
(Campylobacter Infections)
Las bacterias del género Campylobacter, que se suelen transmitir a través de aguas o alimentos contaminados, puede infectar el tubo digestivo y provocar diarrea, fiebre, y retortijones abdominales. Lavarse bien las manos y tener unos buenos hábitos de seguridad alimentaria ayudan a prevenir las infecciones por Campylobacter (o campylobacteriosis), que suelen remitir por si solas, aunque a veces se tratan con antibióticos.
Las bacterias del género Campylobacter infectan a más de dos millones de estadounidenses al año y son la principal causa de diarrea y de enfermedades trasmitidas por alimentos. Los bebés menores de 1 año, los adolecentes y los adultos jóvenes son los grupos más afectados por este tipo de infecciones.
Causas
Las bacterias del género Campylobacter se encuentran en los intestinos de muchos animales salvajes y domésticos. Están presente en sus heces, que pueden infectar a los seres humanos a través de alimentos contaminados (como la carne, sobre todo la de pollo), el agua procedente de fuentes contaminadas (como los riachuelos y los ríos próximos a áreas de pasto) y los productos lácteos que no hayan sido pasteurizados.
Estas bacterias también se pueden transmitir entre seres humanos cuando alguien entra en contacto con la materia fecal procedente de una persona infectada, sobre todo con los pañales sucios de un bebé. Los animales domésticos también pueden ser portadores de estas bacterias y trasmitírselas a sus amos.
Una vez dentro del sistema digestivo del ser humano, las bacterias del género Campylobacter infectan y atacan el revestimiento de ambos intestinos: el grueso y el delgado. Estas bacterias también pueden afectar a otras partes del cuerpo. En algunos caso, sobre todo en bebés de poco tiempo y en personas con enfermedades crónicas o sistemas inmunitarios debilitados, las bacterias pueden entrar en el torrente sanguíneo e infectar la sangre del paciente (lo que recibe el nombre de bacteriemia).
En contadas ocasiones la campylobacteriosis puede provocar un síndrome de Guillain-Barre, una enfermedad autoinmunitaria muy poco frecuente.
Síntomas
Los síntomas suelen aparecer de uno a siete días después de la ingesta de alimentos contaminados. Los principales síntomas de una infección por Campylobacter son fiebre, retortijones abdominales y diarrea (de leve a grave). La diarrea puede llevar a deshidratación, que se debe supervisar atentamente. Los signos de la deshidratación abarcan los siguientes: sed, irritabilidad, inquietud, apatía, somnolencia, ojos hundidos, boca y lengua secas, piel seca y disminución de la frecuencia de micción (en niños) o pañales secos durante varias horas (en bebés).
En los casos de infección por Campylobacter, la diarrea suele ser líquida al principio, pero luego es posible que contenga sangre y mucosidad. A veces el dolor abdominal parece ser un síntoma más grave o importante que la diarrea. En estos casos, esta infección se puede confundir con una apendicitis o un problema de páncreas.
Prevención
Puede prevenir las infecciones por Campylobacter utilizando agua que haya sido analizada y aprobada para consumo humano, sobre todo en países en vías de desarrollo, y bebiendo leche pasteurizada. Cuando vaya de acampada o de excursión, evite beber agua de riachuelos o de otros orígenes próximos a áreas con pasto.
Puede eliminar las bacterias de las carnes que ingiera su familia cocinándolas bien y comiéndolas mientras estén calientes. Siempre que prepare comida, lávese las manos a conciencia antes y después de tocar carne cruda, especialmente la de volatería. Limpie las tablas de cortar, la encimera y los utensilios que entren en contacto con carne cruda utilizando agua caliente y jabón.
Cuando cuide de un miembro de su familia que tenga diarrea, recuerde que debe lavarse las manos antes de tocar a otras personas y de manipular alimentos. Lave y desinfecte los retretes después de que los use una persona con diarrea. Asimismo, si su perro o su gato tienen diarrea, lávese las manos con frecuencia y consulte al veterinario sobre su tratamiento.