
(Lead Poisoning)
Si usted tiene hijos pequeños, es importante que averigüe si existe algún riesgo de que se expongan al plomo, especialmente si su familia vive en una casa antigua.
La exposición prolongada al plomo, un mineral de origen natural que se utiliza prácticamente en cualquier cosa, desde los materiales para la construcción hasta las pilas, puede provocar graves problemas de salud, sobre todo en los niños pequeños. El plomo es tóxico para todas las personas pero los bebés que todavía no han nacido y los niños pequeños son los que tienen mayor riesgo de padecer problemas ocasionados por la intoxicación por plomo -sus cuerpos, más pequeños y en proceso de crecimiento, los hacen más susceptibles a absorber y a retener plomo.
Cada año, en EE.UU., 310.000 niños con edades comprendidas entre el año y los cinco años tienen concentraciones peligrosas de plomo en sangre, lo que puede provocar una amplia gama de síntomas, desde el dolor de cabeza y de estómago hasta problemas de comportamiento y anemia (cantidad insuficiente de glóbulos rojos en sangre). El plomo también puede afectar al desarrollo cerebral del niño.
La buena noticia es que usted puede proteger a su familia de la intoxicación por plomo. Si tiene hijos de entre seis meses y tres años, consulte a su pediatra sobre las posibles fuentes de plomo que puede tener en casa o en cualquier lugar donde permanezcan durante largos periodos de tiempo.
Y es importante que a todos los niños se les realice una prueba para detectar su concentración de plomo en sangre cuando tengan un año y, de nuevo, a los dos años, puesto que muchos niños que padecen intoxicación por plomo no presentan ningún síntoma.
¿Por qué es nocivo el plomo?
Cuando el cuerpo se ha expuesto al plomo —por haberlo inhalado, ingerido o, en una cantidad reducida de casos, haberlo absorbido a través de la piel— esta sustancia puede actuar como un veneno. La exposición a cantidades elevadas de plomo durante un período breve de tiempo se conoce como intoxicación aguda. La exposición a pequeñas cantidades de plomo durante un largo periodo de tiempo se conoce como intoxicación crónica.
El plomo es particularmente peligroso porque, una vez entra en el organismo de una persona, se distribuye por todo el cuerpo del mismo modo que los minerales que son buenos para el organismo, como el hierro, el calcio y el zinc. Y el plomo puede perjudicar todos los lugares del cuerpo donde se deposita. Por ejemplo, en el torrente sanguíneo, puede alterar los glóbulos rojos, limitando su capacidad para transportar oxígeno a los órganos y tejidos que lo necesitan, provocando, por lo tanto anemia.
La mayoría del plomo acaba en los huesos, donde provoca incluso más problemas. El plomo puede interferir en la producción de células sanguíneas y en la absorción del calcio que los huesos necesitan para crecer y desarrollarse sanos y fuertes. El calcio es esencial para tener huesos y dientes fuertes, para contracciones musculares y para funcionamiento de los nervios y los vasos sanguíneos.