(Fit Family: Award-Winning Tips From Bart and Nadia)
Cuando tanto la madre como el padre han ganado oros olímpicos, la alimentación de la familia y los hábitos para estar en forma vienen de forma natural, ¿verdad?
Bueno, no exactamente, incluso aunque esos padres sean los gimnastas Bart Conner y Nadia Comaneci.
"La gente cree que, al ser atletas olímpicos, nos es más fácil. Pero no hay secretos mágicos -comenta Conner-. A nosotros también nos cuesta que nuestro hijo se alimente de una forma saludable."
Para conseguirlo, hace poco Nadia hizo desparecer de casa los cereales azucarados. Y se sabe que Bart va dejando plátanos por ahí para que su hijo Dylan, de cuatro años, se los encuentre.
"Al final, le entra hambre y se los come", dice Bart.
Estas tácticas alimenticias se remontan a la misma infancia de Bart. Después de las clases, su madre le preparaba vegetales crudas con salsa.
"Mis amigos me miraban de la forma más extraña -comenta-; se notaba que favorecían más otros gustos, como los chocolates y las barritas de caramelo, que siempre llevaban encima."
Enfrentarse a un nuevo contrincante
Conner y Comaneci son famosos por sus medallas olímpicas: Conner ganó dos oros olímpicos en las olimpiadas del año 1984 y es el único gimnasta estadounidense que gana oros olímpicos en todos los niveles competitivos. Comaneci fue la primera gimnasta olímpica que obtuvo un "10" y ganó tres medallas de oro en las olimpiadas de 1976.
En la actualidad, la pareja —que se casó en 1996 y vive en Oklahoma— se está enfrentado a un nuevo desafío: la obesidad. En su estado, en torno al 30% de los niños tiene sobrepeso u obesidad, convirtiéndose Oklahoma en uno de los estados menos saludables de EE.UU. para la población infantil.
Este año, este hecho ha llevado a Bart y Nadia a crear una feria gigantesca sobre salud para los niños de Oklahoma, donde pueden aprender cosas sobre la salud, el IMC (Índice de Masa Corporal) y, sobre todo, probar un montón de deportes. Además de la gimnasia, se incluyen el tiro con arco, el remo, una carrera divertida y un curso de baloncesto patrocinado por el equipo de baloncesto Oklahoma City Thunder.
Cuando no se dedican a esta labor de apoyo, Conner y Comaneci dirigen una revista sobre gimnasia, una compañía de material gimnástico y una escuela de gimnasia. A su hijo, Dylan, le encanta pasar tiempo en el despacho del gimnasio de sus padres y también se lo puede encontrar columpiándose en las barras y saltando en las camas elásticas.
"Para él es como un paraíso. Es súper-activo", comenta Comaneci.