(Farm Safety)
Seguridad en la granja: no solo para granjeros
La seguridad en la granja puede parecer algo sobre lo que solo deben estar informados los adolescentes que viven en este tipo de instalaciones. Lo cierto es que todo el mundo se puede beneficiar de aprender cosas sobre la seguridad en las granjas, incluso las personas que solo las visitan esporádicamente. Trabajar en una granja es una forma habitual de empleo, ya que las granjas proporcionan trabajos veraniegos a multitud de adolescentes a lo largo y ancho de EE.UU.
La maquinaria agrícola, los animales de granja, los productos químicos y las áreas de almacenamiento son elementos con los que muchos adolecentes no se encuentran en la vida cotidiana y que pueden exponer a graves riesgos a aquellas personas que no se saben proteger.
Hay casi dos millones de niños que trabajan y viven en granjas en EE.UU.; nada menos que 22.000 de estos niños sufran graves lesiones y aproximadamente 100 niños o adolescentes mueren cada año por accidentes que ocurren en este tipo de instalaciones. De hecho, los empleos que se llevan a cabo en estas instalaciones son los que se asocian al mayor índice de muertes y lesiones entre todos los tipos de empleo que desempeñan los adolescentes, lo que no resulta nada sorprendente, ya que la agricultura se considera el ámbito laboral más peligroso en EE.UU. A pesar de que la mayoría de los accidentes afectan a personas que viven en granjas, hay una cantidad considerable de lesiones y de muertes que afectan a niños o adolescentes que trabajan transitorianmente en una granja o que la visitan.
Pero no todo es tan negativo: si se tiene una educación adecuada y se adoptan las medidas de precaución necesarias, es posible prevenir las lesiones y las muertes que pueden ocurrir en una granja y que los adolecentes puedan disfrutar de todas las experiencias positivas que les ofrece el mundo rural.
Seguridad relacionada con el equipo técnico y la maquinaria
Hay una cantidad considerable de tareas atractivas a realizar en una granja para todas las edades y, sobre todo, para los adolescentes. El uso de maquinaria agrícola y de equipos técnicos pesados son algunas de las principales necesidades a realizar en una granja. Puede ser fascinante, siempre y cuando estés bien preparado para realizar el trabajo y seas lo bastante fuerte como para hacer funcionar el equipo técnico.
Algunos de los riesgos a que se exponen los adolescentes que trabajan en granjas son evidentes. En primer lugar, se trata de máquinas que se han fabricado para que las utilicen los adultos, por lo que se asocian a mayores riesgos durante la primera etapa de la adolescencia, cuando todavía se está madurando. Si te piden que utilices maquinaria agrícola, utiliza el sentido común. Algunos de los aspectos a tener en cuenta son la posibilidad de que la máquina vuelque, así como los accidentes de tráfico en carretera. Y si no te sientes seguro para controlar el equipo mientras lo utilizas, detente y pide ayuda. Probablemente te respetarán mucho más si eres capaz de pedirla, ya que a nadie le gusta presenciar un accidente.
Los adolecentes mayores también se exponen a riesgos cuando utilizan el equipo técnico: a los mismos a que se exponen los adultos, como las lesiones óseas y musculares. El mejor consejo para evitar problemas es el mismo para un adolescente mayor que para un adulto: no utilizar nunca una máquina bajo influencia del alcohol y/o de drogas. Asimismo, algunos medicamentos, como los que se administran para el resfriado, también pueden interferir en la capacidad de una persona para reaccionar ante posibles peligros.
Hasta equipos aparentemente tan inofensivos como los vehículos todo terreno se asocian a riesgos importantes. Es tentador pensar en este tipo de vehículos como juguetes, ya que puede ser muy divertido conducirlos, pero conducir un vehículo de este tipo, un tractor u otro tipo de maquinaria agrícola en una granja implica asumir importantes responsabilidades.
Concéntrate en el control; en una granja, deberás estar pendiente de muchas cosas: las desigualdades del terreno, otros maquinaria e incluso animales sueltos. Por este motivo, los expertos afirman que los adolecentes que todavía no hayan cumplido los 16 años no deben conducir vehículos agrícolas (como tractores y vehículos todo terreno) y que aquellos que ya los hayan cumplido deberían disponer de un permiso de conducción adecuado para este tipo de vehículos.
Cuando conduzcas un vehículo todo terreno, lleva siempre puesto un casco apropiado (de los que llevan los conductores de motocicletas) para protegerte de posibles traumatismos craneoencefálicos. Y no permitas que se monten contigo ni que lo lleven tus hermanos menores o amigos más jóvenes que tú o que carezcan de permiso de conducción.