
(Common Childhood Orthopedic Conditions)
A medida que su hijo vaya creciendo, tal vez usted se dé cuenta de que su crecimiento no ocurre exactamente como usted se había imaginado. Muchos niños pequeños tienen los pies planos, caminan con los dedos de los pies, o tienen pies varos (hacia dentro) o las piernas arqueadas o en X durante los primeros años de vida.
Algunos de estos trastornos se corrigen sin tratamiento a medida que el niño va creciendo. Otros que persisten o se agravan pueden estar asociados a otros trastornos. Muchos problemas ortopédicos, como los hoyuelos o la barbilla hendida, no son más que variaciones normales de la anatomía humana que no requieren tratamiento.
Pies planos
La mayoría de los bebés nacen con los pies planos, aumentando el arco de sus pies a medida que van creciendo. Pero en algunos niños que nacen con pies planos propiamente dichos, el arco del pie nunca se acaba de desarrollar por completo. Lo primero que perciben los padres a menudo es que su hijo tiene lo que ellos describen como "tobillos débiles". Los tobillos parecen torcerse hacia dentro debido a la morfología de los pies.
Los pies planos no suelen representar ningún problema ni suponer ninguna discapacidad para un niño. Los médicos no recomiendan llevar ningún tipo de calzado especial, como botas con refuerzos o con plantillas correctoras, plantillas o apoyos especiales para el arco, porque estos “tratamientos” no afectan al desarrollo del arco de los pies.
Los padres de niños con pies planos dicen a veces que sus hijos son más patosos que otros niños. Pero los médicos afirman que los pies planos no deberían ser un motivo de preocupación. Los pies planos no deberían interferir con la capacidad de un niño para practicar deporte. Típicamente, los médicos solo se plantean la posibilidad de tratar al niño cuando el trastorno resulta doloroso. El pediatra puede recetar plantillas correctoras o apoyos especiales para el arco para que el niño los lleve dentro de los zapatos.
Andar cargando el peso sobre los dedos de los pies
Esta forma de andar es frecuente entre los niños de entre uno y tres años de edad, cuando están aprendiendo a andar o hace poco que han aprendido, sobre todo durante el segundo año de vida. Generalmente esta tendencia desparece en torno a los dos años, aunque en algunos niños persiste más tiempo. Si un niño presenta esta forma de andar de forma intermitente, no debería ser motivo de preocupación. Pero los niños que andan de este modo casi de forma exclusiva y siguen haciéndolo después de cumplir dos años deberían ser evaluados por un pediatra. El andar sobre los dedos de los pies de forma persistente en niños de más edad o andar de este modo con una pierna pero no con la otra puede estar relacionado con otros trastornos, como la parálisis cerebral u otros problemas de origen neurológico.
El hecho de andar persistentemente apoyando el peso sobre las puntas de los pies en niños que no tienen otro problema de salud que pueda explicar esta forma de andar, requiere tratamiento solo ocasionalmente, como escayolar el pie junto con el tobillo durante aproximadamente 6 semanas para contribuir a fortalecer los músculos de la pantorrilla.