La anafilaxia requiere tratamiento inmediato, ya que puede empeorar muy deprisa. Por este motivo, los médicos indican a la gente con alergias que pueden poner en peligro su vida que lleve encima un medicamento denominado adrenalina (o epinefrina). La adrenalina entra en el torrente sanguíneo y actúa rápidamente contra los síntomas más graves de la reacción alérgica; por ejemplo, reduciendo el hinchazón y subiendo la tensión arterial.
La adrenalina se administra en forma de inyección. De todos modos, no se trata del tipo de inyecciones que más suelen asustar a los niños, puesto que no contienen agujas ni émbolos de gran tamaño. En lugar de ello, los médicos suelen recetar auto-inyectables de adrenalina de aproximadamente el tamaño de un bolígrafo grande, que resultan fáciles de utilizar y de aplicar, tanto para un padre como para un niño mayor. Si el pediatra le receta adrenalina a su hijo, él mismo les enseñara a utilizarla.
Es posible que el pediatra también le indique que administre a su hijo antihistamínicos de venta sin receta médica, aunque estos medicamentos no actúan solos sino en combinación con otros fármacos. Los antihistamínicos de venta sin receta médica nunca se pueden utilizar como sustitutos de la adrenalina ante una reacción anafiláctica.
Si su hijo presenta una reacción alérgica grave
Si su hijo presenta signos de una reacción alérgica grave, llame al teléfono de emergencias (911 en EE.UU, 999 en el Reino Unido y 112 en el resto de la U.E.) o busque de inmediato atención médica en un servicio de urgencias hospitalarias. Si su hijo tiene una alergia conocida y lleva encima adrenalina, siga estos pasos:
Primer paso: adminístrele a su hijo el inyectable de adrenalina inmediatamente. Si está a solas con él, adminístrele primero este medicamento y luego llame al teléfono de emergencias. Si hay más gente alrededor, pida a otra persona que llame a este teléfono mientras usted le administra al niño el medicamento.
Segundo paso: llame al teléfono de emergencias o diríjase al servicio de urgencias hospitalarias más cercano. Después de administrarle adrenalina a su hijo, vaya inmediatamente a un servicio de urgencias. A veces los niños presentan una segunda ráfaga u oleada de síntomas (lo que recibe el nombre de reacción bifásica). Por lo tanto, en el hospital observarán a su hijo durante un mínimo de cuatro horas para asegurarse de que se encuentra bien y le administrarán tratamiento adicional en caso necesario.
Las reacciones alérgicas graves pueden ser muy alarmantes. Pero ahora son mucho más fáciles de reconocer y de tratar que en el pasado, gracias a la existencia de una mayor conciencia general al respecto y a la mayor disponibilidad de inyectables de adrenalina. Asimismo, asegúrese de que todos los cuidadores, profesores y monitores de su hijo saben que padece una alergia grave y qué deben hacer en caso de emergencia.
Revisado por: Sheelagh M. Stewart, RN, MPH
Fecha de revisión: febrero de 2012