
(When Parents Fight)
Es muy probable que no haga mucho que hayas discutido una vez o veinte con tus padres —sobre la ropa, los deberes, los amigos, y el horario en que tienes que regresar a casa — prácticamente sobre cualquier cosa. Pero, ¿qué pasa cuando son tus padres los que discuten?
Es posible que, en cierto modo, te sientas un poco aliviado por no ser tú el único que discute con ellos. Pero la mayoría de las personas se preocupan cuando oyen discutir a sus padres.
Es normal que los padres no estén de acuerdo en todo y discutan de tanto en tanto. Es posible que no estén de acuerdo en cosas importantes como el trabajo, las finanzas o alguna decisión familiar relevante. Pueden incluso no estar de acuerdo en pequeñas cosas que carecen de toda importancia —como qué hay para cenar o a qué hora llega alguien a casa.
En ocasiones los padres mantienen la calma y son sensatos cuando no están de acuerdo, y dan al otro la oportunidad de hablar y le escuchan. Pero muchas veces, cuando los padres no están de acuerdo, discuten.
¿Qué significa que los padres discutan?
Cuando tus padres discuten, es posible que los pensamientos empiecen a darte vueltas en la cabeza. ¿Por qué se están gritando el uno al otro? ¿Significa eso que ya no se quieren? ¿Acaso van a divorciarse?
Es fácil sacar conclusiones precipitadas cuando oyes discutir a tus padres. Pero la mayor parte del tiempo las discusiones son una manera de liberarse de las tensiones cuando han tenido un mal día, no se encuentran bien o están bajo mucho estrés —más o menos como cuando tú discutes con ellos.
Como te sucede a ti, cuando tus padres se enfadan entre sí, se pueden gritar, chillar y decirse cosas desagradables que, en el fondo, no se querían decir. La mayoría de la gente pierde el control de vez en cuando. Así que, si tus padres discuten, no asumas siempre que significa lo peor.
Es normal que los padres discutan en ocasiones
Es normal que la gente tenga opiniones, sentimientos y enfoques de las cosas diferentes. Hablar sobre esas diferencias es el primer paso para encontrar una solución de mutuo acuerdo. Es importante que los miembros de una familia sean capaces de decirse cómo se sienten y qué creen, incluso cuando no están de acuerdo.
A veces los padres pueden tener opiniones tan dispares que esa diferencia de pareceres puede llevar a una discusión. La mayor parte del tiempo, esas discusiones se olvidan rápidamente, los padres se disculpan y hacen las paces, y la familia vuelve a su rutina habitual.