(Healthy Eating: Mikayla's Story)
Cómo comenzó todo
Primero probé no ingerir lácteos y comer más alimentos integrales en un intento por deshacerme de mi acné. Ya lo había probado todo: desde lociones y tónicos hasta limpiadores para la piel; pero nada parecía funcionar y yo seguía con acné. Este fue mi primer paso hacia una alimentación saludable.
Estaba acostumbrada a la comida rápida y comía buenas cantidades de nuggets de pollo, refrescos con azúcar, alimentos congelados y muchísimos dulces. Para llegar a mi dieta actual, fueron necesarios muchos pequeños pasos. En el último año, aprendí sobre mi dieta y la fui modificando. Hoy, me encuentro en un punto en el que soy principalmente vegetariana. Obviamente, no cambié mi dieta de un día para el otro; esto ocurrió lentamente pero sin pausa.
Lo que descubrí
Aprendí mucho sobre la industria láctea y de la carne, y me apenó saber de qué manera se trata a muchos de los animales que se crían para la alimentación. Si bien no se ha demostrado que los alimentos como la leche proveniente de vacas tratadas con hormonas provoquen daños, no estaba segura de querer ingerirlos.
Aprendí que, hace mucho tiempo, la gente comía únicamente alimentos integrales sin ingredientes agregados ni nutrientes eliminados. Ahora, tenemos tiendas con infinidad de pasillos en los que se ofrecen imitaciones de "alimentos" pre-envasados. Analicé las etiquetas de esos alimentos procesados y quedé perpleja por la cantidad de ingredientes desconocidos que tenían los alimentos que estaba consumiendo. ¿Qué diablos estaba comiendo y qué le estaba haciendo a mi cuerpo?
Irónicamente, estos ingredientes no se encuentran en la naturaleza. Se los puede encontrar en los laboratorios químicos. Los alimentos procesados provienen de fábricas y, en general, se les colocan aditivos artificiales. Se los modifica a partir de su forma natural y se les agrega sal, grasa, azúcar y/o ingredientes artificiales. Lo peor de todo es que, con frecuencia, se elimina aquello que hace que los alimentos sean sanos, como las fibras, las vitaminas y los minerales.
Alimentos más sanos, cuerpo más sano
Me preguntaba si lo que estaba comiendo podía ser la causa de mi acné. Lo más interesante fue que, al modificar mi alimentación y reducir lo alimentos procesados, mi piel fue mejorando día a día. También limité la carne y los lácteos a una o dos veces al mes. Al principio, no resultó sencillo, pero lo sorprendente es que no me costó tanto como lo había imaginado.
Cuando comencé a comer más granos enteros, frutas, hortalizas, legumbres y frutos secos, mi paladar y mis antojos comenzaron a ajustarse. Comencé a tener deseos de comer brócoli hervido, granos enteros y manzanas. Mi objetivo nunca había sido perder peso, pero mi cuerpo se ajustó a mi nueva dieta y comencé a verme y sentime más saludable.
El apoyo de la familia
Mi familia comenzó a comer más sano que hasta ese momento, pero estaban muy lejos de convertirse en vegetarianos. Comencé a ir a la tienda con mis padres para poder escoger los alimentos vegetarianos e integrales que deseaba. Compro leche de soja para reemplazar a la leche, pan integral para reemplazar al pan blanco, muchas frutas y hortalizas, algunas legumbres envasadas, frutos secos y tofu.
En algunos casos, los alimentos eran más caros, entonces tuve que llegar a acuerdos con mis padres. Siempre tomaba lo que estaba de oferta y estaba atenta a los cupones con descuentos. Mi desayuno favorito es el cereal integral con 10 gramos de fibra y 13 gramos de proteína.