Diagnóstico
La neumonía atípica generalmente se diagnostica a través de un examen físico. El médico examinará la respiración de su hijo y estará atento a escuchar el crujido distintivo que con frecuencia indica la neumonía atípica.
Si se sospecha neumonía, también se podrá realizar una radiografía de tórax, o un cultivo bacteriano de mucosidad de la garganta o la nariz para confirmar el diagnóstico.
Tratamiento
Los antibióticos constituyen un tratamiento eficaz para la neumonía atípica. En general, se recomienda un tratamiento de 7 a 10 días de antibióticos orales. Si su médico le receta antibióticos, asegúrese de que su hijo los tome a horario durante el período indicado para recuperarse más rápido.
Mientras tome los antibióticos, su hijo tendrá un riesgo mínimo de contagiar la enfermedad a los demás familiares, pero aliente a todos en su hogar a lavarse las manos con frecuencia y correctamente (durante al menos 20 segundos, frotándose las manos con jabón y agua tibia).
No permita que su hijo comparta vasos, cubiertos, toallas o cepillos de dientes, y recuérdele a él/ella (y a todos los demás) que debe lavarse las manos luego de tocar cualquier pañuelo usado. Además asegúrese de que las inmunizaciones de sus hijos se encuentren actualizadas para ayudar a protegerlos de futuras infecciones.
Cuidados médicos en el hogar
Mientras se recupera de la neumonía atípica, su hijo debe beber líquidos durante todo el día para limpiar el cuerpo de toxinas (especialmente si tiene fiebre). Pregunte al médico antes de utilizar un medicamento para tratar la tos, ya que los supresores de la tos hacen que los pulmones dejen de eliminar la mucosidad, lo cual no siempre puede ser eficaz en las infecciones de pulmón como la neumonía atípica.
Si su hijo tiene dolor de pecho, pruebe colocar una almohadilla térmica o compresa caliente en el área del pecho. Tome la temperatura de su hijo al menos una vez a la mañana y a la noche, y llame al médico si supera los 102° F (38.9° C) en un lactante o niño mayor, o si supera los 100.4° F (38° C) en un lactante menor de 6 meses.
Con el tratamiento, la mayoría de los tipos de neumonía bacteriana desaparecen dentro de 1 a 2 semanas. Sin embargo, la neumonía atípica puede demorar entre 4 y 6 semanas en desaparecer por completo.
Revisado por: Nicole A. Green, MD
Fecha de la revisión: mayo de 2013