Lejos del hogar
Además, tenga en cuenta las oportunidades que pueda tener el niño para mantenerse activo en la casa. En la guardería o en el preescolar, ¿los niños tienen acceso a un lugar de juegos al aire libre o en interiores? Los juegos o el equipo no necesitan ser sofisticados. Los niños de edad preescolar practican saltar, mantener el equilibrio en un pie, arrojar o atrapar una pelota y pedalear triciclos.
Disfrutan de juegos simples como la mancha, usar bates o pelotas, bailar o dar volteretas. Y a los niños les sigue gustando jugar al "Huevo podrido", al "Puente de Aviñón" o a "Simón dice".
Los beneficios se ven ahora y en el futuro, según dice la Asociación Nacional de Deportes y Educación Física de los Estados Unidos (NASPE por su sigla en inglés). Cuando los niños aprenden las aptitudes básicas (saltar, arrojar, patear, o atrapar una pelota) durante los años de preescolar, se desarrolla la autoestima y aumentan las posibilidades de mantenerse activo a medida que crece. NASPE recomienda que los niños de edad preescolar realicen por lo menos, 60 minutos diarios de actividad física estructurada (dirigida por un adulto).
Tiempo libre
Un poco de libertad puede motivar a los niños de edad preescolar a ser activos. Si bien parte de la actividad física puede ser estructurada y guiada por un padre o una persona a cargo del cuidado del niño, es bueno a veces dejarlos tomar a ellos las decisiones. NASPE recomienda que los niños de edad preescolar realicen por lo menos, 60 minutos al día de actividad física estructurada (dirigida por un adulto).
Aliente a los niños a jugar libremente, lo cual significa dejar a los niños elegir la actividad que deseen y tomar las decisiones sobre lo que quieren hacer — todo dentro de un entorno seguro y supervisado, por supuesto. Esto puede incluir explorar el jardín de la casa, correr por el patio de la escuela o disfrazarse.
Cuando juegan a que son otra persona, los niños de edad preescolar suelen asumir el rol de un género específico, ya que a esta edad comienzan a identificarse con los miembros de su mismo sexo. Una niña, por ejemplo, puede hacer como si fuera su madre, "trabajando" en el jardín, mientras que un niño suele imitar a su padre haciendo como que "corta" el césped.