Cómo crear un sistema de apoyo
Por supuesto, es más fácil vincularse con su bebé si las personas que le rodean le apoyan y le ayudan a desarrollar confianza en sus actividades de crianza. Esa es una de las razones por las que los expertos recomiendan que su bebé se quede en su habitación en el hospital. Si bien cuidar a un bebé puede ser agotador al principio, usted se puede beneficiar del apoyo emocional brindado por el personal y puede comenzar a sentir más confianza en sus capacidades como padre. Aunque permanecer en la misma habitación a menudo no es posible para los padres de bebés prematuros o de bebés con necesidades especiales, el apoyo del personal del hospital puede facilitar la vinculación con el bebé.
Al principio, cuidar a un recién nacido puede ocupar casi toda su atención y energía, especialmente para las madres que amamantan. La vinculación será mucho más fácil si no está agotada debido a todas las demás cosas que debe atender en su hogar, como las labores domésticas, las comidas y el lavado de ropa. Es útil si los padres pueden ofrecer un refuerzo adicional con estas labores cotidianas, así como ofrecer mucho apoyo emocional en general.
Además, está bien pedir ayuda a los familiares y amigos en los días, incluso semanas, después de llevar a su bebé a casa. Sin embargo, como tener a otras personas a su alrededor durante un periodo de tanta transición puede resultar incómodo, abrumador o estresante, tal vez desee pedirle a las personas que pasen a dejar alimentos, a pasear el perro o a cuidar a los hermanos del bebé, si los hay, fuera de la casa.
Factores que podrían afectar la vinculación
La vinculación se puede retrasar por diversos motivos. Los padres podrían formarse una imagen de su bebé con ciertos rasgos físicos y emocionales antes de su nacimiento. Cuando, al nacer o después de una adopción, usted conoce a su bebé, la realidad podría forzarlo a ajustar su imagen mental. Debido a que el rostro de un bebé es su herramienta de comunicación principal, juega un papel fundamental en la vinculación y la unión.
Las hormonas también pueden afectar la vinculación de manera significativa. Si bien amamantar a un bebé en las primeras horas de vida puede ayudar con la vinculación, también causa la liberación de muchas hormonas diferentes en las madres. Algunas veces, las madres tienen dificultad para vincularse con sus bebés si ellas tienen las hormonas alborotadas o si padecen depresión posparto. La vinculación también se puede retrasar si una madre está agotada y adolorida después de un parto prolongado y difícil.
Si su bebé pasa algún tiempo en cuidados intensivos, es posible que inicialmente usted se sienta desmotivada debido a la cantidad y la complejidad de los equipos. Sin embargo, vincularse con su bebé sigue siendo importante. El personal del hospital puede ayudarle a manipular a su bebé a través de aberturas en la incubadora (un moisés especial para la sala de recién nacidos). Cuando su bebé esté listo, el personal puede ayudarle a cargarlo. Mientras tanto, puede pasar tiempo observando, tocando y hablándole a su bebé. En poco tiempo, su bebé lo reconocerá y responderá a su voz y su tacto.
El personal de enfermería le ayudará a aprender a bañar y a alimentar a su bebé. Si está utilizando leche materna que se ha extraído con una bomba, el personal, incluyendo un asesor en lactancia, puede ayudarla a hacer la transición al amamantamiento antes de que su bebé se vaya a casa. Algunas unidades de cuidados intensivos también ofrecen habitaciones para compartirlas con su bebé antes de llevarlo a casa, para facilitar la transición.
¿Hay algún problema?
Si no siente que se esté vinculando con su bebé para el momento de llevarlo a la primera visita al consultorio del pediatra, hable sobre sus inquietudes en esa cita. Puede ser un signo de depresión posparto. También es posible que la vinculación se retrase si su bebé ha tenido problemas de salud significativos e inesperados. Puede ser solamente debido a que usted se siente agitada y abrumada por la llegada de su recién nacido.
En cualquier caso, cuanto antes se identifique el problema, mejor. Los proveedores de atención médica están acostumbrados a manejar estos problemas y pueden ayudarla a estar mejor preparada para formar un vínculo con su hijo.
Además, a menudo ayuda compartir sus sentimientos acerca de la vinculación con otros nuevos padres. Pregunte sobre clases para padres de recién nacidos.
La vinculación es una experiencia compleja y personal, que toma tiempo. No existe una fórmula mágica y no se puede forzar. Un bebé cuyas necesidades básicas estén cubiertas no sufrirá si el vínculo no es muy fuerte al principio. Conforme se sienta más cómoda con su bebé y su nueva rutina se vuelva más predecible, tanto usted como su pareja se sentirán más seguros acerca de los extraordinarios aspectos de criar a su pequeño.
Revisado por: Larissa Hirsch, MD
Fecha de la revisión: enero de 2012