(Insect Sting Allergy)
Sobre la alergia a picaduras de insecto
A un niño alérgico, las picaduras de insecto le pueden ocasionar reacciones graves e, incluso, en algunos casos, reacciones de carácter letal. Entre los insectos que pueden desencadenar reacciones alérgicas, se incluyen las abejas melíferas, las avispas germánicas (o chaquetas amarillas), los avispones y las hormigas rojas. Cuando pican a una persona, estos insectos le inyectan veneno a través de la piel.
La reacción alérgica no suele ocurrir cuando el niño recibe la primera picadura de insecto, sino cuando el niño recibe la segunda picadura o incluso despues.
Si a su hijo le han diagnosticado alergia a las picaduras de insecto, lleven siempre encima un inyectable de adrenalina (o epinefrina) por si presentara una reacción grave. Se trata de un medicamento que le recetará el pediatra. Comparta su plan de acción en caso de emergencia con cualquier persona que cuide de su hijo, como sus parientes y el personal de su centro de estudios. Considere también la posibilidad de que su hijo lleve una pulsera o brazalete de alerta médica.
Hable con el pediatra de su hijo sobre la conveniencia de consultar a un especialista en alergias (o alergólogo) sobre la posibilidad de administrarle inyecciones contra la alergia. Estas inyecciones pueden ayudar al cuerpo a reaccionar con menos intensidad al veneno de insecto, reduciéndose así las probabilidades de que la reacción alérgica sea grave.
Si cree que su hijo podría haber presentado una reacción alérgica a una picadura de insecto, coménteselo al pediatra. Este podrá evaluar si su hijo es o no alérgico a las picaduras de insecto y ayudarle a entender la diferencia entre una reacción típica y normal a las picaduras de insecto y una reacción alérgica. El pediatra también podrá determinar si el lugar de la picadura está infectado, lo que requería un tratamiento diferente al de las reacciones alérgicas.
¿Qué ocurre en la alergia a las picaduras de insecto?
Cuando una persona es alérgica a las picaduras de insecto, el sistema inmunitario de su organismo, que normalmente lucha contra las infecciones, reacciona de una forma desproporcionada a las proteínas que contiene el veneno de insecto. Y, cuando sufre una picadura de insecto, su cuerpo interpreta que esas proteínas son invasores nocivos.
El sistema inmunitario reacciona intentando por todos los medios hacer frente al invasor. Esto provoca una reacción alérgica, en la cual el organismo libera una serie de sustancias químicas, como la histamina. La liberación de estas sustancias puede hacer que los afectados presenten algunos de los siguientes síntomas:
- resuello o respiración sibilante ("pitos" al respirar)
- dificultad para respirar
- tos
- ronquera
- opresión de garganta
- dolor de estómago
- vómitos
- diarrea
- ojos lloros, picor y/o hinchazón ocular
- urticaria
- granos o ronchas rojas
- inflamación
- disminución de la tensión arterial, que puede provocar mareos y/o pérdida de la conciencia