
(Exercise-Induced Asthma)
Hasta el 80% de los niños con asma presentan síntomas asmáticos cuando hacen ejercicio físico. Tiene sentido que el humo del tabaco y el polen puedan desencadenar síntomas asmáticos, pero ¿por qué el ejercicio?
El aire frío y seco que se inhala cuando se hace ejercicio se cree que es la causa principal de estos síntomas. Cuando los niños hacen ejercicio o juegan enérgicamente, tienden a respirar deprisa, superficialmente y a través de la boca. De modo que el aire que llega a sus pulmones carece de los efectos de calor y humedad propios de cuando se respira más lentamente y a través de la nariz.
El aire frío y seco hace que las vías respiratorias se estrechen, lo que obstruye parcialmente el paso del aire y dificulta la respiración. Este estrechamiento, denominado broncoconstricción, ocurre en el 20% de la gente que no padece asma, motivo por el cual este trastorno a veces se conoce como "broncoconstricción inducida por el ejercicio" (BIE), más que como "asma inducida por el ejercicio" (AIE).
Síntomas

Los síntomas del asma inducida por el ejercicio incluyen resuello, respiración sibilante (hacer "pitos" a respirar), opresión o dolor en el pecho, tos y, en algunos casos, falta de aliento prolongada. Algunos síntomas son más fáciles de detectar que otros, lo que implica que algunos casos de asma inducida por el ejercicio no se lleguen a diagnosticar.
Una persona puede tener asma inducida por el ejercicio si:
- le falta el aliento y se cansa con facilidad durante o después de hacer ejercicio
- tose tras entrar a un recinto cerrado después de estar activo en el exterior
- no puede correr durante más de unos pocos minutos seguidos sin tener que pararse
Los niños con asma inducida por el ejercicio a menudo empiezan a presentar síntomas al cabo de 5 a 10 minutos de estar haciendo ejercicio. Los síntomas suelen alcanzar su máxima intensidad entre 5 y 10 minutos después de interrumpir la actividad y pueden tardar una hora o más en desaparecer. A pesar de que los síntomas suelen aparecer cuando los niños están activos, a veces pueden aparecer solo después de concluir la actividad.
Por descontado, hay una gran diferencia entre una persona que padece asma inducida por el ejercicio y otra que no están en forma y, sencillamente, le falta el aliento cuando hace ejercicio. Una persona a quien le falta el aliento al hacer ejercicio porque no está en forma, volverá a respirar con normalidad al cabo de pocos minutos, mientras que a una persona con AIE le costará mucho más recuperar el aliento. Y las temperaturas extremas, especialmente las frías, todavía pueden empeorar más las cosas.