El prolapso de la válvula mitral puede conducir a infecciones
Los gérmenes (denominados bacterias) se desplazan día tras día a través de la sangre de tu cuerpo y, de tanto en tanto, se pueden adherir en tu válvula mitral y provocarte una infección en el corazón. Este tipo de infección recibe el nombre de endocarditis bacteriana.
Las buenas noticias son que es muy poco habitual que le ocurra esto a un niño y que no parece suponer ningún problema en aquellos niños cuyas válvulas mitrales no presentan reflujo importantes.
En el pasado, a los niños que presentaban prolapso de la válvula mitral y escapes importantes de sangre se les indicaba que tomaran una dosis de antibióticos (un medicamento que mata las bacterias) antes de ir al dentista o de someterse a una operación. Ahora sabemos que esto no es necesario. Lo que es muy importante es que te cuides bien la boca y los dientes todos los días.
Es posible que te preguntes qué relación puede tener el hecho de cuidarse los dientes con mantener sano el corazón. Si tienes problemas en las encías (enfermedad periodontal o gingivitis), estas se te inflamarán y se te irritarán. Las bacterias, que en condiciones normales viven en la boca de la gente, se pueden colar fácilmente a través de esas encías irritadas y entrar en el torrente sanguíneo.
Por lo tanto, asegúrate de:
- cepillarte los dientes por lo menos dos veces al día, por la mañana y por la noche, después de desayunar y de cenar
- aprender a utilizar hilo dental para eliminar las molestas bacterias de tus dientes y utilizarlo cada noche antes de acostarte
- ir al dentista cada seis meses
Esta es la mejor forma de prevenir las infecciones de corazón.
¿Puedes jugar?
Si tienes un prolapso de la válvula mitral y no presentas problemas, no tendrás que hacer nada especial para cuidarte. Es posible que debas ir al cardiólogo cada año o cada dos años. Durante esas visitas es posible que el médico te practique ecocardiogramas para explorar detenidamente tu corazón y tu válvula mitral. Tu médico te indicará si es o no adecuado que hagas deporte y que desarrolles tus actividades habituales.
Si presentas síntomas, como un desmayo, o notas que el corazón te va demasiado deprisa, pregúntale a tu médico sobre tu práctica deportiva. Es posible que necesites someterte a pruebas complementarias antes de recibir su visto bueno.
La mayoría de niños con un prolapso de la válvula mitral pueden hacer deporte sin problemas. En otras palabras, ¡podrás seguir siendo un gran jugador a pesar de tener un prolapso de la válvula mitral!
Revisado por: Paul C. Anisman, MD
Fecha de la revisión: septiembre de 2011