¿Cuáles son los signos y síntomas?
El período de incubación de la conjuntivitis (el tiempo que transcurre entre el momento en que una persona se infecta y el momento en que aparecen los síntomas) depende de la causa de la enfermedad, pero suele variar entre un par de días y un par de semanas.
La conjuntivitis puede afectar a uno o a ambos ojos. El síntoma más común es el malestar en el ojo, que tal vez te pique o te dé la sensación de que está lleno de arena. Con frecuencia, habrá secreción de los ojos y dolor, inflamación de la conjuntiva y los ojos se pondrán muy rosados o rojos.

Puede ser difícil determinar si la infección se debe a un virus o a una bacteria. En general, la secreción asociada con la conjuntivitis viral es aguada, mientras que será más espesa y parecida al pus cuando se debe a una bacteria. Cuando te despiertas por la mañana, es posible que tengas pegados los párpados entre sí (pero no te alarmes: al limpiarte los ojos con una toalla tibia las costras secas se aflojarán).
Cuando se produce conjuntivitis alérgica, es común que haya comezón y lagrimeo.
¿Durante cuánto tiempo es contagiosa la conjuntivitis?
La conjuntivitis causada por bacterias es contagiosa en cuanto aparecen los síntomas y sigue siéndolo mientras haya secreción de los ojos o hasta tanto hayan transcurrido 24 horas después del inicio de los antibióticos. La conjuntivitis causada por un virus suele ser contagiosa antes de que aparezcan los síntomas y puede seguir siéndolo mientras estos duran.
La conjuntivitis alérgica y la irritativa no son contagiosas.
¿Puedo prevenirla?
Puesto que la conjuntivitis infecciosa es muy contagiosa, lávate las manos después de interactuar con una persona que tiene la infección. (De cualquier modo, es recomendable que te laves las manos regularmente). No compartas objetos que pueden estar infectados, como toallitas para asearte, toallas, gasas o bolitas de algodón. Esto puede ser difícil entre los miembros de una familia, de modo que haz lo mejor que puedas.
Si tienes conjuntivitis, es importante que te laves las manos con frecuencia, especialmente después de tocarte los ojos. Esta infección se puede transmitir fácilmente de un ojo al otro a través de las manos o los pañuelos de papel contaminados.
También es recomendable no compartir cosméticos, especialmente el maquillaje para los ojos. Las bacterias que causan conjuntivitis pueden vivir en los productos de belleza; por lo tanto, no te apliques los productos de los probadores de los mostradores de maquillajes directamente en los ojos. Y si ya tuviste conjuntivitis, desecha todo el maquillaje para los ojos y derrocha en productos nuevos (pero no empieces a usarlos hasta que la infección haya desaparecido por completo).
Si usas lentes de contacto y te han diagnosticado conjuntivitis, el médico o el oftalmólogo pueden recomendarte que no uses mientras tienes la infección. Después de que la infección haya desaparecido, limpia cuidadosamente las lentes. Desinfecta las lentes y el estuche al menos dos veces antes de colocártelas nuevamente. Si usas lentes de contacto descartables, desecha el par actual y pon en uso uno nuevo.
Si sabes que eres propenso a tener conjuntivitis alérgica, reduce los factores desencadenantes de alergia en la casa manteniendo cerradas las ventanas y las puertas los días en que hay mucha cantidad de polen, y no dejando que se acumule el polvo. La conjuntivitis irritativa solo puede prevenirse evitando las causas de la irritación.