
(X-Ray Exam: Finger)
Qué es
La radiografía de los dedos es un estudio seguro e indoloro en el que se utiliza una pequeña cantidad de radiación para obtener una imagen de uno o más dedos de la mano. Durante el estudio, un equipo de rayos X envía un haz de radiación a través de uno o varios dedos, y la imagen se registra en una computadora o una película especial. Esta imagen muestra los tejidos blandos y los huesos.
Las imágenes de rayos X son en blanco y negro. Las estructuras densas del organismo, que bloquean el paso del haz de rayos X a través del organismo, como los huesos, se ven de color blanco. Los tejidos más blandos, como la piel y los músculos, permiten que el haz de rayos X los atraviese y se ven de un color más oscuro.
El encargado de realizar la radiografía es el radiólogo del departamento de radiología de un hospital o un consultorio de atención médica. En general, se toman dos imágenes diferentes de los dedos: una desde la parte posterior de la mano, con la palma hacia abajo (vista posteroanterior) y una desde el costado (vista lateral).
Por qué se realiza
Las radiografías de los dedos pueden ayudar a detectar la causa de síntomas como dolor, sensibilidad, hinchazón o deformidad. Permiten detectar huesos rotos o articulaciones dislocadas. Una vez que se ha acomodado un hueso roto, la radiografía puede ayudar a determinar si los huesos están correctamente alineados y si se han curado correctamente.
Si es necesario realizar una cirugía de un dedo, es posible tomar una radiografía para planificar el procedimiento y evaluar los resultados de la operación. Además, las radiografías pueden ayudar a detectar quistes, tumores u otras enfermedades de los huesos, como las infecciones avanzadas.
Preparación
No es necesario realizar ninguna preparación especial para las radiografías de los dedos. Su hijo tendrá que quitarse la ropa, las alhajas o los objetos metálicos que puedan interferir con la imagen.
Si cree que su hija está embarazada, es importante que se lo comunique al técnico radiólogo o al médico. En general, se evita la realización de radiografías durante el embarazo porque hay una baja probabilidad de que la radiación dañe al bebé en desarrollo. Pero si la radiografía es indispensable, es posible tomar precauciones para proteger al feto.