Leerse las etiquetas alimentarias
Los fabricantes de productos alimenticios vendidos en EE.UU. deben especificar en un lenguaje claramente comprensible si sus productos contienen algunos de los ocho tipos de alérgenos alimentarios más frecuentes, entre los que figura el marisco. De todos modos, cuando detectes afirmaciones sobre el marisco en las etiquetas alimentarias, ten en cuenta que sólo se refieren al marisco perteneciente al grupo de los crustáceos. Si eres alérgico a los moluscos, deberás fijarte en el listado de ingredientes para saber si los contiene.
Aparte de averiguar si el alimento contiene marisco como ingrediente, también deberás estar pendiente de la contaminación cruzada. Este tipo de contaminación ocurre cuando un alimento que puedes ingerir sin problemas entra en contacto con el marisco, como cuando un fabricante utiliza la misma maquinaria para procesar muchos tipos diferentes de alientos o cuando en la cocina de un restaurante se utiliza la misma tabla de cortar o la misma cacerola para preparar marisco y otros alimentos.
Las compañías alimentarias no están obligadas a informar sobre el riesgo de contaminación cruzada en sus etiquetas, aunque muchas de ellas utilizan frases como "preparado en unas instalaciones que también procesan marisco" en sus envases. Evita este último tipo de alimentos, ya que pueden contener proteínas del marisco.
Puesto que no existe normativa regulatoria sobre la contaminación cruzada en las etiquetas alimentarias, consumir un producto que carece de este tipo de información implica asumir un riesgo. Por lo tanto, deberás ponerte en contacto con la compañía para saber si el producto podría contener marisco. Puedes encontrar esta información en el sitio de Internet de la compañía o bien puedes ponerte en contacto con un representante de la compañía por correo electrónico.
Si vas a comer en un restaurante, comedor, cafetería, la casa de un amigo o cualquier otro lugar donde no puedas controlar cómo se preparan los alimentos, haz que el personal que te atienda o que tus anfitriones sepan que eres alérgico al marisco.
Cómo abordar las reacciones graves
Si tu médico te ha diagnosticado una alergia al marisco de riesgo del vida (o cualquier otro tipo de alergia alimentaria de riesgo vital), querrá que lleves encima un auto-inyectable de adrenalina a utilizar en caso de emergencia. Los auto-inyectables de adrenalina son unos medicamentos que se venden en envases fáciles de llevar de aproximadamente el tamaño y la forma de un rotulador grande. Son fáciles de utilizar. Si necesitas llevar uno encima, tu médico o el personal de enfermería te indicará cómo se utiliza.
Ten el inyectable de adrenalina siempre a mano; no lo guardes en tu casillero, sino en tu cartera, bolsa o mochila para poder acceder a él en cualquier ocasión. Asegúrate de que el personal de tu centro de estudios dispone de inyectables de adrenalina en lugares de fácil acceso. En un episodio de anafilaxia, los segundos cuentan mucho. Si tu médico te recomienda tomar otros medicamentos después de una reacción alérgica, llévalos también siempre encima.
Si ingieres por error algún alimento que contiene marisco y empiezas a presentar síntomas alérgicos graves, como inflamación en el interior de la boca o de la garganta y/o dificultades para respirar, ponte el auto-inyectable de inmediato.
Después de utilizar la adrenalina, llama al teléfono de emergencias en busca de ayuda (911 en EE.UU, 999 en el Reino Unido y 112 en el resto de la U.E.). Incluso después de haber utilizado la adrenalina, la gente que presenta una reacción anafiláctica puede tener una segunda ráfaga u oleada de síntomas graves. Por lo tanto, deberás estar bajo supervisión médica en un hospital durante varias horas por si fuera necesario aplicarte algún tratamiento complementario.
Vivir con una alergia puede parecer muy duro a veces. Pero cuanta más y más gente recibe este tipo de diagnóstico, aumenta la conciencia en los centros de estudio, los restaurantes, las empresas y la sociedad en general sobre los riesgos a que se exponen las personas afectadas por una alergia alimentaria.
Revisado por: Larissa Hirsch, MD
Fecha de revisión: septiembre de 2012