Abundan los problemas de salud
Aproximadamente la mitad de los bebés con síndrome de Down nacen con anomalías cardíacas, lo que significa que, cuando estaban en el vientre materno, sus corazones se desarrollaron de una forma diferente y, por lo tanto, no funcionan como deberían. Generalmente estos problemas se pueden corregir mediante "intervenciones quirúrgicas", otra forma de llamar a las "operaciones". Algunos bebés presentan problemas intestinales que también se pueden corregir de este modo.
Los niños con síndrome de Down son más propensos a contraer infecciones que afectan a los pulmones y a la respiración. Y, cuando las contraen, les suelen durar más tiempo. Pueden presentar problemas oculares y/o de oído y también alteraciones digestivas, como el estreñimiento. Algunos pueden desarrollar leucemia, que es un tipo de cáncer. Cada persona que padece el síndrome de Down es diferente y es posible que presente solo uno de los problemas que acabamos de mencionar, varios problemas o todos ellos.
Los niños con síndrome de Down tienden a crecer y a desarrollarse más despacio que otros niños. Suelen empezar a caminar o a hablar más tarde que otros bebés. Los tratamientos y ayudas especiales, como los que facilitan la fisioterapia y la logopedia, pueden dar a estos niños un empujón en lo relativo a sus habilidades para desplazarse y comunicarse.
¿Hay mucha gente afectada por el síndrome de Down?
En EE.UU. aproximadamente 1 de cada 800 bebés nace con síndrome de Down, independientemente de cuál sea la raza o la nacionalidad de sus padres. No se trata de una afección contagiosa, de modo que nadie te la puede "pegar". La gente nace con o sin síndrome de Down, ya que nadie lo puede contraer a lo largo de la vida.
Ahora ya sabes que el síndrome de Down obedece a un problema cromosómico. Es posible que también sepas que heredamos los cromosomas de nuestro padre y de nuestra madre. ¿Recuerdas que tenemos 23 pares de cromosomas? Pues bien, la mitad de esos cromosomas proceden de tu madre y la otra mitad de tu padre.
De todos modos, los médicos no (siempre) están seguros de por qué algunos bebés presentan este problema cromosómico. Esta anomalía no tiene nada que ver con algo que el padre o la madre haya hecho antes del nacimiento del bebé. Aunque cualquier persona puede tener un bebé con síndrome de Down, hay un dato incuestionable: cuanto mayor sea la madre, mayor será el riesgo de que tenga un hijo con síndrome de Down.