¿Cómo puedo estar seguro de que no estoy excedido de peso ni tengo bajo peso?
Si crees que has aumentado mucho de peso o que estás demasiado delgado, un médico puede ayudarte a decidir si es normal para ti o si realmente tienes un problema de peso. Tu médico ha medido tu peso y tu altura, y ha marcado tu IMC a lo largo del tiempo. El médico podrá decirte si estás creciendo normalmente.
Si tu médico está preocupado por tu altura, tu peso o el IMC, tal vez te haga preguntas acerca de tu salud, tu actividad física y tus hábitos alimenticios. Tu médico también puede hacerte preguntas sobre los antecedentes de tu familia para saber si has heredado rasgos que podrían hacerte más alto, más bajo o hacer que te desarrolles más tarde que otras personas de tu edad. El médico puede reunir toda esta información para decidir si podrías tener un problema de peso o de crecimiento.
Si tu médico cree que estás excedido de peso, tal vez te derive a un dietólogo o un médico especializado en el control del peso. Éstos expertos pueden ofrecerte recomendaciones de alimentación y ejercicio físico según tus necesidades individuales. Un plan que un médico o un dietólogo haya diseñado especialmente para tí funcionará mucho mejor que las dietas de moda.
¿Qué debes hacer si estás preocupado porque estás demasiado delgado? La mayoría de los adolescentes que pesan menos que otras personas de su edad están bien. Es posible que estés atravesando la pubertad a un ritmo diferente al de tus compañeros y tu cuerpo puede estar creciendo o cambiando a otro ritmo. La mayoría de los adolescentes con bajo peso en algún momento recuperarán su peso y es poco frecuente que sea necesario aumentar de peso.
En unos pocos casos, los adolescentes pueden encontrarse por debajo del peso debido a un problema de salud que requiere tratamiento. Consulta al médico si detectas alguna de estos síntomas:
- Te sientes cansado o te enfermas mucho.
- Tienes tos, dolor de estómago, diarrea u otros problemas desde hace más de una o dos semanas.
Algunas personas tienen bajo peso debido a trastornos de la alimentación, como la anorexia o la bulimia, y necesitan obtener ayuda para superarlos.
Tener en cuenta los genes
Los rasgos hereditarios desempeñan un papel en la forma del cuerpo y el peso de una persona. Las personas de distintas razas, grupos étnicos y nacionalidades suelen tener una distribución de grasa diferente (esto quiere decir que acumulan grasa en distintas partes del cuerpo) o una composición corporal diferente (la cantidad de huesos y músculos en comparación con la grasa).
Pero los genes no determinan tu destino. Sin importar los genes que hayas heredado, puedes tener un cuerpo sano y mantener tu peso en un nivel adecuado para ti si comes bien y te mantienes activo.
Los integrantes de tu familia comparten mucho más que los genes. Los hábitos alimenticios poco saludables también se pueden heredar. Los hábitos de alimentación y de ejercicio físico de las personas en la misma casa pueden tener un efecto aún mayor que los genes en el riesgo que una persona tiene de tener sobrepeso.
Si tu familia come muchos refrigerios o alimentos con alto contenido de grasa o no realiza bastante ejercicio físico, es posible que tiendas a hacer lo mismo. La buena noticia es que puedes cambiar estos hábitos para bien. Incluso los cambios sencillos, como caminar más o usar las escaleras, pueden beneficiar la salud de una persona.
Tal vez sea difícil abordar los cambios físicos que atraviesa tu cuerpo durante la pubertad. Pero particularmente en este momento, lo importante no es un número determinado en una balanza. Lo importante es mantener tu cuerpo sano, por dentro y por fuera.
Revisado por: Mary L. Gavin, MD
Fecha de revisión: mayo de 2012