
(Irritable Bowel Syndrome)
El síndrome del intestino irritable (IBS, por sus siglas en inglés) es un trastorno intestinal frecuente que puede causar colicos, gases, distensión abdominal, diarrea y estreñimiento. A veces se lo conoce como "estómago irritable" o "colon espástico". Ciertos alimentos pueden desencadenar los síntomas del IBS, al igual que el estrés emocional, las infecciones y traumas físicos.

Aunque el IBS puede ser incómodo y embarazoso para los niños, no causa problemas de salud graves. Los médicos pueden ayudar a los niños a controlar los síntomas del IBS con medicamentos y cambios en la alimentación y el estilo de vida, de modo que los pequeños afectados por este síndrome puedan llevar una vida activa y sana.
¿Cuáles son las causas del IBS?
Se desconoce la causa específica del IBS, aunque suele ser hereditario. Las investigaciones han demostrado que los niños con IBS son más sensibles al dolor, el malestar y la saciedad en comparación con aquellos que no tienen en síndrome. Algunos alimentos, como la leche, el chocolate, la cafeína, las comidas con alto contenido de grasa, las comidas rápidas y las muy condimentadas también suelen desencadenar el IBS. En algunos casos, jamás se encuentran los desencadenantes.
En los niños sanos, el estrés también puede jugar un papel en el IBS. Algunos niños con IBS también suelen ser particularmente sensibles al estrés y los desequilibrios emocionales. Puesto que los nervios del colon están relacionados con el cerebro, el estrés y los conflictos (por ejemplo, los problemas familiares, las mudanzas, los exámenes, las vacaciones y los traumas) pueden afectar el funcionamiento del colon al acelerar su ritmo y, a la vez, enlentecer el del estómago.
¿Cuáles son los síntomas del IBS?
Con frecuencia, los niños con IBS tienen como mínimo dos de los siguientes síntomas durante por lo menos tres meses en el transcurso del año anterior:
- dolor o malestar que se alivia después de la defecación
- dolor o malestar acompañado por cambios en la frecuencia con la que el niño tiene que ir al baño
- dolor o malestar acompañado por cambios en el aspecto normal de las heces del niño (popó). Algunos niños están estreñidos y sus heces se endurecen (y su tránsito es difícil); otros niños tienen diarrea.