Si alguien que conoces padece autismo
Si conoces a alguien que padece este trastorno, intenta ser sumamente paciente con él. No esperes que esa persona vea las cosas del mismo modo que tú.
Tal vez la parte más difícil de afrontar el autismo sea interactuar con los demás día tras día. En algunas personas afectadas por este trastorno, aprender a comunicarse puede ser como aprender a hablar en un nuevo idioma. Puesto que a ellos les cuesta mucho expresarse y a los demás les cuesta tanto entenderlos, el mero hecho de conversar con un compañero de clase les puede resultar de lo más estresante y frustrante.
Puesto que hasta una conversación informal les exige tanto esfuerzo, a las personas con autismo les resulta muy difícil hacer amigos. Muchos adolescentes con autismo tienen que pensar constantemente en cómo los demás ven su comportamiento. Y es posible que tengan que hacer un gran esfuerzo para prestar atención a las pistas sociales que el resto de nosotros sabemos interpretar sin apenas pensar en ello. Básicamente, a una persona con autismo le cuesta mucho hacer lo que lo demás hacemos de la forma más natural del mundo.
Algunos comportamientos que se consideran faltas de educación (como interrumpir mientras habla otra persona) obedecen a la forma diferente de percibir el mundo de las personas que padecen autismo. A una persona que no sabe interpretar las pistas sociales ni reconocer las pausas naturales de una conversación le cuesta mucho saber cuándo puede participar en una conversación y aportar sus propias ideas.
Puedes ayudar incluyendo a tu amigo o hermano con autismo en tus grupos sociales de vez en cuando. Así podrás ayudarle a aprender las reglas de las amistades mientras te observa.
A pesar de todos los impedimentos cotidianos, muchas personas que padecen autismo llevan vidas felices y plenas, sea por su cuenta o con la ayuda de amigos y familiares. A la mayoría de los adolescentes con autismo les gusta ir a clase y algunos pueden asistir a centros de enseñanza ordinarios. Tienen sus propios gustos y disfrutan con distintas actividades, como tú y como cualquier otra persona.
Algunas personas con autismo van a centros de formación profesional o a la universidad, contraen matrimonio y tiene éxito en sus carreras profesionales. Por ejemplo, podemos considerar el caso de Temple Grandin. A pesar de padecer autismo, hizo un doctorado, leyó su tesis doctoral y ahora es una profesora universitaria experta en el comportamiento animal. Ha escrito varios libros, como uno sobre su experiencia, titulado Thinking in Pictures and Other Reports From My Life With Autism [Pensar con imágenes y otros relatos de mi vida con autismo]. Aunque sigue luchando con el trastorno casi cada día, lleva una vida normal, como muchas otras personas que padecen autismo.
Revisado por: Persephone Jones, MD., MPH
Fecha de revisión: abril de 2010