Tratamiento
El médico puede tomar una muestra de heces para detectar la presencia de la bacteria E. coli. Es posible que se efectúen análisis de sangre para verificar si hay complicaciones.
Se ha observado que los antibióticos no ayudan a tratar las infecciones causadas por E. coli O157:H7 y que, de hecho, pueden ser perjudiciales. Asimismo, los medicamentos contra la diarrea pueden aumentar el riesgo de complicaciones y no deben emplearse para combatir esta infección.
Los niños que padezcan una infección por E. coli deben descansar todo lo posible y beber abundante líquido para evitar la deshidratación. En caso de deshidratación, es posible que el niño deba ser hospitalizado para recibir líquidos por vía intravenosa. En caso de desarrollar el SUH, podría ser necesario realizar diálisis a causa de la falla renal o transfusiones de sangre.
Durante su recuperación de una infección, los niños pueden retomar sus actividades normales después de dos cultivos de heces que no presenten la bacteria. No deje que los niños utilicen piscinas ni toboganes acuáticos durante 2 semanas después de que hayan desaparecido los síntomas.
Prevención
Los brotes de E. coli han estado relacionados con una amplia variedad de alimentos como la espinaca fresca, las hamburguesas, la carne de res picada, la mortadela, las avellanas, los quesos empaquetados, la lechuga trozada y la masa para galletas preempaquetada.
Ser cuidadoso en la preparación de los alimentos puede ayudar enormemente a proteger a su familia de las infecciones por E. coli:
- Cueza la carne bien hasta que alcance una temperatura de por lo menos 160°F/70°C en su punto más grueso.
- Lave bien cualquier cosa que entre en contacto con la carne cruda.
- Elija jugos y productos lácteos pasteurizados.
- Limpie bien los alimentos crudos antes de comerlos.
Enseñe a sus hijos la importancia de lavarse bien las manos regularmente, en especial después de ir al baño, tocar animales, jugar afuera y antes de comer o preparar comida. Deben evitar tragar agua cuando nadan.
¿Cuándo llamar al médico?
Llame al médico si su hijo presenta síntomas de una infección por E. coli, especialmente dolor en el estómago o diarrea persistente, severa o con sangre.
Llame de inmediato si su hijo presenta síntomas de deshidratación, como reducción de la orina. También llame de inmediato si su hijo manifiesta signos del síndrome urémico hemolítico, especialmente después de una enfermedad gastrointestinal reciente.
Revisado por: Larissa Hirsch, MD
Fecha de la revisión: agosto de 2011