¿Quién padece epilepsia?
Unos 2 millones de estadounidenses tienen epilepsia, entre los afectados se incluyen tanto niños como niñas y personas de todas las razas. Las crisis convulsivas pueden empezar a cualquier edad, pero suelen empezar antes de los 15 años o después de los 65.
Los médicos no suelen poder explicar por qué una persona padece epilepsia. Saben que se trata de una afección que no se puede contagiar, es decir, que nadie te la puede "pegar". La epilepsia no se trasmite de padres a hijos (o se hereda) del mismo modo que el color de los ojos o el del pelo. Pero una persona que tiene un padre o un hermano con epilepsia presenta un riesgo ligeramente superior a desarrollarla que la gente sin antecedentes familiares.
¿Cómo pueden ayudar los médicos?
Si una persona presenta una crisis convulsiva, el médico le practicará alguna o varias de las siguientes pruebas: una tomografía axial computarizada (TAC), una resonancia magnética (RM) o un electroencefalograma (EEG). La CAT y la RM permiten que el médico estudie el interior del cerebro a través de imágenes y el EEG registra las ondas cerebrales. No te preocupes: todas estas pruebas son completamente indoloras. También se pueden practicar análisis de sangre.
Todas estas pruebas es posible que ayuden al médico a averiguar la causa de la crisis convulsiva y si el niño podría o no presentar nuevas crisis. De todos modos, a veces solo tiene lugar un único episodio convulsivo en la vida de una persona: la mitad de los niños que tiene una crisis convulsiva, no presentan más crisis en toda la vida.
La mayoría de las personas diagnosticadas de epilepsia pueden controlar sus crisis convulsivas mediante medicación. Conforme se hacen mayores, muchos niños afectados por la epilepsia van mejorando y pueden dejar de tener que tomar el medicamento. A algunos niños afectados les puede resultar difícil controlar sus ataques epilépticos solo con medicamentos. En tal caso, es posible que necesiten seguir una dieta especial o incluso someterse a una operación.
¿Los niños que padecen epilepsia son diferentes?
Las personas que padecen epilepsia pueden necesitar ser precavidos en lugares donde podrían hacerse daño en caso de tener una crisis convulsiva, como un sitio alto o dentro de una bañera. Y es posible que no puedan practicar determinados deportes, como el boxeo o el submarinismo.
Pero, aparte de estas precauciones de seguridad, la gente afectada por la epilepsia puede seguir una vida normal y hacer lo que hace todo el mundo. Puede ir al colegio, estudiar en la universidad y conseguir trabajo. También se puede casar y tener hijos.
La epilepsia no limita las capacidades de las personas que la padecen, pero puede suponer que algunos de los afectados se sientan diferentes. Por lo tanto, si sabes de alguien que la padece, podrás ayudarle mucho limitándote a ser un buen amigo.
Revisado por: Harry S. Abram, MD
Fecha de revisión: noviembre de 2010