar incendios
Cada año, en EEUU, niños de todas las edades provocan alrededor de 35.000 incendios que causan daños a personas y a propiedades. Tú puedes contribuir a evitar los incendios no jugando nunca con fósforos, encendedores y otros sistemas para producir fuego. Además, mantente siempre lejos de las chimeneas, velas y estufas. Siguiendo estos consejos, tu contribución será importante; para empezar, ¡ayudarás a evitar que se produzcan incendios!
Revisado por: Kate M. Cronan, MD
Fecha de revisión: mayo de 2008