Si escuchas algo sobre los suplementos deportivos de tus compañeros en los vestidores o del vendedor en la tienda de vitaminas local, hay una posibilidad de que no estés enterado de toda la información de cómo funcionan los suplementos, si realmente son efectivos y los riesgos que uno corre al tomarlos.
Androstenediona y DHEA
La androstenediona (también se conoce como andro) y la deshidroepiandrosterona (también se conoce como DHEA) son prohormonas o "esteroides naturales" que se pueden degradar en testosterona. Cuando los investigadores estudiaron estas prohormonas en los deportistas adultos, el DHEA y el andro no aumentaron el tamaño de los músculos y no mejoraron ni la fuerza ni el rendimiento.
No se conocen bien los efectos secundarios de estos suplementos de esteroides "naturales" como DHEA y andro. Pero los expertos creen que cuando se toman en dosis elevadas, pueden causar efectos similares a los de los esteroides anabólicos más fuertes.
Lo que sí saben es que andro y DHEA pueden causar desequilibrios hormonales en las personas que los toman. Ambos pueden tener los mismos efectos que tomar esteroides anabólicos y pueden resultar en efectos secundarios peligrosos como cáncer testicular, infertilidad, derrames cerebrales y un mayor riesgo de enfermedades cardíacas. Así como con los esteroides anabólicos, los adolescentes que usan andro mientras aún crecen tal vez prevengan que uno alcance la estatura adulta completa. Los suplementos de esteroides naturales también pueden causar desarrollo de los senos y el encogimiento de los testículos en varones.
Creatina
El cuerpo produce creatina en el hígado, en los riñones y en el páncreas. También existe naturalmente en alimentos como en la carne y el pescado. Los suplementos de creatina están disponibles de venta libre y los adolescentes conforman una gran parte de los usuarios del suplemento.
Las personas que toman creatina generalmente la toman para mejorar la fuerza, pero los efectos de creatina a corto y largo plazo no se han estudiado todavía en los adolescentes y en los niños. Por medio de las investigaciones en adultos, se determinó que la creatina es más efectiva en atletas que practican el ejercicio de alta intensidad alternado con intervalos de recuperación cortos, como carreras de velocidad y levantamiento de pesas. Sin embargo, los investigadores no encontraron efectos en el rendimiento atlético en casi un tercio de los atletas que se estudiaron. No se encontró que la creatina aumentara la resistencia ni que mejorara el rendimiento aeróbico.
Los efectos secundarios más comunes de los suplementos de creatina incluyen aumento de peso, diarrea, dolor abdominal y calambres musculares. Personas que padecen de problemas renales no deben usar la creatina ya que puede afectar la función renal. American College of Sports Medicine recomienda que las personas menores de 18 años de edad no tomen creatina. Si piensa tomar creatina, hable con el médico sobre los riesgos y los beneficios, así como de la dosificación apropiada.
Quemadores de grasas
Los quemadores de grasas (algunas veces se conocen como termogénicos) con frecuencia se hacen con una hierba que se llama efedra, también se conoce como efedrina o ma huang, que actúa como un estimulante y acelera el metabolismo. Algunos atletas usan quemadores de grasas para bajar de peso o para aumentar las energías, pero productos con base en la efedra pueden ser uno de los suplementos más peligrosos. La evidencia ha demostrado que puede causar problemas cardíacos, derrames cerebrales y ocasionalmente hasta la muerte.
Ya que atletas y otras personas han fallecido al usar este suplemento, la efedra se ha prohibido en el mercado. Desde su prohibición, los productos libres de efedra han surgido, pero a menudo contienen ingredientes como naranjo amargo o bala (escobilla), con propiedades semejantes a las de efedra. Siendo similares a la efedra, estos suplementos pueden causar presión arterial alta, ataques cardíacos, derrames cerebrales y convulsiones.
Muchos de estos productos también contienen cafeína, junto con otras fuentes de cafeína (como yerba mate y guaraná). Esta combinación puede resultar en inquietud, ansiedad, el corazón acelerado y latidos cardíacos irregulares; además incrementa la posibilidad de padecer de un efecto secundario que pone en riesgo la vida.